Entrevista SPORT
ENTREVISTA | Rodri Ríos Jugador de la selección AFE y exfutbolista del Barça
Rodri Ríos, un goleador incansable: “Entrenar con el Barça de Guardiola fue un máster en fútbol; Iniesta me dejó asombrado”
El Barça fichó al delantero soriano para su filial en 2011 tras destacar con el Sevilla. A los 36 años, reivindica la importancia de cuidar la salud mental y, con 137 tantos oficiales a sus espaldas, busca un nuevo reto: “El gol es como montar en bici; no se olvida”

Rodri Ríos y su fe goleadora que agrandó al AD Ceuta / RFEF
La primera pregunta que uno se hace cuando ve el nombre de Rodri Ríos (Soria, 1990) en las Sesiones AFE, creadas para los jugadores sin club, es: "¿Qué hace un jugador que no ha marcado goles toda su vida aquí?". Él aclara pronto la contradicción. Tiene dos hijos y, para trasladar a toda la familia o alejarse de ellos, deben reunirse unas condiciones que aún no ha encontrado.
Atraviesa uno de sus mejores momentos físicos y que podría seguir jugando hasta los 40. Con apenas 19 años, marcó en el último minuto de la última jornada de la temporada 2009/10 el gol que clasificó al Sevilla para la Champions con un un remate acrobático. Aquella aparición le sirvió de escaparate y, después de recibir propuestas de varios equipos de Primera, aceptó en 2011 la llamada del Barça B.
Disputó 34 partidos en Segunda con el filial azulgrana a los mandos de Eusebio junto a los Muniesa, Rafinha, Jonathan dos Santos, Sergi Roberto o Deulofeu. Subió a entrenarse con el primer equipo de Pep Guardiola. No llegó a debutar, pero define aquella experiencia como “un máster en fútbol” y recuerda especialmente a Iniesta, quien lo asombró por su calidad y su forma de ser. Después llegaron el Real Zaragoza, Almería, Real Valladolid, Córdoba, Cultural, Granada, Bristol, Real Oviedo, Logroñés o Ceuta.
En el conjunto caballa vivió algunos de los mejores momentos de su carrera, pero también uno de los golpes que más lo han condicionado. El club prescindió de él después de lograr el ascenso a Segunda. Una temporada difícil en el Marbella y su posterior paso por el Intercity, en Segunda Federación, terminaron conduciéndolo hasta la 41ª edición de las Sesiones AFE, donde busca mantenerse preparado para una propuesta en la que promete goles "porque no se olvidan, es como andar en bici".
Pregunta. Cuando vi su nombre entre los participantes de las Sesiones AFE me sorprendió. ¿Está sin equipo por decisión propia un jugador que ha marcado 137 goles en todas las categorías?
Respuesta. Sí, gracias a Dios, porque quiero. He tenido cosas, pero no me cuadraban. Ya no estoy solo: ahora tengo dos niños y, para moverme, tienen que alinearse muchas más condiciones.
P. ¿Hasta qué punto le afectó que el Ceuta prescindiera de usted después de conseguir el ascenso a Segunda?
R. La salida del Ceuta el año pasado me mató. Después de ascender a Segunda, no poder jugar en la categoría hace que luego resulte más difícil volver. Además, el año en Marbella fue un desastre. Acabé jugando en Segunda Federación, en el Intercity, y eso te mata un poco profesionalmente. Ahora me han salido cosas, pero no lo suficientemente importantes como para movernos todos.
P. ¿Por qué decidió participar en las Sesiones AFE?
R. Es un servicio que tenemos y que nunca había utilizado. He estado afiliado a AFE desde que empecé, pero nunca había participado. Creo que es una herramienta muy buena para la gente que está sin equipo porque te permite recuperar el ritmo de fútbol y de campo. Por mucho que entrenes en casa, algo que hacemos todos, el ritmo de partido se adquiere jugando y entrenando sobre el césped. Ese era uno de mis objetivos. Además, sabía que son concentraciones divertidas y que vivirlas supone una experiencia muy chula.
