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¿Quién fue Josef Bican, el gran mito del Slavia de Praga? El mejor goleador de la historia que nació demasiado pronto

El Barça viaja a Praga para medirse al Slavia, el club en el que más destacó la figura de Bican, el mejor goleador de su época pero casi olvidado por la historia

Cartel en honor a Bican, con motivo del 130 aniversario del club

Cartel en honor a Bican, con motivo del 130 aniversario del club / Slavia

Javier Giraldo

Javier Giraldo

Antes de que Messi y Cristiano Ronaldo llevasen las cifras goleadoras a extremos imposibles, antes de que Pelé se convirtiese en el rey del fútbol con tres títulos mundiales; antes incluso de que Di Stefano aterrizase en Madrid para revolucionar el fútbol, hubo un futbolista que hizo del gol su rutina.

Quizá no demasiados aficionados hayan oído hablar de él, pero lo cierto es que Josef ‘Pipa’ Bican, el gran mito histórico del Slavia de Praga sigue siendo, 25 años después de su muerte, uno de los más grandes goleadores de todos los tiempos.

Nacido en Viena en 1913, en el seno del Imperio austrohúngaro, Bican creció marcado por la pobreza y por el fútbol.

Su padre, Franz, también futbolista profesional. Murió joven por una lesión mal curada: jugaba en el Hertha y había regresado vivo de la Primera Guerra Mundial, pero una lesión en el riñón, durante un partido, le provocaría la muerte. Josef solo tenía ocho años.

Aquella pérdida marcó su carácter: silencioso, resistente, estoico. El balón fue su refugio. Pronto supo que tenía un don especial, el de marcar goles.

Bican, en su etapa en el Slavia

Bican, en su etapa en el Slavia / -

Sin embargo, Bican no encajaba en el estereotipo del delantero de su época. Medía 1,81 metros y era fuerte. Pero sobre todo, era muy rápido: se dice que podía correr los 100 metros en poco más de 10 segundos, cifras propias de un velocista olímpico. Esa mezcla de potencia, velocidad y definición lo convirtió en un delantero imparable.

En el Rapid de Viena, donde debutó con apenas 18 años, empezó a llamar la atención de toda Europa. Marcaba goles de todas las maneras, con ambos pies, de cabeza, al primer toque o con arrancadas imposibles. Pronto fue convocado por la selección austríaca del legendario ‘Wunderteam’, uno de los mejores combinados de los años 30.

Bican, el gran mito del Slavia

Bican, el gran mito del Slavia / -

El Mundial y una decisión histórica

Con Austria disputó el Mundial de 1934, donde alcanzó las semifinales. Esa selección estaba destinada a ganar ese Mundial, pero cayó antes de tiempo. Bican ya era una figura plenamente consolidada cuando la guerra se cruzó en su camino. En 1938, cuando la Alemania nazi se anexionó Austria (el ‘Anschluss’), a Bican se le ofreció pasar a jugar con Alemania. Dijo que no.

Fue una decisión relevante en lo personal y en lo político. Bican rechazó vestir la camiseta alemana y optó por nacionalizarse checoslovaco. Aquella elección le cerró focos y le alejó de la élite internacional.

El rey de Praga

Su fichaje por el Slavia de Praga marcó el inicio de la leyenda. Allí vivió sus mejores años y alcanzó cifras irrepetibles. Temporada tras temporada, Bican destrozó registros goleadores en la liga checoslovaca, una de las más competitivas del continente en aquel tiempo.

La tumba de Bican, en Praga

La tumba de Bican, en Praga / J. G.

Marcó goles sin parar durante los años de la Segunda Guerra Mundial y la posguerra. Europa se desangraba, pero Bican marcaba goles en campos embarrados, sin focos, sin televisión y sin marketing.

Las cifras oficiales varían según las fuentes, pero muchas estadísticas le atribuyen más de 800 goles en partidos oficiales y más de 1.400 contando amistosos, un registro que la propia FIFA ha reconocido en diferentes momentos como uno de los más altos de la historia.

Bican, histórico goleador del Slavia

Bican, histórico goleador del Slavia / -

“Eres centenario”

Así lo admite la propia FIFA, en su página web oficial: “Si lo viste jugar, o bien eres centenario o lo serás pronto. Si no, quizás hayas visto su nombre en algún libro de historia, porque Bican es simplemente el máximo goleador de la historia del fútbol, con un total de 805 goles marcados durante toda su carrera, entre 1931 y 1955. Pese a ello, sigue siendo bastante desconocido”.

Un mito sin escaparate

Bican nunca jugó en las grandes ligas modernas ni tuvo la proyección mediática de otros mitos. Su carrera se desarrolló en una época sin Balón de Oro, sin Champions y sin televisión. Eso explica por qué su nombre no resuena tanto como sus números.

Jugó once años en el Slavia. Después, también entrenó al equipo de Praga, próximo rival del Barça en la Champions. Con su nueva selección, la de Checoslovaquia, jugó 14 partidos y firmó doce goles, pero debido a un error administrativo no pudo participar en el Mundial de 1938.

La vida postfútbol es menos vida

Tras colgar las botas, su vida dio un giro brusco. El nuevo régimen comunista en Checoslovaquia no le trató como a una leyenda. Trabajó en empleos modestos, lejos del reconocimiento que hoy recibiría cualquier goleador de su talla. Murió en 2001, en Praga, con una pensión mínima y una grandeza intacta.

Josef Bican pertenece a esa estirpe de futbolistas que el tiempo escondió, pero que los números se niegan a borrar: un delantero adelantado a su época, una máquina de marcar cuando el fútbol era puro instinto y supervivencia.

Hoy, cada vez que se debate sobre quién es el máximo goleador de la historia, su nombre vuelve a aparecer como un susurro incómodo para el fútbol moderno.

Bican falleció en 2001

Bican falleció en 2001 / -

Josef Bican pertenece a esa estirpe de futbolistas que el tiempo escondió, pero que los números se niegan a borrar: un delantero adelantado a su época, una máquina de marcar cuando el fútbol era puro instinto y supervivencia.

Hoy, cada vez que se debate sobre quién es el máximo goleador de la historia, su nombre vuelve a aparecer como un susurro incómodo para el fútbol moderno.

Bican, goleando con el Slavia

Bican, goleando con el Slavia / -

"Pepi era un jugador con condiciones de estrella", explicó hace años su ex compañero en el Slavia, Jan Andrejkovič.

"Tenía una excelente técnica con su pierna izquierda y también con la derecha, un gran remate de cabeza, una perfecta orientación, un pase preciso, y además era un goleador increíble. Cualquier delantero sueña con tener tantos premios de máximo goleador como él".