Flick, cerebro del fútbol total

HISTORIA SPORT

Asumió el cargo de forma interina en sustitución de Kovac y ya ha ganado la Copa y la Bundesliga

Trabajó como asistente táctico en la selección alemana campeona del mundo en 2014

Flick: Analizaremos al Barcelona como a cualquier otro equipo | Perform

El Bayern asusta con su impresionante racha de 18 victorias consecutivas en todas las competiciones y 27 partidos sin perder, en los que solo ha cedido un empate en el Allianz Arena ante el Leipzig (0-0 el 9 de febrero).

Pero allá por el mes de noviembre, las perspectivas no eran tan halagüeñas, ni mucho menos. Los bávaros tocaron fondo el pasado 2 de noviembre en Frankfurt, cuando el Eintracht les infligió un doloroso 5-1 en la Bundesliga.

Un solo día después, el entonces entrenador, Niko Kovac, fue destituido. Su segundo, Hans-Dieter Flick, asumía el timón del gigante bávaro de manera provisional, mientras se iniciaba una exhaustiva búsqueda de nuevo entrenador.

Flick, de 55 años, está acostumbrado a trabajar con discreción. Había sido el coordinador deportivo de Giovanni Trapattoni y Lothar Matthaus en el Red Bull Salzburg en los inicios de su carrera en los banquillos, trabajados  desde el escalón más bajo con equipos regionales como era en aquellos tiempos el Hoffenheim, con el que ganó una Liga local.

En 2006, la Federación Germana lo reclutó para encargarse de los aspectos estratégicos de la Mannschaft, como los córners y las faltas, y siempre en un discreto segundo plano, es considerado el cerebro de la Alemania campeona del mundo en 2014. El asistente de Joachim Löw tuvo que ver mucho en ese título.

Regreso al Bayern

Hans-Dieter Flick nació en Heidelberg, pero fue en el Bayern Munich donde forjó sus mejores años como futbolista. En el conjunto bávaro jugó 104 partidos y conquistó cuatro veces la Bundesliga en la década de los ochenta. Por eso, le hizo especial ilusión regresar al club de su vida, aunque fuera de nuevo como asistente, alejado de los focos mediáticos.

Pero la vida le dio la gran oportunidad de salir del anonimato tras la destitución de Kovac y Flick se agarró  a ella. De técnico puente, ha pasado a convertirse en la gran esperanza bávara para levantar la sexta ‘orejona’ y  firmar el segundo triplete de su historia, siete años después de que lo lograra Jupp Heynckes.

Más de un mes y medio después de sentarse en el banquillo del Allianz como primer entrenador, le llegó la confirmación de que se iba a quedar como máximo responsable del equipo de forma oficial.

Fue a finales de diciembre, en el último partido del año 2019, y tras derrotar al Wolfsburgo por 2-0. El CEO Karl-Heinz Rummenigge y el director deportivo Hasan Salihamidzic ya no tenían que buscar más. Lo tenían en casa.

Un ‘currante’ como Heynckes

Su perfil recuerda precisamente al de Heynckes. Hechos más que palabras. El veterano técnico, ya retirado, conquistó la Champions League en 2013 con el Bayern, en el que completó tres etapas. Siempre tenían que recurrir a él.

Flick se está haciendo ahora un nombre público y ha demostrado en estos meses que es un gran amante del fútbol ofensivo, habitual del 4-2-3-1 y que ha conseguido que Robert Lewandowski recupere su mejor nivel como punta de lanza.

Su Bayern trabaja a destajo, todos los jugadores conocen a la perfección qué tienen que hacer, pero también concede libertad individual para brillar en los metros finales. Hans-Dieter Flick ha hecho que el Bayern sea ahora mismo el paradigma del fútbol total. Y el gran favorito para levantar la Champions League en Lisboa... con permiso de Leo Messi y el Barça, claro.

cerrar
Sport

SPORT.es

Descarga gratis la app en tu móvil