La salida del Ceuta el año pasado me mató. Después de ascender a Segunda, no poder jugar en la categoría hace que luego resulte más difícil volver. Además, el año en Marbella fue un desastre. Acabé jugando en Segunda Federación, en el Intercity, y eso te mata un poco profesionalmente. Ahora me han salido cosas, pero no lo suficientemente importantes como para movernos toda la familia
P. ¿Cómo ha cambiado con respecto al jugador que llevó al Sevilla a la Champions y terminó fichando or el Barça?
R. Creo que con los años el cambio es a mejor porque la experiencia te proporciona cosas que no tienes cuando cumples 20. También es verdad que a esa edad posees otras que puedes perder con 35: el descaro, la energía o la novedad de estar empezando. Aunque, en mi caso, la energía no es ningún problema.
Cuando ya has construido una carrera, ves las cosas de otra manera y das importancia a cuestiones diferentes. Valoro muy bien mi trayectoria porque mi sueño era jugar en Primera y lo conseguí con tres equipos. Seguramente, si hubiese tomado unas decisiones u otras, podría haber llegado más arriba o haberme quedado más abajo. Eso ya no se puede cambiar. Todas las decisiones tienen consecuencias, tanto las buenas como las malas, y se terminan pagando.

Rodri Ríos, en su etapa como jugador del Barça. / FC BARCELONA
P. En Ceuta también vivió uno de los periodos más especiales de su carrera. Marcó 38 goles oficiales y dio siete asistencias, repartidos en dos etapas. En las malas, para evitar el descenso, y en las buenas, para lograr el histórico ascenso de 2025.
R. Eso no me lo quita nadie. Lo que viví en Ceuta siempre estará en mi currículum y, sobre todo, en mi cabeza. La temporada en la que marqué tantos goles (23) durante media campaña fue casi mejor que cualquiera de los ascensos que he conseguido, tanto a Primera como a Segunda. No la cambiaría prácticamente por nada porque aquel año fue increíble.
También marqué muchos goles durante mis otras dos temporadas en Ceuta y la última terminó con un ascenso. Era una manera de cerrar el círculo: volver a jugar en Segunda con un equipo por el que sentía tanto y al que había ayudado mucho. Fue una pena, pero el fútbol muchas veces es así.
La temporada en la que marqué tantos goles (23) con el Ceuta durante media campaña fue casi mejor que cualquiera de los ascensos que he conseguido, tanto a Primera como a Segunda. No la cambiaría prácticamente por nada porque aquel año fue increíble
P. ¿Cómo surgió la posibilidad de fichar por el Barça en 2011?
R. Estaba en el Sevilla y era un chaval de 18 años. Empecé a entrar en la dinámica del primer equipo, debuté en Primera y, en mi segunda temporada, conseguí marcar aquel famoso gol contra el Almería en el último minuto de la última jornada, que clasificó al Sevilla para la Champions.
Aquel gol me sirvió de escaparate. Tuve opciones de firmar por equipos de Primera, como el Mallorca, pero cuando te llama el Barça, aunque sea para jugar en el filial y no en el primer equipo, resulta muy difícil decir que no. Fue una experiencia muy bonita y aprendí muchísimo en el club.
P. También se entrenó varias veces con el primer equipo de Pep Guardiola.
R. Sí, aunque era un poco forzado. Creo que todos los jugadores del filial pasábamos por esa situación porque a veces el primer equipo se entrenaba con pocos futbolistas o había muchos que descansaban. Subimos bastantes veces, pero no llegué a debutar. Habría sido algo muy bonito.
Entrenarte con aquellos jugadores era la hostia porque eran los mejores entre los mejores. Si la Primera División ya tiene un nivel muy alto, el Barcelona, el Madrid y ese tipo de equipos se encuentran por encima de todo lo demás. Aquello suponía hacer un máster en fútbol. Messi es Messi, aunque yo lo vi entrenarse pocas veces. Pero mí quien me dejó asombrado fue Iniesta, tanto por su calidad como por su forma de ser.
