FC BARCELONA
Julián Álvarez: 10 meses de movimientos en la sombra
El club azulgrana mantiene una oferta por el delantero argentino, pero el Atlético de Madrid eleva sus pretensiones hasta los 150 millones de euros

Julián Álvarez: "Lo mejor para mi futuro es hacer una transferencia" / ESPN
Todo empezó hace diez meses, cuando el nombre de Julián Álvarez volvió a aparecer en la libreta del Barça como algo más que un viejo deseo. Ya había empezado a salir antes de fichar por el Cityy a la llegada de Laporta cuando se fichó finalmente a Ferran. Volvió en septiembre de 2025. Entonces todavía parecía una operación lejana, casi imposible, de esas que se trabajan en silencio porque dependen de muchas piezas: la evolución económica del club, la salida de Robert Lewandowski, la posición del Atlético de Madrid y, sobre todo, la voluntad del jugador.
Diez meses después, el escenario ha cambiado por completo. Lo que empezó como un interés estratégico se ha convertido en un pulso abierto. El Barça quiere a Julián, Julián quiere mantener viva la opción azulgrana y el Atlético de Madrid ha levantado un muro que solo podría caer con una oferta muy superior a la que ha llegado hasta ahora. La operación, a día de hoy, está encallada. El final del Mundial debe servir para desactivar este colapso.
Según las informaciones que maneja SPORT, la postura del jugador es clara. Julián entiende que tiene una promesa del Atlético: si llega una oferta de 100 millones de euros, el club rojiblanco facilitará su salida. Esa convicción explica buena parte de lo ocurrido en las últimas semanas. Sus declaraciones tras el partido de Argentina, en las que dejó entrever su deseo de salir, no fueron un arrebato ni una improvisación. Fueron una táctica. Una manera de mantener al Barça cerca, de impedir que el club azulgrana se descolgara del interés y de forzar al Atlético a moverse.

El presidente electo del FC Barcelona, Joan Laporta, y el presidente de la RFEF, Rafael Louzán en foto de archivo de Alberto Estévez. EFE / Alberto Estévez / EFE
Paso al frente
Al Barça también le convenía ese paso al frente. El club azulgrana necesitaba que el jugador se mojara para intentar romper la resistencia del Atlético. Sin un gesto público de Julián, la operación corría el riesgo de morir pronto. Con ese mensaje, el argentino colocó la pelota en el tejado rojiblanco y dejó claro que su deseo no era una simple filtración de mercado.
Pero el Atlético también ha jugado sus cartas. Miguel Ángel Gil Marín ha endurecido el discurso y ha utilizado el supuesto interés del Real Madrid para fijar un precio mucho más alto. En el Metropolitano ya no se habla de 100 millones, sino de 150 como referencia mínima. Es una cifra pensada para elevar el listón, enfriar al Barça y proteger la posición de fuerza del club rojiblanco. Gil Marín, además, conoce perfectamente la realidad económica azulgrana. Como vicepresidente de LaLiga, sabe las dificultades del Barça para abordar una operación de esta magnitud y más tratándose de un futbolista con una cláusula de rescisión de 500 millones.

Diego Pablo 'Cholo' Simeone fue a ver a Julian en Miami / Ricardo Larreina / AFP7 / Europa / Europa Press
La oferta azulgrana, según algunas informaciones, se ha situado en torno a los 90 millones más variables, con la intención de estructurar el pago a plazos. El Atlético no la considera suficiente. Gil Marín ha llegado a trasladar que el Barça “no puede hacer frente a esta operación”, una frase que resume el fondo del conflicto: el Atlético no solo discute el precio, también pone en duda la capacidad real del club catalán para cerrar el fichaje.
Laporta, por su parte, ha intentado mantener el equilibrio entre la ambición y la prudencia. El presidente azulgrana ha confirmado que la oferta por Julián es firme, pero también ha dejado un aviso claro: no será eterna. “La mantendremos el tiempo que consideremos”, vino a decir. Es decir, el Barça quiere al jugador, pero no está dispuesto a quedar atrapado indefinidamente en una negociación que desgaste al club y condicione toda la planificación deportiva. En el Camp Nou recuerdan una idea que Laporta ya ha repetido en más de una ocasión: la capacidad económica del Barça no es ilimitada y las operaciones tienen fecha de caducidad.

