Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Exclusiva SPORT

Exclusiva SPORT

FC BARCELONA | Javi Martínez Exjugador del Bayern y la Selección española

Javi Martínez, exjugador del Bayern y de la Selección española: "A veces me quería enfadar con Flick y no podía; es un tío increíble"

El navarro atiende a SPORT después de haber comentado el Real Madrid-Bayern para hablar de su carrera, de las posibilidades que tuvo de firmar por el Barça y de cuando Flick fue su técnico en el Bayern

Javi Martínez, con la Champions

Javi Martínez, con la Champions / EFE

Albert Gracia

Albert Gracia

En el mundo del fútbol, donde las opulencias y los endiosamientos van a la orden del día, nunca está de más escuchar a aquellos que lo han exprimido y se siguen viendo tipos normales y corrientes. Seguramente, no dejan de serlo. Que hacer algo muy bien no te prive de ser alguien familiar, cercano y de los tuyos. Ese es Javi Martínez Aguinaga (Ayegui, 2 de septiembre de 1988), alguien que sabe lo que es llegar a lo más alto.

Perdió tres finales de Copa del Rey contra el mejor Barça de la historia, pero en el Bayern lo ganó todo, incluidas dos Champions League y aquel 2-8 con Flick ante el cuadro azulgrana. Eso, por lo que respecta a clubes. En la Selección española se apuntó un Mundial y una Eurocopa. Casi nada.

Ahora, en Qatar, quema sus últimos cartuchos de una carrera espectacular que lo ha llevado a ser el navarro más laureado de la historia con 28 títulos. El final está cerca, pero aún no tiene claro qué hacer en el futuro próximo. Mientras, se está adentrando como comentarista de partidos. Sin ir más lejos, estuvo presente en el Santiago Bernabéu para analizar todo lo acontecido en el duelo que enfrentaba al Real Madrid con el Bayern de Champions.

Tras el encuentro, y antes de partir de nuevo a Qatar, atendió a SPORT para hacer un repaso de su carrera, del interés del Barça en su fichaje antes de llegar a Baviera, de Flick, de Lewandowski y del Barça actual. Una larga charla con un tipo que espera que le recuerden como alguien normal que siempre lo dio todo por sus equipos.

Pregunta: Supongo que más tranquilo en España después de todo lo sucedido en Qatar en las últimas semanas, ¿no?

Respuesta: Fueron unos días complicados. La verdad es que puede llegar a ser muy traumático para la familia. Ahora que ya están aquí en España estoy más tranquilo. Eso sí, la sensación no era de peligro. Nos sentimos bastante seguros. Al principio era como, joder, vamos a escuchar una bomba, era algo súper raro. Ahora prácticamente todos los días escuchábamos algo y te medio acostumbras a ello.

P: Ahí el fútbol es lo de menos.

R: Sí, sí. Eso era lo que opinábamos la mayoría. Nos juntábamos los españoles, que éramos unos cuantos, y decíamos que el fútbol pasaba a un segundo plano. Pero desde la Federación española y desde el Gobierno nos aseguraban que todo estaba bien, que no había peligro. Nos quedamos con su palabra. La verdad es que, pese a mandar no sé cuántas bombas y drones, aquí en la ciudad, en la base americana, solo cayeron una o dos. No atacaron la ciudad. Escuchábamos más las intercepciones que otra cosa.

Al principio era como, joder, vamos a escuchar una bomba, era algo súper raro; luego nos medio acostumbramos

P: Yendo a cosas un poco más divertidas, en cuanto al fútbol, ¿cómo está siendo tu experiencia por allí?

R: Muy positiva, era lo que buscaba: un sitio donde la presión fuese bastante más baja que en Europa, poder disfrutar del fútbol sin presión. Al final, cuando llevas tanto tiempo en la élite lo echas un poco de menos. También quería tener más tiempo para la familia, porque tenemos menos viajes y menos partidos. Conocía Doha por mis nueve años en el Bayern; sabía que era buena para familias. Además, quería un lugar que evolucionase con el deporte y la educación, que era lo que quería para mí y para mis hijos. No queremos volver. Pero bueno, con todo lo que está pasando, esperamos que la ciudad siga abierta y evolucione y siga abriéndose a todas las culturas como lo está haciendo. Queremos hacer vida normal.

