Así fue el ilusionante viaje de vuelta a casa de Xavi

Así fue el ilusionante viaje de vuelta a casa de Xavi

¡SPORT acompaña a Xavi! Así ha sido el viaje de Catar a Barcelona con el nuevo entrenador del Barça | Maite Jiménez

Las negociaciones con el Al-Sadd se complicaron mucho más de lo esperado, pero nada impidió que los caminos del Barça y Xavi se vuelvan a juntar con el exigente objetivo de esperanzar de nuevo a una afición culé necesitada de alegrías

El egarense llegó ayer a Barcelona y este lunes será presentado tras unos días muy intensos

Liberado, sin esconder en ningún momento que empezaba el gran sueño que tenía desde que puso fin a su trayectoria como futbolista en 2019, cuatro años después de dejar de defender la camiseta azulgrana, Xavi Hernández no dejó de sonreír en el viaje de regreso al Camp Nou. En el periplo de vuelta a casa. El técnico egarense, el encargado de devolver la ilusión a un barcelonismo sin excesivos motivos para esperanzarse en los últimos tiempos, vivió el final del enrevesado culebrón que ha protagonizado con tranquilidad. El rostro relajado, aunque algo cansado, que mostró en su llegada al aeropuerto de Doha pocos minutos antes de las 07.45 horas, cuando partió el avión hacia Barcelona, evidenció la satisfacción del flamante entrenador culé con la resolución de su futuro.

Con visibles ganas de empezar el proyecto y hacerlo bien, Xavi viajó acompañado de su mujer, Núria Cunillera, y de sus dos hijos, Asia y Dan. El segundo, el pequeño, no se separó de él en ningún momento, ni cuando atendió a los medios de comunicación desplazados a Catar. El egarense y su familia, incluido su hermano y mano derecha, Òscar Hernández, volaron en ‘business class’, como sus representantes Arturo Canales y Fernando Solanas, mientras que los miembros de su cuerpo técnico en el Barça -Sergio Alegre, el preparador físico Iván Torres, el fisioterapeuta Carlos Nogueira y los analistas David Prats, Toni Lobo y Sergio García- lo hicieron en clase económica. Durante el trayecto pudo descansar después de unos días de falta de sueño provocada por las espinosas negociaciones con el Al Sadd. Mateu Alemany y Rafa Yuste, los enviados de la entidad catalana a Doha, regresaron en el mismo vuelo.

La seguridad del Barça le escudó para que no tuviera que salir por el mismo sitio que los periodistas y el resto de pasajeros del avión. Tras unos días agotadores de reuniones y un vuelo de siete horas, el club consideró oportuno que Xavi tuviera algo de calma. El gran protagonista del día se fue después a ver a sus padres, los que durante su larga carrera como jugador le aconsejaron que no dudara en continuar en el club de su vida cuando las cosas no iban viento en popa. Y es que, aunque su etapa en el Camp Nou fue indudablemente exitosa, no todo fue perfecto. Nada lo es, ni en la vida ni el fútbol. Solo hace ver, para comprobarlo, la delicada situación deportiva y económica que enmarcarán su proyecto al frente del equipo barcelonista.

Empieza una nueva era

Llega la hora de la verdad. El momento de disfrutar de la filosofía que hizo brillar Johan Cruyff y que Pep Guardiola perfeccionó con él mismo en el verde como jefe de operaciones al lado de Andrés Iniesta y de un Sergio Busquets que ahora podrá convertir en su discípulo. Después del disgusto en Vigo, el Barça ya centra todos sus sentidos en un Xavi que vivirá su gran día mañana, cuando será presentado en el Camp Nou, y que podrá aprovechar las dos semanas del parón de selecciones para empezar a trabajar con los futbolistas que se queden en la Ciutat Esportiva Joan Gamper. El reto que tiene por delante no es fácil, ni por asomo, pero al menos los compromisos internacionales ofrecerán relativo margen de maniobra al egarense. En un calendario que no suele dar tregua, estos días significarán una bendición para un entrenador que lo podrá hacer mejor o peor, pero que en sus primeras horas en la Ciudad Condal ha dejado claro con palabras y con el lenguaje no verbal que no negociará sus ideas.

El camino de regreso del Barça hacia sus orígenes ya ha empezado. La llegada de Xavi supone el inicio de una nueva etapa que, sobre el papel, promete muchas alegrías al barcelonismo. El partido contra el Espanyol en el Camp Nou, previsto para el sábado 20 de noviembre en el Camp Nou, será el escenario del pistoletazo de salida del proyecto liderado por el de Terrassa, que solo tres días después disputará su primera ‘final’ en el templo culé ante el Benfica.