Historia SPORT
FC BARCELONA
Evangelos Marinakis, el polémico presidente del Olympiacos que regatea a la justicia y participa en la Champions y en la Europa League al mismo tiempo
Dueño y presidente del club griego desde 2010 (y del Nottingham Forest desde 2017), ha sido encausado en varios procesos y acusado por oligarquía y prácticas monopolísticas, pero nunca ha sido condenado

Evangelos Marinakis, en una imagen retocada con IA / @olympiacosfc
“No existen pruebas concluyentes”. Es probablemente la frase que más veces ha escuchado en toda su vida Evangelos Marinakis, el presidente del Olympiacos griego, próximo rival del Barça en la Champions.
Hijo de un armador naviero nacido en Creta, Marinakis es un empresario multimillonario que ha logrado regatear a la justicia siempre que ha sido encausado. Y lo ha sido varias veces y por diversos motivos.
Desde 2010, Marinakis es dueño y presidente del Olympiacos. Y desde 2017, lo es también del Nottingham Forest, club al que últimamente dedica casi todos sus esfuerzos y al que logró ascender a la Premier y colocar en Europa. También es propietario, junto a Jorge Mendes, del Rio Ave de Portugal.
Su primer amor futbolístico, sin embargo, es el club de su ciudad, Olympiacos del Pireo, la zona portuaria de Atenas. Marinakis, de hecho, llegó a ser concejal de la ciudad. También allí le acompañó la polémica: la oposición le acusó en 2019 de ausentarse de casi todas las sesiones plenarias.
A Marinakis se le acumulan los cargos: fue presidente de la Liga griega y vicepresidente de la federación griega de fútbol, además de propietario de un conglomerado de grupos de comunicación llamado Alter Ego Media que controla dos de los diarios más populares del país, ‘Ta Nea’ y ‘To Vima’, además de una emisora de radio y un canal de televisión, ‘One Channel’.
Sigue al frente de su gran grupo naviero, fundado por su padre pero multiplicado por él, Capital Maritime & Trading Corp, que gestiona más de 146 buques, entre ellos petroleros y portacontenedores.
Con un patrimonio calculado en torno a los 5.100 millones de dólares, y con tantos frentes abiertos, Marinakis ha tenido que visitar los juzgados más de lo que sería aconsejable.
Acusado en su país de oligarca, por monopolizar diversos negocios, ha sido sin embargo su estrecha relación con el fútbol lo que le ha llevado a afrontar más causas penales.

Evangelos Marinakis, presidente del Olympiacos / Olympiacos
Tampoco las hubo en un caso más grave: en diciembre de 2023, un antidisturbios griego murió en los incidentes desatados entre las aficiones de Olympiacos y Panathinaikos. A Marinakis se le investigó como presunto incitador de la violencia, pero tampoco fue condenado. Curiosamente, el choque entre los dos rivales ciudadanos era un partido… de voleibol.
En 2014, se le investigó por haber presionado al árbitro durante el descanso de la final de la Copa de Grecia entre Olympiacos y Asteras Tripolis. En el descanso de ese partido, con 1-1 en el marcador, Marinakis bajó al vestuario arbitral, teóricamente “solo para saludar a los árbitros”. Casualidad o no, el Olympiacos acabó ganando esa final por 3-1. Marinakis fue absuelto.

Evangelos Marinakis celebra la Liga griega / PANAGIOTIS MOSCHANDREOU
Unos años antes, en 2011, un jugador del Panathinaikos, el francés Djibril Cissé, le demandó por difamación, injurias y amenazas. Ambos se habían enzarzado en pleno derbi de la capital, tras un partido muy caliente, y Cissé llegó a ser agredido por aficionados del Olympiacos.
Culpó a Marinakis de haber desatado una ola de violencia contra él, pero finalmente Marinakis fue declarado “no culpable”.
Más allá del fútbol, Marinakis tuvo que afrontar la acusación de un gran caso de narcotráfico del que también saldría indemne. Ocurrió en 2014, cuando fue imputado después de que el petrolero ‘Noor 1’ fuese interceptado en el puerto de Atenas con 2,1 toneladas de heroína.
El copropietario del barco, Efthyimios Yiannousakis, fue encarcelado, pero en el caso de Marinakis, los jueces dictaminaron que no había pruebas suficientes.