P: A tus 37 años, camino a los 38, ¿queda mucho para el final de tu carrera o todavía te ves con cuerda?

R: Estaba planteándome que este fuese mi último año, pero me insisten para que renueve. Estoy contento allí, el entrenador también lo está conmigo y eso me hace tener unas dudillas. La exigencia no es tan alta como en Europa, puedo alargar mi carrera porque me puedo regular, jugar solo unos 20 partidos de liga y copa. Aunque no es lo mismo que una final de Champions o Mundial, disfruto el fútbol de verdad, como cuando era niño.

Javi Martínez, con el Bayern

Javi Martínez, con el Bayern / EFE

P: ¿Qué es lo que más disfrutas?

R: Los entrenamientos. En Europa cada entrenamiento era una guerra por mantener el nivel y la posición. Aquí lo disfruto más, me puedo tomar los partidillos más a broma. Obviamente sigo siendo competitivo y me pico, pero es diferente. Siempre me gusta ganar. Esa tensión antes del partido todavía la siento y el día que no la tenga sabré que es hora de retirarme.

P: Tras 22 años en la élite, ¿cómo quieres que te recuerden?

R: Como un jugador de equipo, que siempre antepuso al equipo a lo personal, que dio todo por los colores que defendió y siempre buscó progresar. Se me pueden reprochar muchas cosas a lo largo de mi carrera, pero no de dejarme el alma en cada partido por el equipo.

P: Dijiste que tu hermano te llevaba las cuentas. ¿Qué tan importante es tener un entorno así para una carrera de 22 años en la élite?

R: Importantísimo. Antes de que yo fuera futbolista, mi hermano ya jugaba en Segunda y conocía el mundillo, todo lo que rodea al fútbol y toda esa gente que se puede aprovechar de ti. Siempre estuvo alerta junto con mi familia, ayudándome a tomar decisiones. No me arrepiento de nada en estos 22 años y en parte es gracias a ellos, que siempre me han asesorado súper bien. Además, en lo personal también ha sido fundamental. Yo era muy de estar en casa, de echar de menos a mi familia cuando me iba a campamentos de verano. Así, mi hermano, desde que fiché por el Athletic que me tuve que ir de casa, él se vino conmigo y ha hecho de madre, de padre, de tutor, de hermano, amigo, cocinero, banquero… Todo. Ojalá todos los futbolistas tuviesen un Álvaro como lo he tenido yo. Eso les facilitaría mucho la vida y el fútbol.

Mi hermano ha hecho de madre, padre, tutor, hermano, amigo, cocinero, banquero…

P: ¿Hay momentos donde es difícil mantener los pies en el suelo?

R: Para mí no, siempre tuve claro lo que quería y una familia que, en cuanto me veía un poco volando por ahí, me bajaba a la tierra. Venimos de una familia humilde en Navarra; mi madre siempre ha sido la que, en cuanto sacaba los pies del tiesto, me daba con la chancleta, como cuando tenía 12 años. Entiendo que algunos jugadores pierdan la cabeza por tanto humo alrededor del fútbol. El ser futbolista hace que todo el mundo quiera estar contigo, que quiera ser tu amigo, que te endiose…

P: ¿Algún compañero te ha tenido que pegar un toque siendo joven?

R: No, gracias a Dios no porque no ha hecho falta. Siempre aparenté más años de los que tenía. Siempre he sido muy humilde. Ningún compañero me ha tenido que decir nada. En el Athletic, cuando jugaba de titular con 17, 18 y 19 años, era el primer en recoger los balones, en ayudar al utillero con lo que hiciera falta... Esos valores el Athletic también te lo dabas. Todos los jóvenes deberían pasar por esa escuela de fútbol y de vida, para mantener siempre la cabeza en su sitio. En esos 6 años en Bilbao aprendí muchísimo y creo que no hay un vestuario como ese en todo el mundo.

P: ¿Te queda alguna espinita clavada en tus 22 años de carrera?

