De Jong explota en el Barça: ¿Por qué ahora sí?

Ni el propio Frenkie se imaginaba jugando tan cerca del área y marcando tantos goles

Koeman ha sido clave para encontrar el mejor De Jong posible para este Barça

La explosión de De Jong en el Barça | Laia Cervelló

Al Barça le ha costado descifrar a Frenkie de Jong mucho más de lo previsto. Ha habido una brecha grande entre el jugador que se había imaginado el barcelonismo y lo que es en realidad el holandés.

De Jong llegó al Barça como la gran ilusión. La quintaesencia del juego de posición y el salvador del estilo.

Frenkie venía a recordarnos quiénes somos y a conectarnos de nuevo con la tradición holandesa.

Pero pronto este relato entró en contradicción con lo que exhibía en el campo.

La convivencia con Busquets

De Jong no solo no se parecía nada a Busquets, sino que su instinto era casi lo opuesto.

Mientras Busi se siente cómodo en el orden, De Jong brilla en el caos y desde la anarquía.

Mientras uno disfruta del primer toque, el otro marca diferencias conduciendo el balón en partidos de ida y vuelta.

Pero una cosa sí tiene en común: los dos habían crecido conectados a la base de la jugada. Y esa tendencia generaba una incomodidad latente cuando coincidían en el campo.

Al Barça le ha costado mucho más de lo previsto descifrar a De Jong

De Jong maravilló en el Ajax en una especie de doble pivote rodeado de jugadores como Schone, Van de Beek y Tadic.

Era un De Jong que participaba en el inicio de la jugada para luego descolgarse de su posición.

Frenkie ha explotado en su segunda temporada en el Barça

| FCB

"Me pondría un seis"

En el Barça tuvo que reinventarse primero con Valverde y luego con Setién en un 4-3-3 haciendo de interior habitualmente.

Y fue otro jugador, menos participativo y sobre todo mucho más tímido.

Sin el rango del Ajax. Algunos de sus mejores partidos llegaron como mediocentro sin Busquets en el campo.

De Jong era consciente del debate a su alrededor y de su rendimiento. Así se expresaba hace hace un año a este diario:

"Me pondría un seis. De momento, un seis o un seis y medio. He jugado muchos minutos y he jugado más o menos bien, estoy contento, pero sé que mi rendimiento puede ser mucho mejor".

No sería la última vez que haría autocrítica. El pasado mes de agosto, y tras su primera temporada de azulgrana decía:

"Si hablo sobre mi rendimiento, podría haber hecho mucho más este año. Creo que no he jugado muchos malos partidos, pero tampoco he podido encadenar varios buenos. Pienso que cuando he estado bien he rendido a un nivel correcto, pero no lo suficientemente bueno”. 

Acostumbrado a la intensidad del Ajax, De Jong tampoco terminaba de sentirse a gusto con el trabajo de los entrenamientos.

Esa sensación, compartida por un sector del vestuario, la hizo pública Abidal en su día provocando un gran revuelo.

"Es su año de transición"

Mientras estos ocurría Koeman, que era el seleccionador de Holanda, dio su particular visión del asunto. Lo hizo en una entrevista a SPORT.

"De Jong es muy bueno y rendirá más cuando juegue en su sitio natural. Este año está siendo de transición para él , como me ocurrió a mí cuando fiché por el Barça en 1989. Va a triunfar en el Barça, seguro"

El sitio natural de Frenkie estaba más centrado, no como en ese interior del Barça, a menudo muy cerca de la banda.

Y así es cómo jugaba también con Holanda, pero ya en el Ajax era un jugador que se estaba definiendo. Que había jugado también de central muchos partidos. Y que aún no era un especialista.

Esta situación se ha subrayado en sus primeras dos temporadas en el Barça. A veces la polivalencia puede jugar en contra de los futbolistas.

Mientras Busquets se siente cómodo con el orden y el primer toque, De Jong brilla en el caos y conduciendo el balón

Koeman, en una imagen de archivo

| FCB

El impacto de Koeman y un giro inesperado

Desde que se anunció que sería el entrenador del Barça todo el mundo pensó en De Jong. Esta vez no habían excusas: llegaba un compatriota suyo que le había sacado buen rendimiento con Holanda.

Lo había dicho antes: tenía que jugar en su posición para rendir.

Así que el movimiento parecía claro: De Jong pasaría a ser el indiscutible mediocentro y Busquets perdería protagonismo.

Pero Koeman pronto dejó claro que tenía otros planes: pensaba encajar a los dos con un doble pivote. Aquello resultaba coherente con su ideario.

El 4-2-3-1 era habitual en sus anteriores equipos, permitía centrar a Frenkie y además podía encajar a la mayoría de mediapuntas de la plantilla.

"Quiero recibir el balón rápido y construir la jugada. Pienso que ese es más mi estilo de juego que esperar el balón y recibir más arriba"

De Jong comenzó dejando buenas sensaciones, pero seguía sin verse una versión liberada del futbolista.

A pesar de que Busquets era el jugador más posicional del doble pivote, no encontraba espacios en una zona de tres cuartos abarrotada de mediapuntas.

El Barça entró en una crisis de resultados y Koeman cambió sus esquemas. Tras negar que el dibujo estuviera afectando al equipo reparó en el tradicional 4-3-3.

Surgía de nuevo la pregunta: ¿Cómo resolvería ahora el papel de De Jong?

Y es aquí cuando surge el encaje más inesperado. Un nuevo De Jong sin el rol que tenía en el Ajax, pero que explota con libertad.

Koeman ha mantenido muchas charlas con él para conocer sus sensaciones y empujarle a seguir creciendo.

Incluso antes de venir al Barça, cuando le llovían las ofertas, hablaron para decidir su futuro.

Frenkie tiene una relación especial con él

"Cuando habla, le escuchas porque tiene esa autoridad, ese poder. Y, por supuesto, tiene mucho conocimiento futbolístico porque entiende el juego y fue un gran jugador antes. Si trata de enseñarte algo, escuchas", señaló en una entrevista para la UEFA.

El De Jong llegador

El holandés siempre había sido un continuador de jugadas. Un jugador capaz de terminar pisando en el área entre conducciones y paredes.

Pero el de ahora vive mucho más tiempo en el área. Koeman quiere centrocampistas que jueguen en diferentes alturas. Y ha dado con la tecla juntando a Busquets, De Jong y Pedri.

El resultado ha sido la versión más goleadora de Frenkie. Esta temporada suma cuatro goles ya, el último ante el Elche, y seis en dos temporadas con el Barça. Los mismos que logró en su etapa en el primer equipo del Ajax.

El éxito del movimiento es aún más llamativo escuchando lo que decía a EFE el futbolista el pasado mes de octubre.

"Quiero recibir el balón rápido y construir la jugada. Pienso que ese es más mi estilo de juego que esperar el balón y recibir más arriba, tocando menos la pelota. Me siento más cómodo en la posición de mediocentro que más arriba, pero también puedo jugar más adelantado. Si tengo que elegir me gusta más jugar en un doble pivote, por ejemplo, que como mediapunta".

Suma seis goles con el Barça, los mismos que logró con el Ajax, y cuatro esta temporada

No es que ahora esté jugando de mediapunta, pero sí más mucho más adelantado que los últimos años.

No es el Frenkie del Ajax. Tampoco el de Holanda. Es el del Barça y parece que, ahora sí, ha encontrado su sitio.

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