Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Women's Champions League

El Barça arrasa al Madrid y reina en su regreso al Camp Nou

El Barça volvió a aplastar al Madrid, esta vez en el Spotify Camp Nou, con la mayor goleada en la historia de los clásicos (6-0), con doblete de Graham y tantos de Alexia, Paredes, Pajor y Brugts

La cita puntual de Alexia con el gol en el Camp Nou... ¡y su celebración icónica!

SPORT.es

Maria Tikas

Maria Tikas

La noche pedía historia. Y el Barça respondió como solo sabe hacerlo: jugando, dominando y celebrando. Y divirtiéndose. El nuevo Spotify Camp Nou se vestía por primera vez para ellas y lo hacía lleno, vibrante, con 60.067 almas que no acudían solo a ver un partido, sino a formar parte de algo. Del regreso. Del símbolo. De un equipo que ha dejado de pedir permiso para adueñarse del escenario más grande. Tres años después, el femenino volvía al lugar donde todo cambió.

Alrededor, todo acompañaba. El cartel de sold-out colgado desde la mañana, el mosaico —“El nostre camí”— tiñendo la grada de blaugrana y senyera en el primer gran despliegue completo del nuevo estadio. En el palco, Joan Laporta, Xavi Puig y Hansi Flick. También el contexto: un 2-6 en la ida que dejaba la eliminatoria prácticamente resuelta, pero no la ilusión. Porque nadie había ido solo a ver el resultado. Habían ido a vivirlo. También las jugadoras, con hambre de más, más y más. Siempre.

Resultaba difícil imaginar otro guion. El Barça no salió a gestionar, salió a imponer y a rematar. Con Pere Romeu en el banquillo, que también se estrenaba en este banquillo y que salió con Mapi León y Caroline Graham de titulares en el lugar de Aïcha Camara y Clara Serrajordi, y Patri Guijarro mandando sobre el césped, el equipo encontró pronto el camino. Pase de Claudia Pina para Ewa Pajor, error en el remate y balón que cayó en los pies de Alexia Putellas. Gol. El primero. El de su partido 500. El Camp Nou, en pie. El símbolo perfecto para abrir la noche. Reverencia.

Más, más y más

El segundo no tardó en llegar. Centro de Alexia y cabezazo de Graham para batir a Misa. El Barça jugaba con ritmo, con precisión y con hambre siempre de más. Incluso la guardameta blanca se tiró al suelo un par de veces para ser atendida y dar un poco de tregua al Madrid. Pajor perdonó un par antes de que el tercero, obra de Irene Paredes tras córner de Mapi León, ampliara la distancia. Y antes del descanso, llegó el cuarto: acción de Vicky López y gol de Pajor. 4-0. Superioridad total.

Insaciable, el Barça no levantó el pie tras el descanso. Porque este equipo no juega solo para ganar, juega para dominar. Graham firmó su doblete con un remate que sorprendió a Misa, con asistencia de Alexia, y encendió de nuevo al estadio, que coreaba, saltaba y convertía el partido en una celebración colectiva. El Madrid, sin respuestas, apenas podía salir de su campo ante un Barça también impecable en la presión y el repliegue.

El cierre perfecto

No era solo una goleada. Era una demostración de todo lo que es este equipo. De talento, de ambición, de compromiso. De una identidad que no depende del contexto. Hubo minutos para todas, ovaciones para cada cambio y una sensación constante de control absoluto. Incluso cuando el partido ya estaba decidido, el Barça siguió empujando, buscando más, queriendo más.

Así llegó el sexto, con algo de historia dentro. Esmee Brugts, que de niña había visitado el Camp Nou con su hermano, marcó tras asistencia de Serrajordi. El cierre perfecto. La mayor goleada en un clásico. El pase a semifinales confirmado. Espera el Bayern, pero eso será otro capítulo. Este queda ya en la memoria: el regreso al Camp Nou, la comunión con la afición y la certeza de que este Barça no solo gana. Este Barça reina