R: Sí, quizá aquella Europa League con el Athletic. Haber culminado esas increíbles seis temporadas en Bilbao con un título habría sido algo tremendo. Y más sabiendo cómo se volvió loca la ciudad cuando se ganó el último título de Copa. Llegamos a aquellas dos finales y perderlas fue duro.

Javi Martínez, en un duelo contra el Barça de Guardiola

Javi Martínez, en un duelo contra el Barça de Guardiola / Paco Largo

P: ¿Alguna decisión de tu carrera que ahora reconsiderarías?

R: No me arrepiento de nada. Tanto cuando me fui de Osasuna al Athletic como al dejar Bilbao para ir al Bayern, fueron decisiones correctas para seguir con mi proyección. Quizás podría haber seguido algún año más en Europa, pero llevando 17 años ya en la élite quería algo más relajado. Lo único que me arrepiento es de haber subido a rematar en aquel córner donde me lesioné la rodilla en 2014. No sé qué hacía ahí (ríe). Tenía que haber vuelto a defender y me quedé a intentar rematar. Le he dado muchas vueltas a eso. ¿Para qué narices me quedé a rematar?

P: Llegaste al Athletic con 17 años, tras un traspaso de 6 millones. ¿Cómo lo llevaste siendo tan joven?

R: Lo llevé con toda la naturalidad que pude. Recuerdo que estaba de vacaciones con mis amigos y me llamó mi hermano diciéndome que me quería el Athletic. Yo pensaba que era para el B porque yo no había debutado ni en Primera con Osasuna. Y entonces mi hermano me coge y me dice: ‘no, no, que te quieren para el primer equipo’. Iban a pagar los 6 millones de la cláusula. Yo me quedé con cara de total incredulidad. Se había hablado en la prensa, pero no le hacía mucho caso. Pagar ese precio por un chaval que ni había debutado en Primera… fue una apuesta muy arriesgada y lo agradezco mucho. El club me ayudó una barbaridad a adaptarme, cosa que no era muy difícil porque el Athletic es una institución muy familiar, donde en el vestuario nos juntábamos 15 tíos para ir a cenar. Eso es algo que no se vive en ningún otro club.

P: Ahí la familia supongo que te ayudó.

R: Sí, también me enseñaron a no conformarme nunca. Siempre me decían que llegar a Primera no era difícil, que sí lo es, pero que lo complicado de verdad era mantenerse y estar 15 años en la élite. Llegar puedes llegar por sanciones, lesiones o lo que sea. Pero lo otro es muchísimo más complicado. Siempre me han dicho que tenía que aspirar a más. Como siempre me he marcado objetivos más grandes, pues no me paré demasiado a pensar en lo que había hecho ya.

Con Bielsa, en un año, no hicimos ni una posesión ni un partidillo. No había nada normal

P: Para el recuerdo queda aquella temporada con Bielsa donde llegáis a la final de la Europa League y de la Copa del Rey.

R: Fue un año intensísimo. No fue todo tan bonito como lo recordamos. También me acuerdo de la parte mala. Cuando llegó Bielsa quiso implantar un fútbol totalmente novedoso. Era un orden dentro del caos. Recuerdo que en las primeras ocho jornadas estábamos en descenso, dando una imagen malísima. La gente, de hecho, venía a Lezama y nos decía que nos íbamos a Segunda y que había que espabilar. Sin embargo, Marcelo no cambió ni un ápice. Él confiaba en su método y cuando cogimos los automatismos ya sabíamos lo que teníamos que hacer. Entrenamos todo ejercicios tácticos. En un año no hicimos ni una posesión ni un partidillo. Siempre había alguna desventaja, algún marcaje al hombre. No había nada normal. Era todo táctico. Una locura. Muchas veces nos preguntábamos para qué servían muchas cosas y luego veíamos que funcionaba en los partidos. Aprendimos muchísimo, pero fue un año muy duro, con más de 60 partidos.

P: Bielsa fue el que más te promocionó como central.

R: Caparrós me había puesto algún partido, pero fue Bielsa el que me retrasó oficialmente. Él necesitaba que los centrales fueran ganadores de duelos y tanto Amorebieta como yo, si algo teníamos, era eso.

