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FC BARCELONA

El estresante verano de Laporta: reapertura del Camp Nou, vender a Fermín para cuadrar cuentas, inscripciones sin cerrar...

Existe mucha incertidumbre en diferentes aspectos que rodean al club

Laporta no quiso hacer declaraciones en su llegada a la comida de directivas

DANI BARBEITO

El balón rueda oficialmente desde hace dos semanas y todo está en el aire. Desde el escenario del primer partido oficial del Barça en su domicilio esta temporada, y eso que ha ganado tiempo al jugar las tres primeras jornadas de Liga fuera, hasta las inscripciones, todavía no cerradas de cuatro jugadores: Szczesny, que aprovechará la cesión de Iñaki Peña al Elche, Gerard Martín, Roony Bardghji y Marc Bernal, aunque este no ha recibido aún el alta médica después de la grave lesión que padeció en Vallecas en agosto de 2024.

El balón rueda oficialmente desde hace dos semanas y todo está en el aire. Desde el escenario del primer partido oficial del Barça en su domicilio esta temporada, y eso que ha ganado tiempo al jugar las tres primeras jornadas de Liga fuera, hasta las inscripciones, todavía no cerradas de cuatro jugadores: Szczesny, que aprovechará la cesión de Iñaki Peña al Elche, Gerard Martín, Roony Bardghji y Marc Bernal, aunque este no ha recibido aún el alta médica después de la grave lesión que padeció en Vallecas en agosto de 2024.

En el camino el técnico ha perdido, sin embargo, a Iñigo Martínez, que aceptó el dinero árabe dejando húerfano de liderazgo y oficio a la zaga azulgrana. Y se expone ahora en los días finales de este mercado a quedarse sin Fermín, por quien el Chelsea ha trasladado, según informa el diario Sport, una oferta de 50 millones de euros.

El silencio del club

El silencio domina el mensaje oficial del club. Sin explicaciones oficiales sobre el desarrollo de las obras del Camp Nou ni por el ahogo económico que limita la gestión de Deco, el director deportivo, incapaz como ha sido la directiva de llegar a la regla del 1:1 que fija la Liga. Es ya el quinto mercado veraniego en el que el Barça trabaja excedido, sin margen de maniobra y llevando todas las operaciones al límite.

Solo una gran venta en la última semana del mercado resolvería el embrollo en el que se halla metido el club. Casadó no se quiere ir. Flick no quiere que se vaya. Y el técnico ha dejado dicho que también cuenta, y mucho, con Fermín, a pesar de que el Chelsea, sería la última palanca para cuadrar las cuentas antes del lunes 1 de septiembre en que se cierra el mercado.

¿Dónde jugará el Barça su primer partido en casa de la temporada?

No se sabe, por mucho que el Barça mantenga su idea de estrenar su nueva casa dentro de solo 17 días. Mientras aguarda a que el Ayuntamiento le conceda la Licencia de Primera Ocupación parcial, el club no ha emitido ningún detalle concreto del estadio que acogerá el fin de semana del 13 y 14 de septiembre el duelo contra el Valencia correspondiente a la cuarta jornada de Liga. Ya anunció, a bombo y platillo, usando y, de paso, erosionando la figura del presidente Joan Laporta que el trofeo Gamper del 10 de agosto significaría la reapertura del nuevo Camp Nou.

El Barça se pilló los dedos porque no tenía ni los permisos ni tampoco las licencias necesarias. Se refugió en el Estadi Johan Cruyff para celebrar su tradicional fiesta veraniega. Y de los 27.000 espectadores que se esperaban en el nuevo hogar se pasó a los 6.000 de la segunda casa, con el consiguiente impacto económico provocado en las cuentas, además del tremendo daño reputacional por la promesa incumplida. Desde entonces, el silencio por bandera.

No ha dicho si podrá volver. Tampoco si reclamará a la Liga cambiar el orden de esa jornada (del Barça-Valencia al Valencia-Barça, pero en Mestalla, algo que no ve factible la patronal de los clubs que preside Javier Tebas) o si tendrá que descolgar el teléfono y llamar al Girona para que le ceda Montilivi ya que Montjuïc está inicialmente descartado por el concierto de Post Malone fijado para el viernes 12.

Y la última vía, que es además la más desesperada, sería regresar al Johan Cruyff, aunque no reúne ahora mismo las condiciones que marca la Liga. No tiene, por ejemplo, el sistema de videoarbitraje del VAR. El club calla, mientras el tiempo se le echa encima, por lo que no puede todavía explicar a sus abonados donde podrán ir para ver el estreno del ilusionante equipo de Flick.

¿Dónde jugará el Barça la Champions?

Tampoco se sabe. Ni se ha anunciado aún. La directiva, que recibió la visita de la UEFA la pasada semana, confiaba en hacerlo en el Camp Nou y con 60.000 espectadores en las gradas. La segunda vía es la del retorno a Montjuïc, el piso de alquiler en el que ha vivido las dos últimas temporadas.

No le quedan más opciones si no logra los permisos necesarios para reabrir el nuevo estadio porque el plazo fijado por el organismo europeo para facilitar el nombre de la instalación que acogerá la liguilla expira este jueves, coincidiendo con el sorteo. Retornar a la montaña olímpica implica también el coste de volver a ‘customizar’ el recinto, algo que se había deshecho al final de la pasada temporada, además de que también las cuentas quedan dañadas.

