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Entrevista | Maheta Molango CEO del sindicato británico Professional Footballers' Association

Maheta Molango: “No es normal que Lamine acumule ya tantos partidos, el dinero no te da un pulmón extra"

El antiguo CEO del Mallorca, ahora responsable del sindicato británico Professional Footballers' Association, defiende que "el pastel del fútbol no da para más"

Maheta Molango, CEO de Professional Footballers' Association, durante el World Football Summit.

Maheta Molango, CEO de Professional Footballers' Association, durante el World Football Summit. / WFS

Denís Iglesias

Denís Iglesias

Madrid

Maheta Molango (Saint-Imier, Suiza, 1982) ejerce desde 2021 como CEO de la Professional Footballers' Association (PFA), el sindicato que defiende los derechos de los futbolistas de la Premier, las selecciones inglesas y el complejo sistema británico que representa el modelo más exitoso en términos económicos. Un cargo que asumió después de ejercer, entre otros cargos, la dirección general del RCD Mallorca.

Fue futbolista durante varias décadas y en todo tipo de categorías, por lo que conoce el negocio y el juego como pocos. En los últimos años ha hecho un camino introspectivo, reencontrándose con los grandes protagonistas del sector: los futbolistas. Sin ellos no hay partidos en Miami, Superliga o Mundial de Clubes, por citar algunas de las iniciativas de la industria que buscan explotar un "pastel que no da para más".

Esa fue la idea principal defendida por Molango en el World Football Summit, un congreso donde se examinó el estado de un lucrativo negocio como el del fútbol, pero que convive con una idea de colapso al no respetar el descanso o la integridad física de los jugadores. Por ellos y para ellos trabaja el líder del PFA, para quien inasumible no proteger a futbolistas como Lamine, en el foco por el debate entre el Barça y la selección, del exceso de partidos.

Pregunta. Una metáfora que utiliza en sus intervenciones el la del "pastel del fútbol". Un comestible que no va a dar más de sí por más partidos o competiciones que se creen, porque son nuevos comensales comiendo de la misma tarta.

Respuesta. No da para más. Tratamos de repartirla más, pero no somos capaces de que crezca, porque creo que tenemos que volver a descubrir el valor de la escasez. Para que una tarta tenga valor tiene que ser una cosa que mucha gente quiere y que al final haya muy poco disponible. Es una de las cosas básicas de la ley de la demanda y la oferta. Creo que nos estamos equivocando pensando que más es más, cuando en realidad a veces menos es más. El cambio pasa por descubrir la calidad del producto y priorizarla, porque al final nosotros vendemos un cierto producto. Está bien estar en un sitio fantástico con vendedoras y vendedores fantásticos, pero si el producto en sí mismo no es bueno o no es todo lo bueno que debería ser, sí es un problema. el fútbol tiene ese problema de no priorizar la calidad del producto y de pensar que más es más, cuando otros deportes han enseñado que menos es más.

Estados Unidos. En la NFL, cada equipo juega 17 partidos y hacen más de 10.000 millones de televisión. Nosotros, en la Premier League, probablemente el producto de fútbol más valorado, juegan 38 por equipo y logramos un poco más de 4.000 millones, que está muy bien. Pero es que los otros con 17 hacen más del doble

Maheta Molango

— CEO de la Professional Footballers' Association

P. ¿Qué ejemplos pondría de ese "menos es más"?

R. Estados Unidos. En la NFL, cada equipo juega 17 partidos y hacen más de 10.000 millones de televisión. Nosotros, en la Premier League, probablemente el producto de fútbol más valorado, juegan 38 por equipo y logramos un poco más de 4.000 millones, que está muy bien. Pero es que los otros con 17 hacen más del doble. Con lo cual deberíamos plantearnos por que´é los americanos no se comen la tarta uno a otro, sino que cuando un deporte termina empieza el otro. Sucede con los focos de interés de las grandes competiciones como la NBA. Nosotros no: nosotros metemos más a cada nivel y eso hace que se confunda el aficionado, que ya no sabe dónde está el producto de valor. Hace que se canse porque ya es como una sobredosis de fútbol. Y encima llega un momento en que, como competimos contra otras fuentes de entretenimiento, pues la cosa va hacia abajo.

Maheta Molango, CEO de la PFA, segundo por la derecha, durante el panel del World Football Summit, sobre la gobernanza en el fútbol.