Javi Martínez, con Bielsa

Javi Martínez, con Bielsa / Paco Largo

P: Te cambió un poco la carrera.

R: Bueno, al final un jugador que pueda jugar en dos o tres posiciones se revaloriza. Por eso tengo que agradecerle que me pusiera ahí. La forma de jugar de Bielsa me enseñó mucho de posicionamiento y de marcaje. Lo que aprendí con él no lo pude poner mucho en práctica con otros entrenadores. No había fuera de juego con Bielsa, era todo al hombre, teníamos que seguir todos los desmarques… era muy diferente a lo que está de moda hoy en día. Lo de loco Bielsa no era casualidad. Estaba más que justificado.

P: Antes de ir al Bayern sonaste para el Barça, ¿hubo algo concreto?

R: Contactos con el Barça hubo. Eso sí, pero también le dije a mis agentes que no me marearan mucho. Yo tenía muy claro que el Athletic no me iba a dejar salir si no venía un club y ponía los 40 millones de la cláusula de rescisión. Así que si el Barça o Madrid ponían 30 ‘kilos’ no me iban a dejar salir. Escuché y me dijeron que llegaban a 30, esperamos hasta final de mercado y el Bayern sí tenía muy claro que me quería, sobre todo Heynckes. Al final, puso los 40 millones y por eso fui para Alemania. No todo el mundo entendió mi marcha en Bilbao, pero era una oportunidad increíble. Me dijeron que aguantara un año más y me fuera con un título, pero era el momento de salir. Me podía haber lesionado y que a la temporada siguiente no te quiera ni el equipo de tu pueblo. Salir de Bilbao fue difícil, pero acerté.

¿El Barça? Escuché y me dijeron que llegaban a 30 millones por mí, esperamos hasta final de mercado

P: ¿Pesaron los 40 millones?

R: Los 40 millones me daban igual. Lo que me pesaba era la temporada tan larga anterior, de la que aún no me había recuperado. Llegué a la pretemporada con el Bayern sin estar al 100% físicamente. Tenía problemas en el pubis… fue muy dura. Yo soy un jugador diésel, necesito partidos para coger la forma. Por eso costó más. En octubre-noviembre es siempre cuando empiezo a sentirme bien. ¿Qué pasó? Que la gente empezó a ponerse nerviosa en Múnich. Habían pagado 40 millones y lo que esperas es que dé rendimiento inmediato. Yo tampoco era un delantero que metiera 30 goles tampoco para valer eso. Ni venía de Barça o Madrid. No estaba al 100%, pero Heynckes me dio confianza y me pude convertir en alguien importante.

P: Heynckes fue clave. Venían de jugar una final de la Champions.

R: De hecho, fue Henckes quien dijo que si querían ganar la Champions tenían que ficharme. Yo creo que iba todos los días a la directiva a decirles que tenían que ficharme (ríe). Le salí perfecto porque el primer año conseguimos la Champions. Bueno no solo eso, sino el triplete, algo que no había conseguido el Bayern.

P: Después de Heynckes aparece Pep. ¿Te explotó la cabeza teniéndolo de técnico?

R: Pues sabes qué pasa, que yo estuve la mitad de sus tres años lesionado de la rodilla. No lo pude disfrutar tanto como me hubiese gustado. Fui tonto porque llego a saber que quiero ser entrenador -no digo que quiera serlo ahora, eh- hubiese prestado más atención y hubiese ido a todas las charlas, incluso estando lesionado (ríe). Pero cuando tienes 23 años dices ‘para qué voy a estar aquí escuchando’. Estaba más pensando en la rodilla que en otra cosa. Mira, antes te había dicho que no tenía ninguna espinita en el fútbol, pero ahora que pienso quizás sí: haber aprendido más de Pep Guardiola. La verdad es que era un espectáculo. No hay nadie que entienda el fútbol como él. Pasaba lo que decía que iba a pasar. Era increíble, parecía que había visto todos los partidos en diferido. Esa comunión del Barça y de Pep ya es historia. Para mí es el mejor fútbol que he visto en mi vida.

