El fútbol dio la bienvenida a Ansu Fati

Los blaugrana jugaron el mejor partido de la temporada pasando por encima del Levante durante noventa minutos

Memphis y Luuk de Jong sellaron el triunfo y Ansu Fati, diez meses después, regresó a lo grande firmando el tercero

Fútbol, goles (demasiado pocos para los méritos del Barça), juego, posesión, compromiso, intensidad, energía, ambición... Todo ello mostró el Barça para acabar una semana muy convulsa, desagradable incluso, teñida de depresión y malas vibraciones. El Levante fue la víctima de una fiesta completa que culminó con la entrada de Ansu Fati diez meses después de caer lesionado. El Camp Nou le dio la bienvenida con una mezcla de alivio y esperanza. Fue el mejor partido de los blaugrana esta temporada, logrado con una mezcla de veteranía y juventud, pero sobre todo de ilusión, que es el alimento de los campeones.

FICHA TÉCNICA

FCB

3-0

LEV

FC BARCELONA

Ter Stegen, Dest (Lenglet, 82'), Piqué, Eric Garcia, Mingueza (Araujo, 81'), Busquets, Nico, Gavi (Demir, 82'), De Jong, Memphis y Coutinho (Riqui Puig, 58').

LEVANTE UD

Aitor Fernández, Miramón, Postigo, Mustafi (Rober Pier, 76'), Clerc, Radoja (Pablo Martínez, 55'), Pepelu- (Vukcevic, 69'), Melero, De Frutos (Cantero, 69'), Dani Gómez (Morales, 55') y Roger Martí.

GOLES

1-0, Memphis, de penalti (7'). Luuk de Jong (14'). 3-0, Ansu Fati (91').

ÁRBITRO

Díaz de Mera (colegio castellano-manchego). T.A.: Gavi (24')/Postigo (25'), Pepelu (58'), Clerc (86').

INCIDENCIAS

Partido correspondiente a la jornada número 7 de LaLiga Santander disputada en el Camp Nou ante 35.334 espectadores.

Koeman, sancionado, dejó su lugar a Schreuder. Vestido con pantalones de chándal azul, camiseta de manga corta del mismo color y actitud propositiva, se situó al límite del área técnica. El once aparecieron Gavi y Nico como escuderos de Busquets. También, recuperado, Eric Garcia. Y Coutinho. Arriba, de referente, Luuk de Jong mientras Memphis diabluraba por la banda izquierda. Cada parcela reivindicaba alguna cosa porque hoy el Barça vive en la duda y la respuesta a corto plazo. El 'cholista' partido a partido adaptado al Camp Nou.

Las respuestas fueron todas positivas en el primer tiempo. El Barça salió dispuesto a gustar y a gustarse, a divertirse y a disfrutar, que, al fin y al cabo, para eso está el fútbol. El Levante hizo todo lo contrario porque, como el Granada, optó por perder tiempo desde el primer segundo. Una actitud desagradable que parece haberse puesto de moda entre equipos que desprecian a los aficionados. La táctica que rompe todas las reglas del 'fair play' y, sobre todo, supone un insulto a la deportividad.

La respuesta del Barça fue contundente. Memphis entró en el área y, pese a que De Jong hizo todo lo posible para complicarle la vida acumulando defensores a su lado, tiró de repertorio con un recorte que acabó en penalti de Radoja. Clarísimo. A los cinco minutos el Barça ya ganaba y el Levante seguía a lo suyo, tirando segundos a la basura en cada servicio de puerta.

Lo probó Coutinho desde fuera del área, Gavi las pedía todas, Busquets acariciaba el balón con los tacos, pisando y pisando, escondiendo la pelotita como un trilero. Memphis, limpiador de espacios verticales, se la puso en banda izquierda a Dest, que vio el desmarque de De Jong. Solo ante Aitor, barraca. Primero del holandés. El público disfrutaba, ovacionaba a Piqué, a Memphis, aplaudía cada acción de Gavi, cada control de Nico y cada combinación, largas todas, de un Barça distinto, ágil, fresco y agradable a la vista.

Cuando arrancó la segunda mitad calentaron Riqui Puig y Araujo, que arrancó gritos de "uruguayo" de la grada. Memphis, en modo "como molo", presionó, robó y probó con un disparo seco a Aitor, que envió a córner. Aplausos y felicidad. ¡Qué fácil es el fútbol! Nada comparado con la alegría que vivió el Camp Nou cuando, coincidiendo con el cambio de Coutinho por Riqui Puig, celebró con gritos la aparición de Ansu Fati en la banda para calentar. Su nombre dio la vuelta al estadio, de Tribuna a Lateral y de Gol Sur a Gol Nord. Diez meses después.

El Barça seguía a lo suyo, convirtiendo cada balón en una punzada para la defensa del Levante, también cerrada, pero incapaz de asimilar la velocidad de ejecución ni gestionar la presión alta y enérgica de quien quiere comerse el mundo: Gavi, Nico, Riqui... También Memphis, por supuesto, que estaba en todas y al que solo le faltaban milímetros, milésimas, para llevarse el balón a casa. Mingueza por banda derecha era todo soluciones y Dest, en el otro extremo, olía a perfume mezcla de Cafú y Dani Alves. Riqui se sumó a la fiesta jugándosela por el centro, caracoleando en busca del gol, que los minutos son escasos. Un pie inoportuno evitó el final feliz.

A falta de diez minutos llegó, indiscutible, el momento de la tarde: Ansu Fati volvió a pisar el césped del Camp Nou. Con el '10' a la espalda, con ilusiones renovadas, poseedor de la ilusión y la esperanza de un equipo que necesita victorias tan convincentes y regeneradoras como esta. Y con gol. La recogió en la frontal, fintó y disparó. ¡¡¡¡Golazo!!!! Bienvenido a casa.

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