¡Inadmisible!

¡Inadmisible!

Surrealista. La imagen del Camp Nou del que todo el mundo habla... ¡25.000 alemanes! | German Bona

Es absolutamente inaceptable que en un partido de Europa, donde el Barça se juegaba el pase a las semifinales, el Camp Nou se convierta en una olla a presión... a favor del equipo rival

Urge examen de conciencia, humildad y asunción de errores Lo que ocurrió ayer noche en el Estadi es muy grave. ¡Esto no puede volver a ocurrir nunca más!

El FC Barcelona como entidad, tiene que hacer una profunda reflexión. Y su masa social, también, por supuesto. Es absolutamente inadmisible, se mire como se mire, que en un partido de Europa, donde el Barça se jugaba el pase a las semifinales, el Camp Nou se convierta en una olla a presión... a favor del equipo rival. Urge examen de conciencia, humildad y asunción de errores Lo que ocurrió ayer noche en el Estadi es muy grave. ¡Esto no puede volver a ocurrir nunca más!

Jamás en mi carrera profesional había visto nada parecido. Y creo que los más viejos del lugar, tampoco. De hecho, los abnegados y entregados componentes de la Grada de Animación abandonaron su zona como medida de protesta por lo que estaba ocurriendo: más de 25.000 aficionados rivales en el Camp Nou convirtiendo el coliseo azulgrana en la casa de los seguidores del Eintracht de Frankfurt.

Mazazo

Si ver esa imagen, por sí sola, ya dolió, el rendimiento futbolístico de los pupilos de Xavi también fue decepcionante. Muy alejado de ese Barça que llevaba quince partidos consecutivos invicto, el equipo comenzó prácticamente perdiendo ya que a los dos minutos ya se habían adelantado en el marcador. Y esta vez, en vez de mostrar capacidad de reacción, el equipo alemán (noveno en su liga) se encontró como Pedro por su casa y llegó a colocarse 0-3 en el marcador. Y gracias a Ter Stegen, porque hubieran podido ser más.

Las gradas del Camp Nou se llenaron de aficionados del Eintracht

| Javi Ferrándiz

Con Pedri lesionado, con Aubameyang ausente, sin visos de ese Barça agresivo en la recuperación del balón, el Eintracht parecía un tren de alta velocidad, con un despligue físico descomunal. Llegaban antes, corrían más y defendían mejor.

Esta derrota hará daño. Esta eliminación, desde luego, cambía el rumbo que estaba tomando este final de temporada donde, incluso, se estaban haciendo números y cábalas para ver si el Barça puede alcanzar al Real Madrid. La ilusión había regresado al Camp Nou.

Un adiós que escuece y mucho más después de ver cómo se clasificaron los blancos y el Villarreal para las semifinales de la Champions y cómo cayó el Atlético de Madrid, con honor, con las botas puestas. Anoche, el Barça no supo competir, porque ese arreón final, con Luuk de Jong, Memphis y Araujo, los tres, jugando de nueve, no fue más que un recurso desesperado.

Y los socios del Barça, de paso, que también se lo hagan mirar. 

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