Javi Martínez disfrutó de Pep Guardiola en el Bayern

Javi Martínez disfrutó de Pep Guardiola en el Bayern / EFE

P: Que has visto y has sufrido, supongo.

R: Joder si lo he sufrido. Llegué a tres finales de la Copa del Rey y las tres me tocó el mejor Barça de la historia. Madre mía. Messi, Xavi, Iniesta, Yaya Touré, Henry…

P: ¿Te llegan estos y en qué piensas?

R: Para ganar un partido de esos evidentemente lo que necesitas es que ellos no tengan su día, que si lo tienen ya es casi imposible, y tu tener el día de tu vida, que tengas suerte… Nosotros en la primera final nos pusimos por delante con gol de Toquero y en el minuto 40 Yaya Touré se fue de quien quiso y empató la final. ¿Pues qué haces? Quizás si hubiésemos aguantado más nos hubiéramos metido más atrás y hubiésemos tenido opciones. Pero claro con jugadores así en cualquier momento te la lían. Si hasta lo hacía el pivote…

P: El que la liaba casi siempre era Messi.

R: La impotencia que sentía con Messi de no poder quitarle el balón no la he sentido con nadie. Bueno, alguien parecido en los entrenamientos era Muniain. Parecía que le ibas a quitar el balón y de repente te metía la pierna. Y no solo te metía la pierna, sino que le servía para apoyarse y driblarte. Eran dos ratones jugando, cancheros, futbolistas de calle… eran muy difíciles de marcar.

La impotencia que sentía con Messi no la he sentido con nadie

P: Para el recuerdo queda aquel 2-8 con Flick ante el Barça…

R: Fue una temporada rarísima por el covid, que yo también cogí, con muchos parones… pero mira cómo es la mentalidad alemana. Durante el parón no paramos ni un día. Se organizaron para darnos material deportivo para entrenar en casa cada día mientras no pudiéramos ir a la ciudad deportiva. Físicamente éramos muy superiores a los rivales de aquella Champions, incluido el Barça.

P: Pasáis de Kovac a Flick y el equipo vuela.

R: Hansi es un grandísimo entrenador y una grandísima persona. Él tocó las teclas adecuadas para que ese equipo se volviera invencible. Lo que trabajamos esos días durante el covid fue algo increíble y yo creo que se notó.

P: ¿Alguna charla con Flick que se pueda contar?

R: No, era siempre muy tranquilo. Yo no recuerdo ningún episodio como el que tuvo cuando estuvo de seleccionador alemán, que se vuelve loco. Siempre era muy tranquilo, nunca levantaba la voz. Cuando lo vi con Alemania dije: ‘Este no puede ser Hansi’. No lo reconozco. Le harían enfadar.

Javi Martínez compartió vestuario con Lewandowski

Javi Martínez compartió vestuario con Lewandowski / EFE

P: Vosotros no le hacíais enfadar.

R: Pues poco porque esa temporada creo que apenas perdimos partidos. Acabamos ganando ese triplete y luego el sextete.

P: Siempre has dicho que Flick era un entrenador muy estilo Barça. ¿Por qué?

R: Porque es un entrenador muy ofensivo, que le gusta el trato con el balón, la presión alta, odia no tener el balón… Al final, le gusta todo lo que le identifica como estilo de juego del Barça, ¿no?

P: ¿Cómo era Flick como persona?

R: Era un tío increíble. Muchas veces cuando no me ponía me quería enfadar con él y no podía. Me venía y me daba un abrazo sentido. No era un abrazo para que me callara. Él siempre me decía que ojalá me pudiera poner más. Siempre sabía qué decir en cada momento. Hablando mal era un tío de puta madre.

¿Flick? Él siempre me decía que ojalá me pudiera poner más. Siempre sabía qué decir en cada momento

P: Evidentemente te tengo que preguntar por la Selección. Tú ganaste un Mundial… ¿cómo ves a esta selección?