Maheta Molango, CEO de la PFA, segundo por la derecha, durante el panel del World Football Summit, sobre la gobernanza en el fútbol. / WFS

P. Todo ello, a costa de aumentar la carga, y por ende las lesiones, de un determindo número de jugadores.

R. Por ejemplo, la temporada pasada prácticamente no pudimos ver a Rodri, el Balón de Oro. Si miramos la última ventana interncional... Tampoco ha estado. Ni Bellingham ni Lamine ni Foden... Lo mismo en la parte femenina con Lucy Bronze o Leah Williamson. Esto no puede ser bueno para el mundo del fútbol, son nuestro patrimonio. Tenemos que protegerlos y tutelarlos. Para mí es una derrota para el fútbol que un Balón de Oro como Rordri esté fuera recuperándose todavía de una lesión que todos sabemos que está vinculada con una sobrecarga de trabajo, porque él fue de los primeros en denunciarlo y ver las consecuencias. Pensamos que es normal que un chico de la edad de la edad de Lamine tenga que empezar a regularse por un tema físico cuando tiene menos de 20 años. Ese es el problema.

P. Aunque el aficionado medio también se encuentra perdido en esa "sobredosis" de fútbol de la que habla, a veces no empatiza con jugadores que nota alejados de sí mismo y sus condiciones.

R. Al ciudadano de a pie le cuesta entender por qué una persona que es un privilegiado, que cobra mucho dinero, se queja del tema de la carga de trabajo. Yo puedo entender por qué la gente tiene una cierta dificultad para entenderlo, pero la realidad es que el dinero no te da un pulmón más, ni te da una pierna más. Y llega un momento en que, cuando se les trata como a robots, en que no son capaces físicamente de poder rendir lo suficiente. Ellos mismos saben que son unos privilegiados, pero los jugadores siempre quieren demostrar su mejor nivel ante su hinchada.

Si fuera por los futbolistas, jugarían todos los partidos, pero llega un momento en que su propio cuerpo les pone límites. Y creo que nosotros, todos, como sindicato, tenemos que decirles: "Aunque te encantaría jugar, aunque te encante el fútbol, tú no puedes jugar a esa frecuencia porque te vas a romper"

Maheta Molango

— CEO de la Professional Footballers' Association

P. Ahora empiezan a decir que paran antes de tener consecuencias peores, pero a los jugadores profesionales les sigue costando mucho no jugar un partido. Ellos siempre quieren estar ahí.

R. Son personas a las que, por lo general, les encanta su trabajo. Las grandes estrellas son estrellas no por el dinero —eso es una consecuencia de su talento—; son lo que son porque les encanta el fútbol. Si fuera por ellos, jugarían todos los partidos, pero llega un momento en que su propio cuerpo les pone límites. Y creo que nosotros, todos, como sindicato, tenemos que decirles: "Aunque te encantaría jugar, aunque te encante el fútbol, tú no puedes jugar a esa frecuencia porque te vas a romper, porque así vas a cortar tu carrera, y eso no es bueno ni para ti, ni para mí, que también soy aficionado".

P. Usted tiene una larga trayectoria en distintas parcelas de la industria del fútbol. Entre otros cargos, fue CEO del RCD Mallorca. ¿Qué diferencias ve entre LaLiga y la Premier?

R. Tengo la suerte de ser CEO de la PFA (Professional Footballers' Association), pero también de haber visto de primera mano cómo trabaja LaLiga y lo que ha conseguido. Creo que hay que estar muy orgulloso y valorarlo. Está claro que la Premier tiene ciertas ventajas que, por mucho que trabajemos bien en España —y creo que trabajamos muy bien—, es difícil competir. Primero, por el tema del idioma. Al final, la afición quiere escuchar a sus ídolos en un idioma que ellos mismos entiendan, sin traducción. Segundo, por el tema del Commonwealth: todos esos territorios vinculados históricamente con Inglaterra, son un mercado natural, que lamentablemente Francia, Italia, España no tienen. Son mercados potentes como la India o Australia. La mentalidad del aficionado en los estadios de Inglaterra es increíble. La de "no damos nada por perdido" y "no aceptamos que los equipos manejen o regulen los partidos”. No, hay que ir a tope. Cuando hablo con jugadores que han estado en España y vienen a Inglaterra, me dicen que ahí la gente espera 90 minutos a pleno pulmón, con independencia de tu rival. Eso te lleva al límite, te cansas y cometes errores que llevan a muchos goles. Ese cóctel de sensaciones es el que ha hecho de la Premier lo que es hoy en día.