Subir a entrenar con el Barça de Guardiola suponía hacer un máster en fútbol. Messi es Messi, aunque yo lo vi entrenarse pocas veces. Pero mí quien me dejó asombrado fue Iniesta, tanto por su calidad como por su forma de ser
P. Ahora es usted uno de los veteranos de las Sesiones AFE. ¿Los jugadores jóvenes le piden consejos?
R. Ahora han cambiado las tornas. Es verdad que el fútbol también ha cambiado un poco. Antes, cuando éramos jóvenes, escuchábamos más a los veteranos y queríamos aprender de ellos. Ahora no sucede tanto, pero quienes quieren escuchar y aprender sí que aprovechan la experiencia de los mayores.
P. ¿El instinto goleador no se pierde nunca, aunque cambien las condiciones físicas?
R. Físicamente estoy en uno de mis mejores momentos, así que ese no es mi problema. Y el gol es como montar en bicicleta: quien vive de marcar no lo olvida. Puedes poner a cualquier goleador a jugar ahora una pachanga y seguirá haciendo goles. Eso no se pierde.

Rodri Ríos, durante una jornada en la 41ª edición de las Sesiones AFE. / CARLA CORTÉS / AFE
P. ¿Qué importancia ha tenido el trabajo psicológico durante su carrera?
R. Creo que debería ser obligatorio. Si lo hubiese empezado a trabajar con 20 años, seguramente mi carrera habría sido mejor. Seguramente no: segurísimo. Actualmente tengo mi psicóloga y mi psicoterapeuta, y cada semana hago una sesión con ella. Empecé cuando iba a ser padre porque en ese momento comienzas a ver la vida de otra manera. No solo lo hago yo; también mi familia y mis hijos hacen sesiones. La manera en la que les enseñan a ellos a observar las cosas no nos la enseñaron a nosotros. Si la atención psicológica ya es necesaria en la vida, en el deporte de élite lo es todavía más.

Rodri Ríos, Óscar de Paula y Sekou Gassama, durante la 41ª edición de las Sesiones AFE. / CARLA CORTÉS / AFE
P. ¿Tiene pensado qué hará cuando termine su carrera como futbolista?
R. Hay muchas posibilidades. Me gustan mucho la naturaleza y los animales, así que podría poner en marcha algún negocio relacionado con ese ámbito. También me interesa el sector inmobiliario y quiero seguir vinculado al deporte.
Yo, además de futbolista, soy deportista. De hecho, diría que soy deportista y no futbolista; lo que sucede es que vivo del fútbol. Me encanta el deporte y no sabría vivir sin él. Puede ser fútbol, pádel, correr, ciclismo o tenis. De pequeño practiqué todo tipo de deportes y he tenido la suerte de vivir de uno de ellos, además del considerado deporte rey. Cuando me retire continuaré relacionado con el deporte. Podría ser entrenador porque me estoy sacando los títulos. No sé si seguiré concretamente dentro del fútbol, pero sí estaré vinculado al deporte.
Debería ser obligatorio ir al psicólogo. Si lo hubiese empezado a trabajar con 20 años, seguramente mi carrera habría sido mejor. Seguramente no: segurísimo. Actualmente tengo mi psicóloga y mi psicoterapeuta, y cada semana hago una sesión con ella
P. ¿Cree que los clubes conceden demasiada importancia a la edad de los jugadores?
R. Creo que la gente que realmente sabe de fútbol y se fija en otras cosas no mira la edad. Desgraciadamente, cada vez se tiene más en cuenta y eso perjudica al fútbol, no solo a los jugadores que van cumpliendo años. Cuando eres joven tienes unas cualidades y cuando eres veterano posees otras. Complementarlas es primordial para que un equipo funcione.
Solo hay que observar el Mundial de este año y comprobar cuántos futbolistas mayores de 35 años participaron. Hace 50 años los jugadores se retiraban con 28 o 30; ahora algunos llegan hasta los 40. Quien sabe de fútbol valora otras cuestiones y no la edad, aunque creo que esta sigue perjudicando a muchos futbolistas en determinados equipos y clubes.
P. ¿Todavía le queda fútbol para rato?
R. Seguro que sí. Físicamente puedo jugar hasta los 40 tranquilamente.
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