R: Por resultados, por momento y todo es una de las tres máximas favoritas para llevarse el Mundial. Al final, De la Fuente tiene un bloque muy bueno y tiene a Lamine Yamal, que para mí es el mejor jugador del mundo en este momento. El seleccionador sabe llevar al grupo. Un Mundial es otra cosa, tiene que darse un cúmulo de muchas cosas y no es fácil. Pero ojalá que todo se junte como sucedió en 2010 y podamos volver a levantar esa copa tan bonita.

Javi Martínez, ganador del Mundial en 2010

Javi Martínez, ganador del Mundial en 2010 / EFE

P: Compartiste vestuario con Lewandowski. Ha metido muchísimos goles, pero ahora está cuestionado. ¿Cómo lo ves?

R: Lewandowski es un animal. Físicamente parece que tenga 25 años. Obviamente no va a estar metiendo 30 goles todas las temporadas. El otro día leí que lleva 17 esta temporada y eso que se ha perdido muchos partidos por lesión y no ha sido titular siempre. Los números no son malos y siempre tienes que contar con Lewandowski. Mira contra el Atlético. Entra, huele el gol y se pone ahí para que el balón le dé en el pecho y entre. Es un ratón de área. Eso siempre lo va a tener, aunque tenga 70 años. Lewy es un profesional como la copa de un pino y solo hay que ver que está como un animal con 37 años.

Lewandowski es un ratón de área. Eso siempre lo va a tener, aunque tenga 70 años

P: Cómo ves a este Barça?

R: Por cómo juega, yo creo que es el equipo más divertido de ver del mundo. Lo que pasa que claro, es un equipo que arriesga tanto arriba que, en ciertos momentos, si el día no sale como tu esperas, pues puede pasar de todo. Pero me encanta el Barça de Flick.

P: Por último, te tengo que preguntar por esa eliminatoria Madrid-Bayern. ¿Cómo viste ese partido de ida?

R: Fue un partido muy atractivo para el espectador, con mucho ida y vuelta. Podríamos haber visto muchos más goles. Creo que la vuelta será muy similar. Al fin y al cabo, la diferencia en el marcador es mínima. Si el Bayern sale a aguantar el resultado, se la juega y enfrente tendrá un rival que irá con todo, aunque tiene una baja muy sensible con Tchouaméni. El calor de la afición será clave para que el Bayern pase la eliminatoria. Son favoritos para pasar la eliminatoria, pero aún no hay nada hecho. El Madrid, aunque no esté en el Bernabéu, se crece en estas citas.

Javi Martínez, con Arbeloa en la Selección

Javi Martínez, con Arbeloa en la Selección / EFE

P: Fuiste compañero de Arbeloa en la selección, ¿cómo lo estás viendo?

R: Está haciendo un gran trabajo pese a que no es fácil empezar a dirigir un equipo a mitad de temporada, más aún en un club como el Real Madrid. Tuve la suerte de compartir vestuario con él y ya era un líder. Es un competidor nato, ya se le veía alma de entrenador. Le deseo lo mejor, seguro que consigue grandes cosas.

Tuve la suerte de compartir vestuario con Arbeloa y ya era un líder. Es un competidor nato

P: ¿Qué opinas de Olise? Fue tremendo su partido en el Bernabéu.

R: Olise demostró lo que hace cada fin de semana, está firmando una temporada de ensueño. Es fundamental tener en el equipo a un jugador tan desequilibrante y tan completo. Su manera de encarar, su capacidad para regatear, su velocidad, su disparo… Es un jugador top mundial y volverá a ser clave en la vuelta. No sólo destacó él, Neuer también hizo un auténtico partidazo. De hecho, fue un triunfo muy coral, el equipo está a un nivel altísimo.

P: A raíz del duelo, ¿cómo estás viendo la labor de Kompany?

R: Es un técnico ideal para el Bayern. Su filosofía de juego casa perfectamente con la identidad del equipo. Despliegan un fútbol muy vistoso, intenso y entretenido para el espectador. Además, consigue grandes resultados. Tan sólo ha perdido 3 partidos en Bundesliga desde que llegó la pasada temporada. El equipo con él es una auténtica apisonadora y, sin duda, uno de los principales candidatos a levantar la Champions.