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Neymar y Messi desencallaron el derbi más duro

Los de Tata Martino resolvieron a base de tesón uno de los partidos más complicados que le esperan hasta la conclusión del campeonato. Faltan siete jornadas, y el Barça mantiene el frenético pulso con Atlético y Madrid en cabeza después de imponerse por 0-1 a un Espanyol rocoso y extremadamente agresivo. Un derbi en el que hubo de todo, y que se decidió a un cuarto de hora del final gracias a un penalti de Javi López que Leo Messi no desaprovechó.

Ricard López

FICHA TÉCNICA

Liga BBVA / J. 31

Espanyol

0-1

Barça

Espanyol

Kiko Casilla; Javi López, Colotto, Héctor Moreno (Sidnei, min.48), Fuentes, David López, Víctor Sánchez, Stuani, Pizzi (Alex Fernández, min.66), Simao (Córdoba, min.78) y Sergio García.

Barça

Pinto; Alves, Piqué, Mascherano, Jordi Alba, Sergio Busquets, Xavi, Cesc (Sergi Roberto, min.90), Pedro (Iniesta, min.77), Messi y Neymar (Alexis, min.81).

Árbitro

Clos Gómez (Comité aragonés). Mostró tarjeta amarilla a Stuani (min.26), Colotto (min.35), Sergio Busquets (min.45), Javi López (min.75) y Víctor Sánchez (min.85), y expulsó con roja directa a Kiko Casilla (min.83).

Gol

0-1, m.77: Messi.

Incidencias

Partido de la 31ª jornada de la Liga BBVA disputado en el estadio de Cornellà-El Prat ante 31.666 espectadores. Los jugadores del Barcelona saltaron al terreno de juego con una camiseta de apoyo al meta Víctor Valdés, que en 48 horas será operado de una grave lesión de rodilla.

El Espanyol supo llevar el agua a su molino convirtiendo el partido en un campo minado. El Barça se vio asfixiado por la intensidad de un rival al que no le tembló el pulso a la hora de emplearse al borde del reglamento. La fuerte presión y las continuas faltas impidieron jugar con fluidez a los de Martino. Y estuvieron a punto de desquiciar a uno de los futbolistas que más patadas, empujones y pisotones recibió: Neymar, a quien los de Aguirre buscaron las cosquillas constantemente.

El Barça no se sintió cómodo ante un Espanyol hipermotivado. La agresividad de los blanquiazules -tan ausente en otras jornadas- fue tal que incluso anuló a un Messi irreconocible en la primera mitad. El argentino a duras penas apareció en un par de ocasiones para meter el miedo en el cuerpo de Kiko Casilla. Y falló lo que no suele perdonar en dos remates totalmente solo ante el meta españolista (10' y 17').

Lo mismo le pasó a Neymar, que en el 18' envió alto, a puerta vacía, un centro medido de Alves. El lateral brasileño, hiperactivo, fue un peligro constante con sus internadas por la derecha, aunque combinó su acierto ofensivo con algún que otro despiste atrás que pudo costar muy caro.

Los ataques a fogonazos del Barça obtuvieron respuesta en sendos remates de Pizzi que salieron fuera por muy poco (18' y 21'). Pero Pinto, que cumplió la primera de las 13 'finales' que le esperan como titular en la portería tras la lesión de Víctor Valdés, apenas tuvo que intervenir en los 90 minutos.

El Barça echó de menos la clarividencia de uno de sus futbolistas más en forma en las últimas semanas: Andrés Iniesta, suplente hasta la recta final del choque por sus molestias físicas. Xavi, Busquets y, sobre todo, Cesc, no pudieron dar profundidad al juego de los azulgranas. La permisividad arbitral de Clos Gómez con la dureza de los españolistas -pasando por alto muchas de sus faltas y un sinfín de tarjetas- tampoco ayudó. Entre sus desaciertos se incluye un posible penalti no señalado de Javi López a Pedro en el 56'.

El Barça no se arrugó, y estuvo a punto de abrir la lata cuando Piqué, en el 73', envió al larguero un balón suelto en el área pequeña tras un saque de esquina. Fue la ocasión más clara hasta ese momento.

La balanza, por fin, se decantó definitivamente en el 75', cuando Clos Gómez señaló un penalti de Javi López en el área españolista. El defensa blanquiazul derribó a Neymar propinándole una patada en la barriga, y el balón le impactó luego en la mano. Una acción muy clara, a pesar de sus protestas por otra supuesta mano de 'Ney'. Messi transformó la pena máxima en el 1-0 (76').

El gol desató el nerviosismo del Espanyol, cuyo portero fue expulsado poco después por parar fuera del área una vaselina de Leo Messi en un contragolpe. Kiko Casilla interceptó el balón inicialmente con el pecho, pero el esférico rebotó luego en sus manos, aparentemente de forma involuntaria.

Los locales se quedaron de este modo con uno menos en el 83'. Y, al haber agotado ya sus tres cambios, Javi López se vio obligado a jugar de portero en los últimos minutos. El defensa tuvo tiempo para protagonizar una parada de mérito en el descuento, desviando un remate picado en un mano a mano con Alexis. Pero no hubo más goles. Con uno le bastaba al Barça para ponerse provisionalmente como líder, a la espera de lo que hicieran después Atlético y Madrid ante Athletic y Rayo, respectivamente.

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