Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

FC Barcelona (F)

Kika, el alma del vestuario

Entre sonrisas, cámaras y fútbol, la portuguesa se ha convertido en una de las piezas emocionales del Barça y afronta este tramo con especiales ganas

Kika Nazareth, de futbolista a fotógrafa

Kika Nazareth, de futbolista a fotógrafa / FCB

Maria Tikas

Maria Tikas

En el entrenamiento previo al Clásico, entre rondos, risas y disparos a portería, hubo una escena que explica mucho. Kika Nazareth cogió la cámara de Germán Parga, fotógrafo del club, y empezó a hacer fotos a sus compañeras. A Salma, a Esmee, a Ona Batlle, a Gemma, a Irene. Y mientras disparaba, iba soltando: “qué guapa está”, “qué guapas salen todas”.

Puede parecer una anécdota mínima. No lo es. Explica a la perfección quién es Kika dentro del Barça: el alma del vestuario.

Desde que llegó procedente del Benfica se ganó el cariño de todas. En tiempo récord empezó a hablar catalán —ya concede entrevistas enteras—, se adaptó a la cultura, a la ciudad, al día a día, como si llevara años aquí. Sin prisas. Con naturalidad.

También vive un momento dulce a nivel futbolístico. La temporada pasada llegó siendo una estrella y se encontró rodeada de las mejores. Sintió cierto síndrome de la impostora. Después, la lesión la apartó de la segunda mitad del curso. Este inicio también tuvo contratiempos. Pero ahora, con continuidad y confianza, ha enlazado grandes actuaciones, dos MVP y la sensación de que empieza a verse la futbolista que debe ser en el Barça.

Kika necesitaba ese partido en casa ante el Sevilla. No quería que la expulsión injusta frente al Athletic en la semifinal de la Supercopa frenara todo lo bueno que estaba construyendo.

Es una de las más queridas del vestuario y eso, en equipos grandes, siempre suma. Pero además, Pere Romeu cree mucho en ella. Y se nota. A veces, las historias importantes no empiezan con un gol. Empiezan con una cámara en la mano y una futbolista recordándole a todas, sin darse cuenta, lo bien que se ven