¿El partido de Miami? Creo que los calendarios no los puedes mirar desde un punto de vista de una competición o de un partido aislado. Porque ahí está precisamente el problema que tenemos en el fútbol: cada uno mira las cosas desde un punto de vista aislado

Maheta Molango

— CEO de la Professional Footballers' Association

P. Hablando de otros mercados, EEUU está marcando el paso ahora. Acogió el Mundial de Clubes, será sede del Mundial de selecciones el próximo año y es propietario de muchos clubes en la Premier. ¿Qué opinión tiene usted del partido de Miami previsto por LaLiga que finalmente no se va a celebrar?

R. Yo he aprendido que en el fútbol, si no tienes todos los elementos, hay que tener cuidado con emitir una opinión, porque muchas veces tú no estás en los detalles. Creo que los calendarios no los puedes mirar desde un punto de vista de una competición o de un partido aislado. Porque ahí está precisamente el problema que tenemos en el fútbol: cada uno mira las cosas desde un punto de vista aislado. El problema del fútbol no es un partido o una competición, es la acumulación de encuentros y competiciones que no se hablan entre ellas. Por ejemplo, Cole Palmer, del Chelsea, jugó la final de la Eurocopa y terminó la temporada un año después con el Mundial de Clubes. Si no le pasa nada, irá al Mundial de selecciones. Ese chico va a jugar tres años consecutivos sin una pausa de verano. Ese es el problema. Tenemos que tener cuidado de no perdernos en cuestiones concretas —que son importantes—, pero si perdemos de vista la foto global, cometemos un error.

Lise Klaveness, presidenta de la Federación Noruega de Fútbol, junto a Maheta Molango, CEO de la Professional Footballers' Association

Lise Klaveness, presidenta de la Federación Noruega de Fútbol, junto a Maheta Molango, CEO de la Professional Footballers' Association / WFS

P. ¿Qué soluciones proponen ustedes desde el sindicato Professional Footballers' Association?

R. Retirar del calendario lo que sobra. Por ejemplo, con un ventanas internacionales concentradas. Lo que yo pienso es lo que dicen los datos: se juega demasiado, por lo menos una franja de jugadores, que son los que generan mucho valor para la industria. Entonces, nuestras soluciones pasan por tres posibles caminos: uno, fijar un número máximo de partidos, probablemente entre 50 y 60 por año. Somos conscientes de que ahí podría crearse una tensión entre selecciones nacionales y clubes. En segundo lugar, el número de partidos back to back, es decir, fin de semana–entre semana–fin de semana–entre semana. La ciencia te habla de entre cuatro y seis máximo para un correcto ciclo de descansos. Cuando tienes un jugador que ha jugado 11 o 12 back to backs, es una locura. Y la tercera vía: un descanso protegido en verano de un mínimo de cuatro semanas. Creo que todo el mundo entiende que la gente tiene que descansar para estar físicamente y mentalmente preparada para la temporada. Por esta última debemos trabajar juntos.

Se necesita fijar un tope de entre 50 y 60 partidos por año, evitar semanas de tres partidos y asegurar un descanso de cuatro semanas durante el verano. Creo que todo el mundo entiende que la gente tiene que descansar para estar físicamente y mentalmente preparada para la temporada

Maheta Molango

— CEO de la Professional Footballers' Association

P. Estamos en un congreso sobre la industria del fútbol, como el World Football Summit, donde se sientan a la mesa actores como ustedes o AFE, organizaciones de jugadores. ¿Siente que son organizaciones más necesarias que nunca?

R. Sí, y cada vez más. Por ejemplo, ahora represenamos a la selección inglesa femenina. Una señal de que los jugadores creen y apoyan lo que hacemos. Pero hay que ganarse cada día estar cerca de los jugadores y hacerles entender que la fuerza es del colectivo. Por eso en Estados Unidos tienen incluso más influencia que en Europa los sindicatos. Han entendido que juntos tenemos mucho más poder que individualmente, con intereses particulares.

P. ¿Llegaremos a ver algún día una Superliga?

R. Yo no hubiera tenido una oportunidad si la pirámide del fútbol, basada en la solidaridad, no existiera. No hubiera tenido lo que hoy en día tengo gracias al fútbol y su estructura. Entonces creo que lo que hace al fútbol diferente de otros deportes es esto: poder aspirar a algo en base a los méritos. Eso no podemos quitárselo nunca.