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El futuro incierto de Valdés y Puyol en el Barça

Hace mucho tiempo que no hablan. Demasiado. Y el barcelonismo no lo entiende. Principalmente porque ellos son dos de las voces más autorizadas del vestuario. Son dos de los capitanes del equipo. Son dos de los futbolistas más veteranos de la plantilla. Son dos referentes dentro y fuera del terreno de juego. Y están desaparecidos. Carles Puyol y Víctor Valdés están viviendo, por diferentes motivos, una temporada amarga. El defensa, acosado por las lesiones, se ha perdido muchos partidos. Y el portero, menos en forma que otros años, ha decidido no renovar su contrato. El futuro de ambos no está claro. Y han apostado por encerrarse en sí mismos y en su entorno más cercano y no dar explicaciones. Ni deportivas ni personales.

Lluís Mascaró

La última vez que Puyol habló ante los medios de comunicación fue el 19 de febrero, con motivo del partido de ida de los octavos de final de la Champions en Milán. El Barça perdió 2-0 en San Siro y Puyol no participó en la remontada del Camp Nou del 12 de marzo. Tito Vilanova le dejó en el banquillo en ese decisivo partido de vuelta. Solo dos días después, y sin informar a nadie, Puyol decidió pasar por el quirófano para someterse a una artroscopia por una molestias en la rodilla derecha. Una intervención que le dejaba KO para el resto de la temporada. Tras esta operación, silencio absoluto. Han pasado más de dos meses y medio y Puyol solo se ha comunicado con los aficionados blaugrana a través de enigmáticos mensajes en Twitter. Como esa fotografía de los tres monos que colgó con el siguiente texto: “Ver, oír y callar... El tiempo pone todo en su sitio...”.

Los que le conocen, que tampoco son tantos, aseguran que Puyol se ha vuelto mucho más hermético que antes. Algunos de sus amigos de siempre dicen que está “desaparecido”. Ha aparecido públicamente en diversos actos institucionales del club pero en ninguno de ellos ha hablado. Ha sido la condición que ha puesto para participar en los mismos.

Encerrado en su vida personal, que ahora comparte con la modelo Vanessa Lorenzo, y centrado en su recuperación física, hay muchos que ven en su actitud un profundo malestar con el club. Los últimos rumores apuntan a que Puyol, que firmó el 22 de enero su renovación hasta junio del 2016, está meditando seriamente abandonar el Barça a final de esta temporada. Considera que la directiva no le ha tratado como se merece por los esfuerzos que ha hecho para acortar siempre los plazos de sus múltiples lesiones. Y cree que su suplencia ante el Milan no fue justa.

La verdad es que Puyol ha sufrido en el último año hasta cinco lesiones graves. El 5 de mayo del 2012 se sometió a una artroscopia en su rodilla derecha que le mantuvo 45 días de baja. El 26 de agosto se fracturó el pómulo izquierdo y estuvo 21 días KO. El 15 de septiembre sufrió una elongación del ligamento lateral interno de su rodilla izquierda y necesitó dos semanas de recuperación. El 2 de octubre sufrió una grave luxación de su codo izquierdo y estuvo 5 semanas de baja. Y el 15 de marzo se sometió a la ya comentada y misteriosa artroscopia. A los 35 años de edad, Puyol está pensando en buscar nuevas ilusiones.

TAMBIÉN VALDÉS

Es el mismo argumento que ha utilizado Valdés para anunciar su marcha. Bueno, él no, porque fueron su padre y su representante los que le dijeron al Barça, en la primera reunión que mantuvieron para negociar su renovación, que el portero no quería seguir en el club. Su contrato finaliza en junio del 2014 y en estos momentos su continuidad es una gran incógnita. La última vez que Valdés compareció ante los medios de comunicación fue el 3 de enero. En esa rueda de prensa envió señales de su futuro -“Siempre se ha dudado de mí. La portería del Barça es difícil y no descarto conocer otros países y otras culturas”- pero pasaron inadvertidas hasta que el periodista Quim Domènech anunció en 'Punto Pelota' que Valdés no iba a aceptar la renovación. El 17 de enero, a través de un comunicado en la Agencia EFE, su representante, Ginés Carvajal, confirmaba la noticia de Domènech después de dos semanas de rumores, desmentidos y meteduras de pata de Zubizarreta.
Valdés, como Puyol, solo se ha comunicado a través de las redes sociales, en su caso Facebook. Siempre con mensajes cortos e intrascendentes. Para comentar los partidos. No ha hablado más. Ni ha explicado por qué quiere irse. En el club todavía están esperando un cara a cara con el portero. No se ha producido. Creen que Tito puede convencerle para que reconsidere su postura. Pero es poco probable que la intervención del técnico surja efecto. Valdés quiere irse. Como Puyol. ¿Por qué? ¿Qué les pasa a los capitanes?

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