Koeman se la juega ante el Granada

Todo lo que no sea una victoria convincente ante el Granada le alejaría del banquillo

La confianza en Ronald por parte del club es mínima y su margen de error se ha estrechado mucho

El técnico azulgrana habló en rueda de prensa antes del encuentro de mañana lunes ante el Granada | PERFORM

El rostro de Joan Laporta tras el 0-3 ante el Bayern se parecía mucho al que ya exhibió la pasada temporada después de que el Barça tirase LaLiga ante el Granada. El cabreo del presidente, en ambos casos, era monumental. La reacción tras la que fue su primera gran decepción en su segunda etapa al frente del club fue, explicó entonces SPORT, muy airada. La semana pasada optó por convocar una reunión de urgencia junto a Yuste y Alemany que se alargó hasta las dos de la madrugada.

Escenario previsto

En ella se habló de todo, sobre todo del futuro de Ronald Koeman, pero las decisiones trascendentales no se toman en caliente y el máximo dirigente blaugrana prefirió mantener la calma y lanzar un mensaje a la afición breve al día siguiente en el que, eso sí, se le entendía todo: “Estoy tan dolido e indignado como todos vosotros”, reconoció antes de asegurar que “no tengáis ninguna duda: lo arreglaremos”. El mensaje que llega desde el club a nivel interno va en la misma dirección y todas las miradas se dirigen al banquillo.

La relación entre presidente y entrenador está muy deteriorada (los mensajes de Enric Masip, asesor presidencial, en Twitter son una muestra de ello) pese a los esfuerzos de ambas partes por encontrar espacios comunes con los que, por lo menos, caminar en una misma dirección sin fricciones continuas. Ante un escenario de tanta inestabilidad la hoja de ruta solo puede ser una:_encomendarse a los resultados, que serán, como siempre, los que acabarán dictando sentencia respecto a la continuidad de Ronald Koeman en el Camp Nou.

Ronald, a lo suyo

El técnico holandés se juega ante el Granada la cada vez más escasa fe que, ya solo de forma pública y con matices, mantiene Joan Laporta en él. Y, pese a todo, la catástrofe debería ser de enormes dimensiones para que Koeman no siga dirigiendo al equipo ante el Cádiz. Habría dictado su sentencia, pero esta no se ejecutaría de forma inminente. La cierta tranquilidad que busca el técnico pasa por ganar y hacerlo con una imagen digna. Cualquier otra cosa solo serviría para que su silla siga perdiendo estabilidad.

No sé si mi cargo está en juego, no me han dicho nada. Pienso solo en el partido, lo demás no está en mis manos”, dijo ayer Ronald, consciente, pese a todo, de la situación:_“Sé lo que es el Barça y al final cuentan los resultados. No tengo miedo por mi futuro, decide el club en nombre del presidente”. Primero el Granada, después el Cádiz y, para acabar la semana, el Levante. El futuro es cortoplacista.

Ceder o no ceder

No solo el resultado se tendrá en cuenta. La fiscalización del trabajo de Koeman se intensifica a partir de hoy y se mirará con lupa el dibujo, el reparto de los minutos y su gestión. La pelota está ahora sobre el tejado de Ronald, que ayer insinuaba mayor presencia de los jóvenes y explicó que, sin la lesión de Alba ante el Bayern, Riqui Puig habría jugado. El holandés se la juega y cualquier movimiento contará en un sentido u otro.

Pendiuentes del Camp Nou

En el debut de Champions ante el Bayern se vieron pancartas en contra del técnico holandés en las que se leía el mensaje “#KoemanOut”. En cambio, durante todo el partido no se escucharon voces críticas lo suficientemente significativas dirigidas al banquillo. La sensación es que la afición está dividida en su apoyo a Koeman, pero quienes preferirían un cambio de entrenador no han mostrado aún su disconformidad de forma evidente, algo que el club tiene en cuenta y seguirá teniendo en cuenta a la hora de tomar decisiones importantes.

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