Koeman recupera el 4-3-3 ante el Levante

El técnico neerlandés alineó a un tridente en ataque con Braithwaite, Gierzmann y Messi de 'falso 9'

En defensa, el equipo se posiciona en un 4-1-4-1 con Busquests de pivote defensivo con Messi descolgado arriba

Las notas del Barça - Levante | sport

El dibujo del FC Barcelona en el partido ante el Levante nos descubrió un posicionamiento que muchos aficionados reclamaban, y que forma parte del ADN que hizo tan exitoso al club en Europa y en el mundo.

Ronald Koeman, que desde que llegó el club azulgrana había apostado en todos los partidos por el 4-2-3-1 renunciando al 4-3-3, lo recuperó para este partido de Liga. En su llegada, Koeman declaró que para él, el sistema con dos pivotes era el más adecuado para el perfil de jugadores que disponía, pero en las últimas jornadas, este sistema ha estado en entredicho debido a los resultados del equipo.

En el Camp Nou, ante los granotas, los jugadores se colocaron de forma diferente y recuperaron el 4-3-3, con Sergio Busquests de pivote defensivo, y De Jong y Coutinho de interiores. Arriba, el tridente lo formaban Martin Braithwaite en la izquierda, Antoine Griezmann en la derecha (ambos a pierna cambiada), y Leo Messi en punta, de ‘falso 9’.

En defensa, en cambio, el Barça cambiaba su posicionamiento para esperar al Levante con un dibujo tipo 4-1-4-1. Busquets se quedaba en la posición fija de doble pivote, y tanto los interiores como los medios cerraban en el centro del campo para crear otra línea de presión. Messi, arriba, se quedaba descolgado para aprovechar los balones largos.

Pedri revolucionó el juego

En la segunda parte, la entrada de Pedri cambió el planteamiento del técnico. El canario sustituyó a Sergio y se colocó en el doble pivote del 4-2-3-1, con el holandés más reservado, y con más libertad de movimientos para Pedri. Trincao entró por Coutinho para hacer de extremo y encontrar más amplitud en bandas, y es a partir de entonces cuando el Barça encontró el espacio por dentro gracias a la creatividad del joven canario.

Finalmente, en el 89, Koeman volvió a cambiar el dibujo al dar entrada a Samuel Umtiti por Griezmann. El defensa francés se colocó de líbero entre Lenglet y Araujo, y el Barça jugó los últimos minutos de añadido con una línea de cinco defensas sobre el campo, con tres centrales. Arriba, Koeman sacrificó un delantero para dibujar un sistema cercano al 5-4-1, aunque no se acabó de definir ya que se consumaron la mayoría de minutos a balón parado.

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