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Hansi Flick paga otra ronda

El alemán empezó a ganar la eliminatoria ante el Racing con una convocatoria alejada de lo ocurrido en Madrid

Racing de Santander - FC Barcelona | El gol de Lamine

DANI BARBEITO

Ivan San Antonio

Ivan San Antonio

El Barça tiene 32 Copas del Rey y es, de calle, el que más tiene. El Athletic Club ha ganado 24. De hecho, catalanes y vascos han sido los más fieles al torneo ‘monárquico’ porque, por detrás, está el Real Madrid (el único de los tres que lleva corona), que ha levantado veinte (la ‘21’, como le gusta decir a ellos, siempre rendidos a los algoritmos, este año no llegará). Los blaugrana, por su parte, han ganado seis de las últimas once. No hay más Rey de Copas que el Barça. Eso es un ‘facto’, de la misma manera que también lo es que las Copas son caras y suponen un desgaste enorme. Al Barça, en Santander, le costó más de una hora.

Ferran Torres ejerció de capitán y marcó un gran gol frente al Racing de Santander

Ferran Torres también abrió el marcador en El Sardinero / Dani Barbeito / SPO

Fue el ‘Tiburón’ el que reinó en El Sardinero, justo antes de que los nervios empezaran a hacer acto de presencia. Unos nervios típicos de un torneo que se gana sufriendo, que es imposible no ganarlo con dosis altas de incertidumbre. El Barça, acostumbrado a las inclemencias del Estado a lo largo de su historia, es quien mejor interpreta cómo se compite sabiendo que todo es a cara o cruz. La experiencia suma sobre el césped. Por eso es el Rey de Copas. A veces no se puede jugar como mandan los cánones de La Masia, pero siempre hay que competir, que es lo que hicieron los de Flick. De hecho, Hansi fue honesto y, sobre todo, humilde a la hora de encarar el partido. Ahí empezó a ganar. Con seriedad.

Respeto incondicional por el rival

El alemán, al contrario de lo que hizo su homónimo madridista, Arbeloa, fue respetuoso con el rival, llevándose todo lo que tenía a Santander. Ese fue el primer mensaje con el que empezó a ganar la eliminatoria. Para ganar hay que quererlo, pero, sobre todo, hay que demostrar que se quiere ganar. Y eso es lo que hizo también con la alineción, un once que, con prácticamente toda la plantilla disponible, dejó a algunos titulares fuera, pero a pocos: Fermín, Pedri, Èric y Raphinha. Joan Garcia, Koundé, Lamine, Balde, Olmo, Ferran Torres... estos fueron titulares (desde el banquillo entraron, ahora sí, Fermín, Lewy, Raphinha, Èric y Pedri).

Tomarse en serio la Copa es exactamente lo que hizo el técnico del Barça, consciente de que la noche anterior Arbeloa hizo todo lo contrario, dejando a más de medio equipo titular en Madrid, como si al Albacete pudiera ganársele solo con el nombre. En el fondo, Flick ha encajado tan bien en el Barça porque su personalidad es la del Barça. Es una simbiosis perfecta, la de un técnico humilde, terrenal, consciente de que todo cuesta y de que el éxito es una carrera de fondo. Hansi Flick parece haber nacido en La Masia.