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Hansi Flick invita al Barça a irse de fiesta

El Barça puede 'ganar' este fin de semana su tercera Liga consecutiva en el campo del Espanyol

El Barça prepara su partido contra Osasuna

EFE

Ivan San Antonio

Ivan San Antonio

Cuando aún faltan cinco jornadas de Liga, el Barça puede proclamarse campeón. Para ello, los blaugrana deberán ganar en Pamplona y esperar a que el Real Madrid no lo haga ante el Espanyol en el RCDE Stadium. La combinación no puede ser más sencilla para explicar lo que sería un cierre extraordinario a una temporada para enmarcar del conjunto que dirige Hansi Flick. De hecho, la superiodidad exhibida a través del juego y la regularidad mostrada en los resultados permitiría incluso mejorar lo logrado en el primer año del alemán en el banquillo.

El Barça conquistó su último título en el campo del Espanyol cuando faltaban dos jornadas para el final, la mitad de las que quedarán a partir del lunes. Quienes insisten en teorías conspiranoicas deberán buscar otro tipo de argumentos para explicar su fracaso. Curiosamente, aunque en esta ocasión de forma indirecta, los blaugrana pueden cantar el alirón en Cornellà-El Prat por tercera vez consecutiva tras las ganadas por Xavi en la 22-23 y el propio Flick en la 24-25. Esta vez, sin embargo, el protagonismo sería para el Real Madrid sobre el césped del estadio del conjunto blanquiazul.

El mejor en todo

Y es que el Barça, a quien solo la calculadora se resiste a confirmar su éxito incontestable, ofrece las mejores sensaciones, una mayor solidez, credibilidad en el proyecto y solidaridad en el esfuerzo por parte de quienes forman una plantilla que está, en lo que a competitividad se refiere, a años luz de su perseguidor, un Real Madrid que sigue buscándose a sí mismo porque ni sabe a lo que juega ni, lo que aún es más preocupante, sabe a lo que quiere jugar. Algo, por otro lado, lógico cuando tampoco han sabido explicar nunca las razones de sus éxitos. El madridismo aún no ha entendido ni ha mostrado interés en entender que el resultado es la consecuencia de lo que se hace bien, no lo que confirma si el camino ha sido el correcto o no lo ha sido.

Hansi Flick, sonriente antes del Osasuna-Barça

Hansi Flick, sonriente antes del Osasuna-Barça / Valentí Enrich

El Barça ganará esta Liga porque, durante los meses que van de agosto a mayo, ha sido el mejor en todo: es el equipo más goleador, con 87 tantos, diecinueve más que el Real Madrid, también es quien menos goles ha encajado, treinta, uno menos que los blancos. Además, solo ha perdido cuatro partidos, por los cinco del equipo que hoy dirige Álvaro Arbeloa. Y la gran diferencia está en los empates: solo uno por parte de los blaugrana, ante el Rayo en la tercera jornada, por los cinco de los merengues. Todo ello, y no las teorías extrañas y vacías de autocrítica, explican la diferencia de once puntos en la tabla.

Toda la presión para el Real Madrid

Hansi, que desde que llegó a Barcelona muestra matices evidentes más comunes en el carácter mediterráneo que teutón, sigue, pese a todo, siendo alemán. Por ello pasa de números, rachas y estadísticas que le distraigan de su cometido: hacer que su equipo juegue cada día mejor. De ahí surge que el Barça ganara con uno de los partidos más serios que se le han visto en dos años, en Getafe. Y de ahí saldrá también la apuesta pragmática de los blaugrana ante Osasuna.

Arbeloa, pensativo

Arbeloa, hundido, en el banquillo del Real Madrid / EFE

El Sadar no es nunca un campo sencillo y tocará arremangarse para, al día siguiente, obligar al Real Madrid a ganar al Espanyol. Un nuevo triunfo del líder dejaría, ya de forma definitiva, visto para sentencia el título, lo que, directamente, afectaría a la resistencia de un rival que ya ha dado muestras en las últimas jornadas de haber dimitido. El Barça lo tiene todo en su mano para poner el lazo a la Liga.