Enzo Fernandez y Julian Alvarez celebran su victoria contra Cabo Verde / AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press
Cosa de directores deportivos
Deco también ha sido prudente. El director deportivo sabe que Julián es un futbolista diferencial, un delantero capaz de marcar época y una pieza ideal para abrir una nueva etapa ofensiva. Pero también sabe que el Barça no puede hipotecar todo su mercado por una operación sin garantías. De ahí que el club mantenga la presión, pero sin romper todos los límites.
En el otro lado aparece también la figura de Mateu Alemany, que ya había defendido la continuidad del argentino en el Atlético y había intentado cerrar cualquier debate sobre su futuro. El exejecutivo azulgrana, enemistado con Deco y Laporta, conoce bien cómo se mueve el Barça y también sabe que estas operaciones se juegan tanto en los despachos como en el relato público. Su presencia añade otro ingrediente a una negociación con demasiadas capas.

El delantero argentino del Atlético de Madrid Julián Álvarez (d) se escapa de Pedri, del FC Barcelona, para marcar su gol, durante el partido de vuelta de cuartos de final de Liga de Campeones que Atlético de Madrid y FC Barcelona disputan este martes en el estadio Metropolitano, en Madrid. EFE/Sergio Pérez. atletico madrid . barça. liga campeones 2025/2026 atletico madrid . barça. cuartos vuelta. accion. riyadh air metropolitano / SERGIO PÉREZ / EFE
La cumbre en Miami
La visita de Simeone al hotel de concentración de la selección argentina terminó de confirmar que el caso Julián no es una simple operación de mercado. El Cholo no cerró la puerta de forma tajante a una salida, pero dejó claro el valor que tiene el argentino para su proyecto. Admitió que había construido buena parte del plan ofensivo alrededor de él, lo definió como un futbolista de máximo nivel y asumió que, si hay un conflicto, habrá que encontrar una salida. Simeone protege al jugador, pero también protege al Atlético. Y sabe que perder a Julián sería mucho más que vender a un delantero: sería modificar todo el proyecto.
Mientras tanto, el Mundial de Julián está siendo pobre. Apenas juega, no brilla y transmite una sensación de desconexión impropia de un futbolista de su categoría. Su situación deportiva con Argentina no ayuda a calmar el ruido. Al contrario: alimenta la imagen de un jugador incómodo, pendiente de una operación que no avanza.

El presidente electo del FC Barcelona, Joan Laporta, y el presidente de la RFEF, Rafael Louzán en foto de archivo de Alberto Estévez. EFE / Alberto Estévez / EFE
En este contexto, empiezan a aparecer voces que contemplan un desenlace menos épico: que Julián tenga que pedir disculpas a la afición rojiblanca si el fichaje no se concreta. Luis Suárez, que vivió algo parecido en el Liverpool cuando quiso marcharse al Arsenal, ha recordado que él también estuvo al borde de una ruptura y terminó reconduciendo la situación. “A mí me pasó, vino el capitán, me convenció para quedarme y pedí disculpas”, explicó el uruguayo. Su caso sirve como espejo: en el fútbol, una salida frustrada puede convertirse después en una reconciliación obligada.
El Atlético no se mueve
Diez meses después de que el Barça volviera a activar el nombre de Julián Álvarez, la operación está en el punto más delicado. El deseo del jugador existe. El interés del Barça también. Pero el Atlético no se mueve de su posición de fuerza y la oferta azulgrana no alcanza todavía el nivel necesario para romper el bloqueo. El fichaje solo saldrá del callejón sin salida si el Barça presenta una propuesta muy superior, una de esas ofertas que obligan a negociar aunque no se quiera vender.
Hasta entonces, Julián seguirá en tierra de nadie. Demasiado lejos del Barça para sentirse cerca y demasiado señalado en el Atlético para fingir que no ha pasado nada. Diez meses después, el sueño azulgrana sigue vivo, pero atrapado en la realidad más dura del mercado.
- Florentino localiza a su 'anti Rodri': fichaje a la vista para el Madrid
- Cabreo monumental con el Barça de los jugadores que entrenan a parte
- Las cifras de la nueva oferta del Barça por Rodri con un tope establecido
- Enfado mayúsculo de Julián Álvarez y su entorno con Simeone
- José Mourinho (63 años) recuerda qué pensaba de Pep Guardiola cuando coincidieron en el Barça: 'Era un jugador muy inteligente
- Mikautadze, el supuesto 'tapado' del Barça por si falla Julián Álvarez
- Mourinho vuelve a cargar contra Casillas: “En tres conversaciones me di cuenta de que estaban consentidos”
- Qué fue de Roberto Dueñas (50 años): El gigante madrileño del Barça que ganó 13 títulos y conquistó los corazones azulgranas
