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BUNDESLIGA

El KO del Barça no hunde del todo a un Dortmund que 'pesca' en Munich

El cuadro de Niko Kovac logra rascar un punto en 'Der Klassiker', bueno a nivel de moral pero insuficiente en su complicada cruzada por la Champions

Müller se lamenta de una ocasión fallada durante el encuentro ante el Dortmund

Müller se lamenta de una ocasión fallada durante el encuentro ante el Dortmund / AP

Sergi Capdevila

Sergi Capdevila

Papeleta importante para el Borussia Dortmund después del varapalo de Montjuïc. El conjunto de Niko Kovac salió muy trasquilado de la ida de los cuartos de final de Champions en Barcelona y debía afrontar 'der klassiker' en una plaza tan complicada como el Allianz Arena de Munich. Casi nada. Y se resarcieron los de la Cuenca del Rühr en campo de su gran rival con un partido bastante aceptable, sobre todo la segunda mitad. Punto balsámico a nivel moral (2-2), pero menos a nivel clasificatorio.

Regresaba Niko Kovac a los tres centrales y dos carrileros tras la fallida línea de cuatro del Estadi Olímpic. Hasta cinco cambios respecto al duelo del miércoles. Aunque luego se le hizo mucho bola la primera mitad el cuadro minero. El protagonista absoluto y gran dominador fue su rival.

Imagen del duelo entre Bayern y Borussia Dortmund en el Allianz Arena

Imagen del duelo entre Bayern y Borussia Dortmund en el Allianz Arena / AP

Kobel, de hecho, fue el ‘azote’ en los primeros 45 minutos de un Bayern que lo intentó con toda su artillería. Kane tuvo dos muy claras, Sané otra, Stanisic falló un cabezazo clamoroso. Y siempre estuvo ahí el portero sueco. Gracias a él, 0-0 al descanso en territorio bávaro. 

Y acabaría pagando caro el equipo de Kompany tanto error cara a puerta. Sobre todo porque en la primera clara prácticamente de todo el partido que tuvo el Dortmund, la enchufó. El autor, un Maximilian Beier que picaba perfecto de cabeza tras centro de Ryerson. A partir de ahí, el encuentro se volvió loco.

LOS CAMBIOS DE KOMPANY, CLAVES

Y llegó el 1-1. Gran cabalgada de Gnabry, balón por dentro a Kane, este descarga de cara y Guerreiro, que había entrado nueve minutos antes, cruzaba perfecto. Estaba 'on fire' Gnabry, otro al que había metido de refresco Kompany, y enchufó poco después el 2-1 con un eslálom delicioso. Pero era un correcalles, pura anarquía el encuentro. Guirassy se inventó una acción acrobática brutal en el área pequeña y el rebote lo mandó Anton al fondo de las mallas.

En un final frenético, lo más bizarro fue que no se moviera el marcador. Las hubo de todos los colores. El Dortmund recupera algo de moral para la vuelta ante el Barça.