De los 60.000 aficionados que debían estar en el nuevo Camp Nou se pasa a los 50.000 de Montjuïc, quien no tiene tampoco la impresionante Botiga, una máquina de facturar dinero en días de partido. Ni puede aprovechar el impulso de la competición para llenar de más visitantes el Museo. El club se ha limitado a confirmar que se ha garantizado el alquiler del recinto olímpico hasta enero, incluyendo los cuatro partidos de la primera fase y un hipotético ‘play-off’ para llegar a octavos de final si termina entre el noveno y vigésimo cuarto lugar. Pero no ha aparecido oficialmente ningún responsable del Barça para avalar esa vuelta a Montjuïc. Ni tampoco se ha escuchado la voz de Elena Fort, la vicepresidenta responsable del ‘Espai Barça’.

¿Por qué a menos de una semana del cierre de mercado no están todos los jugadores inscritos?

Porque el Barça no ha logrado llegar a la regla del 1:1, imprescindible para operar con normalidad en el mercado. Está excedido. Sigue excedido. Hace justamente un año, el club vivió una situación prácticamente idéntica porque no podía inscribir a Dani Olmo y Pau Víctor hasta la tercera jornada, aprovechando, además, las lesione de larga duración que padecían Christensen y Araujo. Idéntico escenario que ha usado también el club este verano con Ter Stegen para poder registrar a Joan Garcia en la Liga.

“No estamos en la regla 1:1 porque no hemos querido", proclamó Laporta con orgullo el 3 de septiembre de 2024, revelando que si hubiera firmado con prisas el acuerdo con Nike habría alcanzado la normalidad de fichar e inscribir sin ningún problema. Es más, el presidente llegó a decir que en octubre sí se llegaría al 1:1, antes incluso del mercado invernal.

Un mes más tarde, ya en noviembre, el club anunciaba el pacto con Nike para los próximos 14 años por una cifra (no se dio de forma oficial) que estaría rozando los 1.700 millones de euros. Pero el problema del ‘fair play’ continúa sin resolverse, entrando Joan Garcia y Rashford, los dos grandes fichajes de este verano, horas antes del debut en Son Moix. Pero esa puerta ya la puede cruzar pronto Szczesny, que podría aprovechar la cesión de Iñaki Peña al Elche para ser registrado en la Liga, mientras Gerard Martín, Roony, la tercera contratación del verano, y Marc Bernal aguardan la salida de Oriol Romeu y Héctor Fort.

¿Una gran venta de Fermín arreglaría el problema?

Aunque oficialmente se negaba, el Barça sabe que una gran venta en este mercado veraniego aliviaría, y mucho, los serios problemas económicos que le atosigan sin dejarle apenas margen de maniobra. Tenía que salir Ter Stegen, pero era muy complicado porque tenía tres años más de contrato y, además, pasó por el quirófano para solucionar su lesión de espalda. Otro de los que figuraban en la lista de grandes candidatos a dejar el vestuario era Andreas Christensen, quien llegó libre y le quedaba solo un año de contrato. Aunque la inesperada marcha de Iñigo Martínez al fútbol árabe frustró la salida del central danés.

El foco se iba, por lo tanto, reduciendo quedando al final resumido en dos jóvenes de la cantera: Marc Casadó y Fermín. Jugadores que no tienen coste alguno -han sido formados en La Masia- ni penalizan tampoco porque no hay amortizaciones que cargar en el balance. Es dinero limpio y neto, que entraría de inmediato en la caja del club.

Flick ha dejado dicho con rotundidad que "no quería perder a más jugadores ahora”. Lo anunció el pasado viernes. Y el sábado hizo titular a Casadó como medio centro en el Ciutat de València, mientras se le veía tranquilizar a Fermín minutos antes de empezar el duelo contra el Levante. Ni un minuto jugó el andaluz el sábado. Ahora emerge, según ha informado el diario Sport, el Chelsea con una oferta de 50 millones de euros para llevárselo a la Premier.

Había renovado Fermín con el Barça en octubre pasado. Selló un contrato hasta 2029, con una cláusula de rescisión de 500 millones de euros. Pero su salida supondría, en el plano económico, una palanca para esquivar la angustia que ha presidido todos los movimientos del mercado. No solo eso.

Si se confirma la marcha del centrocampista andaluz, de 22 años, a Stamford Bridge por esa cantidad le permitirá entrar en el selecto grupo de las cinco mejores ventas de la historia del Barça: Neymar encabeza ese ranking al ejecutar el Paris SG los 222 millones que figuraban en su cláusula de rescisión (2017). Arthur, en aquella operación de ingeniería financiera con la Juventus y su intercambio con Pjanic, es el segundo, al ser valorado en 80 millones (2020). Figo, y los 60 millones que depositó el Madrid por su cláusula (2000), es el tercero. Dembélé, que le costó 50 al París SG (2023), sería el cuarto junto a Fermín.

Si se va el andaluz quedaría no solo esa fortuna sino que Laporta habría encontrado, una vez más, la solución de ultimísima hora en La Masia. Si se va Fermín se abre un hueco para Dro, el creativo interior gallego (17 años).