La explicación médica a la decisión de Ansu Fati

El canterano iniciará un tratamiento conservador para tratar el tendón proximal del bíceps femoral del muslo izquierdo

El jugador se niega a pasar por quirófano y el tiempo de baja podría alargarse durante más de dos meses

Xavi Hernández habló en rueda de prensa sobre la lesión de Ansu Fati | FCB

El FC Barcelona anunció ayer martes 25 de enero mediante un comunicado que Ansu Fati seguirá un tratamiento conservador para recuperarse de la lesión en el tendón proximal del bíceps femoral del muslo izquierdo.

Según el doctor Jordi Marcos, especialista de la Unidad Musculoesquelética de iMove-Mi de la Clínica Tres Torres de Barcelona, las lesiones de los músculos flexores de la rodilla, los isquiotibiales, son frecuentes en los atletas muy veloces. Sobre todo en los sprinters y en algunos futbolistas. El objetivo principal del tratamiento es conseguir la óptima curación de la lesión que permita al atleta reasumir su rendimiento con las máximas garantías.

Para ello es imprescindible tener el diagnóstico más fiable posible, que hoy en día podemos obtenerlo gracias a las técnicas de imagen avanzadas como puede ser la resonancia magnética. Tras el diagnóstico, se planifica el tratamiento que habitualmente es conservador, es decir no requiere un tratamiento quirúrgico, explica el Dr. Marcos.

En ocasiones la lesión muscular afecta al tejido tendinoso. Cuando el tendón tiene una rotura total puede ser necesaria la reparación quirúrgica para evitar la retracción del grupo muscular. En aquellos casos en que la afectación del tendón es parcial puede optarse por el tratamiento conservador, que debe asociarse a una monitorización continuada y periódica de la lesión.

“Ello nos permite comprobar que la lesión sigue un proceso evolutivo favorable y no progresa a una rotura total”, afirma el doctor. Algunos médicos prefieren el tratamiento quirúrgico de las lesiones parciales del tendón, pero no hay un consenso absoluto en este aspecto entre los traumatólogos deportivos.

Ventajas e inconvenientes del tratamiento conservador

La ventaja del tratamiento quirúrgico es que se reparan los extremos de la lesión intentando garantizar la curación anatómica, pero deben considerarse los riesgos asociados a toda intervención quirúrgica. Por otro lado, el tratamiento conservador puede conseguir los mismos o mejores resultados, pero obliga a un seguimiento muy exhaustivo e inmediato para detectar las complicaciones lo antes posible, y tiene la ventaja de que si no es suficiente siempre se puede optar al tratamiento quirúrgico en un segundo tiempo.

Según el doctor Marcos, es muy importante en estas lesiones el proceso de rehabilitación, que debería culminar con la reintroducción a la práctica deportiva en las mejores condiciones. Para ello, es necesario corregir los factores de riesgo que llevaron a la lesión, debe trabajarse la fuerza muscular, es importante el entrenamiento de la estabilidad lumbo-pélvica y es imprescindible el análisis biomecánica para la mejora del patrón de movimiento del atleta.

Y por último, el doctor remarca que “ante una lesión de la musculatura isquiotibial confiemos en nuestro traumatólogo deportivo que nos ayudará a tomar la mejor decisión terapéutica, siempre adaptada al tipo de lesión y a las circunstancias personales de cada atleta”.

Temas

cerrar
Sport

SPORT.es

Descarga gratis la app en tu móvil