"La gente, al taxista, le seguirá diciendo que vaya hacia el Camp Nou"

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"La gente, al taxista, le seguirá diciendo que vaya hacia el Camp Nou"

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| Javi Ferrándiz / EFE / AFP

Joan Pau Mitjans, el hijo del arquitecto del Camp Nou, reconoce que sentirá un poco de nostalgia cuando se inicien las obras del nuevo templo azulgrana

Le gusta el proyecto y admite que ahora los estadios requieren de muchos más elementos porque se busca crear una fiesta alrededor del partido

El próximo junio, por fin, se iniciaran las obras del nuevo Camp Nou. El templo azulgrana, con años de retraso, eso sí, empezará este verano a cambiar de piel aunque no será hasta el 2026 cuándo se podrá cortar la cinta para inaugurar la nueva casa azulgrana. En dos meses las grúas empezarán a trabajar y cambiar poco a poco la fisonomía del estadio del FC Barcelona, un momento que será especial para Joan Pau Mitjans, el hijo de Francesc Mitjans, el arquitecto del Camp Nou. "Si que sentiré un poco de nostalgia", reconoce a Sport.

"Es un tema que tengo asumido desde hace mucho tiempo. Tenemos un estadio en el imaginario pero ya se han hecho cambios a lo largo de estos años. Bienvenida sea la reforma, la imagen del nuevo estadio me gustó", nos cuenta Mitjans, que formó parte del jurado, representando al FC Barcelona, en el concurso para escoger despacho ganador. Las modificaciones instauradas por la junta de Laporta las desconoce pues ya está desligado totalmente del proyecto. Mitjans colaboró en las diferentes remodelaciones del estadio desde los años 80 hasta el 2005.

Entiende que el Camp Nou necesitaba una reforma prácticamente integral pero se felicita porque la estructura es fuerte y ha resistido muchos años. "Pensar que las estructuras son eternas es un error, porque el hormigón no lo es", bromea. Si que cree que cuando acaben las obras, pese al lavado de cara, se seguirá viendo el viejo Camp Nou que pensó y construyó su padre. Tampoco le preocupa el cambio de nombre porque está convencido que el barcelonista seguirá fiel. "La gente, al taxista, le seguirá diciendo que vaya al Camp Nou. No le dirán vaya al Spotify".

Para Mitjans, todo lo que rodea a los estadios ha cambiado mucho. Cuando su padre ideó el feudo azulgrana sólo pensó en que hubiera una buena visibilidad y una buena circulación de gente. "En los estadios de antes, la gente iba al partido, se comía el bocadillo y se iba para casa. Ahora todo es diferente. Se pretende hacer una fiesta alrededor del partido. Por eso el nuevo Camp Nou necesita palcos VIPS, marcadores especiales, pasillos para los turistas, zonas de restauración. Ahora el estadio es un negocio", afirma.

Y no le falta razón. Y por eso el FC Barcelona necesita que el Camp Nou, su querido Camp Nou, mute en un nuevo estadio pero que siga manteniendo su alma, su historia y su mística.