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Urizar Azpitarte, ex vicepresidente del CTA: "Enríquez Negreira engañó al Barcelona"

Urizar Azpitarte, ex vicepresidente del CTA junto a Enríque Negreira, asegura que "nunca se le ocurriría decirle a un árbitro que pitara a favor del Barcelona"

IMAGEN SPORT  José María Enriquez Negreira vuelve a aparecer en la Ciutat de la Justícia.

José María Enriquez Negreira vuelve a aparecer en la Ciutat de la Justícia. / DAVID BERNABEU

Ivan San Antonio

Ivan San Antonio

"Enríquez Negreira engañó al Barcelona". Con esa afirmación, el exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Ildefonso Urizar Azpitarte, resumió su visión sobre la relación económica mantenida durante años entre el club blaugrana y el antiguo dirigente arbitral. Urizar intervino en el programa Mejor llama a Galán, emitido por la cadena local EsTuTele y dirigido por el jurista Miguel Galán, especializado en derecho deportivo.

Negreira abandona la Ciutat de la Justícia acompañado de su mujer.

Negreira abandona la Ciutat de la Justícia acompañado de su mujer. / SPORT

El ex árbitro abordó la organización interna del arbitraje en la etapa en la que compartió la vicepresidencia del CTA con José María Enríquez Negreira, periodo que coincide con los años en los que, según los informes policiales, el Barça realizó pagos al entonces directivo por la elaboración de informes arbitrales hasta 2018, por un importe total de 8,4 millones de euros.

El exdirigente arbitral insistió en que la estructura de responsabilidades dentro del comité estaba claramente delimitada y que la capacidad de decisión sobre los nombramientos recaía en un número reducido de personas entre los que no estaba Enríque Negreira. Defendió que las designaciones arbitrales del fútbol profesional entre 1992 y 1999 eran responsabilidad directa suya y del presidente del CTA, Vitoriano Sánchez Arminio, mientras que Negreira desarrollaba funciones de coordinación administrativa. "El comité de designación lo componíamos los tres, pero Enríquez pidió tener relación con los comités territoriales para comunicarles cuáles eran los que ascendían y descendían. Y le dijimos que sí porque nos quitaba un marrón. Enríquez Negreira no intervenía en las designaciones porque en realidad a él lo que le gusta eran otras labores", explicó.

IMAGEN SPORT  José María Enriquez Negreira vuelve a aparecer en la Ciutat de la Justícia.

José María Enriquez Negreira vuelve a aparecer en la Ciutat de la Justícia. / SPORT

Fue entonces cuando Urizar abordó la relación entre Enríquez Negreira y el club blaugrana. Según sostuvo, se trataba de un vínculo ajeno a la estructura operativa del CTA y a las decisiones arbitrales. "Esto, en confianza, es una cosa entre Enríquez Negreira y el Barcelona… y que lo arreglen ellos", afirmó. Además, el ex vicepresidente rechazó de forma tajante la posibilidad de que desde la dirección arbitral se pudieran manipular decisiones deportivas: "A Negreira ni se le ocurriría decirle a un árbitro que pitara a favor del Barcelona", sostuvo, y añadió que cualquier intento de ese tipo habría sido denunciado inmediatamente por los propios colegiados: "A ningún vicepresidente se le ocurriría eso porque la mayoría inmediatamente lo denunciaría".

Empresas y árbitros

Más allá de las funciones internas del CTA, Urizar también reflexionó sobre el modelo profesional del arbitraje en aquella época. A su juicio, el contexto laboral era radicalmente distinto al actual y muchos árbitros mantenían actividades empresariales paralelas. "Era otra época", afirmó, al recordar que la dedicación al arbitraje no constituía entonces una profesión exclusiva. En esa línea, resumió la situación con una idea clara: "El arbitraje era un hobby y todo el mundo tenía una empresa". Él también.

Hristo Stoichkov y Urizar Azpitarte hicieron las paces

Hristo Stoichkov y Urizar Azpitarte hicieron las paces / SPORT

El exdirigente explicó que esa realidad se traducía en relaciones comerciales habituales entre árbitros, clubes y la propia Federación. Según detalló, su empresa prestó servicios logísticos vinculados al control antidopaje: "En nuestra época, la RFEF sacó a concurso el análisis de muestras de orina antidopping y nosotros las transportábamosa Madrid (por nosotros se refiere a su empresa)". También señaló que su compañía de impresión trabajó en campañas electorales dentro del ámbito federativo: "Además, a mi empresa de impresiones me pedían los candidatos a presidente que les llevase la campaña y se las hacíamos a todo el mundo".

El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta (c), rodeado de periodistas, a su salida este viernes del Juzgado de instrucción número 1 de Barcelona tras declarar como testigo en el marco de la instrucción del caso Negreira. EFE/ Alejandro García

El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta (c), rodeado de periodistas, a su salida este viernes del Juzgado de instrucción número 1 de Barcelona tras declarar como testigo en el marco de la instrucción del caso Negreira. EFE/ Alejandro García / Alejandro García / EFE

Estas actividades, según relató, derivaron en algunos casos en participaciones accionariales en clubes de fútbol, especialmente cuando las entidades atravesaban dificultades económicas tras su conversión a SAD. "Cuando se transforma a sociedad anónima deportiva, no tienen dinero para pagar a mi empresa, así que al cabo de seis meses les dijimos que los íbamos a llevar al juzgado porque lo teníamos que cobrar", explicó. Ante esa situación, recordó la propuesta recibida: "No, mirad, si queréis os lo pagamos en acciones porque tenemos acciones todavía sin vender".