Marinakis, con la Conference League / -
Escupitajos y campaña de desprestigio
Sus últimas polémicas son recientes: en octubre de 2024 fue sancionado en Inglaterra por haber escupido a los árbitros de un partido del Forest. Marinakis argumentó que no había escupido, sino que había sufrido un ataque de tos por fumar puros.
Pocos días después, Marinakis presentó una demanda contra Irini Karipidis, la propietaria del Aris de Salónica, debido a una supuesta "campaña de desprestigio" que incluye acusaciones "falsas" de manipulación de partidos.

Marinakis, presidente del Olympiacos / -
Los problemas de la multipropiedad
A finales del curso pasado, cuando el Nottingham Forest parecía tener opciones de clasificarse para la Champions, Marinakis tuvo la astucia de adelantarse a los acontecimientos.
Las normas de la UEFA contra la multipropiedad impiden que un mismo dueño tenga bajo su control a dos equipos en la misma competición (Forest y Olympiacos, en este caso).
Por ello, y en previsión de que el Forest se clasificase para la Champions, Marinakis firmó un fideicomiso con todas sus acciones en el club inglés. En otras palabras, dejó en suspenso provisional su condición de dueño del club.
Esquivó con habilidad la norma de la UEFA: el Forest, finalmente, no se clasificó para la Champions, ni siquiera para la Europa League, sino para la Conference.
En un curioso giro de guion, Marinakis tuvo suerte: el Forest se benefició de la sanción que la UEFA impuso a otro club inglés por incompatibilidad de propietarios.
Resultó que el Crystal Palace se había clasificado para la Europa League como campeón de la FA Cup. Su dueño, John Textor, también propietario del Lyon, no había previsto que el club del sur de Londres llegase a Europa, así que se encontró de bruces con la situación de ser el propietario de dos clubes que iban a competir en la misma competición, el Crystal Palace y el Olympique de Lyon, ambos clasificados para la Europa League.
El Palace fue relegado a la Conference League. Su puesto en la Europa League lo ocupó el Forest, el club que –milagrosamente-, tras disolver el fideicomiso, volvió a las manos de Marinakis; el único presidente que compite en la Champions y en la Europa League al mismo tiempo.
Una relación tensa con sus entrenadores
Es probable que Marinakis vuelva a ocupar titulares dentro de pocos días, más allá del partido de su equipo (uno de sus equipos, mejor dicho) ante el Barça. En Nottingham, las aguas con su entrenador, Ange Postecoglou, bajan bastante revueltas. Con Nuno Espirito Santo mantuvo una relación más bien tensa, con broncas en público incluidas, hasta que el luso cayó destituido el pasado 9 de septiembre.
También Postecoglou vive bajo la presión de Marinakis, hasta el punto de que el técnico australiano de origen griego ofreció una emotiva rueda de prensa el pasado viernes en la que tuvo que defender su trabajo como técnico. Y no se privó de enviar un mensaje a quien lo quisiera escuchar. "Algunos miran las malas hierbas, pero yo miro lo que está creciendo. Y no pierdo el tiempo pensando en lo que opina la gente".
- El Barça prevé un notable aumento de la masa salarial la próxima temporada
- Marc Muniesa, exjugador del FC Barcelona: 'Me gustaría volver al Barça y empezar a entrenar desde abajo
- El dilema de la 'piedra filosofal' del Barça
- Julián Álvarez activa el debate del 9
- El desplante de Oyarzabal a Ayuso, en el punto de mira
- Urizar Azpitarte, ex vicepresidente del CTA: 'Enríquez Negreira engañó al Barcelona
- Reacciones y polémica del Atlético de Madrid - Real Sociedad de la final de la Copa del Rey, en directo
- Pedri, cazado con su novia y las redes alucinan: 'Es un chaval humilde
