Endrick, a la final de la Copinha

El Palmeiras derrotó al Sao Paulo en un derbi de la máxima (0-1) y llegó a la final del torneo diecinueve años después

Endrick, que volvió a ser observado por el Barça, jugó la última media hora, con el Verdao cerrado y muy defensivo

Endrick junto a Giovani, que marcó el gol del triunfo
Endrick junto a Giovani, que marcó el gol del triunfo | Fabio Menotti/SEP

Endrick ya está en la final de 'su' Copinha, el torneo que lo ha presentado al mundo del fútbol. El Palmeiras, con un gol muy tempranero del extremo Govani, derrotó al Sao Paulo (0-1), en un derbi de máxima rivalidad, y disputará la gran final de la Copa Sao Paulo de Juniores ante el Santos. Será un cara a cara entre dos de los clubes que mejor están trabajando la base en Brasil.

El 'menino prodigio' del Verdao, que es la sensación del torneo, estuvo en campo en la última media hora del encuentro. El Palmeiras tiene muy claro lo que hacer con su delantero, de tan solo 15 años, que, aunque sea un fenómeno de precocidad está siendo protegido por su club. Y es lo que expuso su técnico, Paulo Victor, para razonar su suplencia inicial: no presionar físicamente a su estrella emergente que, durante el torneo, ha tenido Covid-19 y estuvo una semana apartado de los terrenos de juegos. Aseguró que tendría su oportunidad y esta llegó.

La salida al terreno de juego de Endrick, sin embargo, coincidió con el repliegue defensivo de su equipo, que fue descaradamente a defender la mínima ventaja y a intentar encajar algún contragolpe. No tuvo ninguna oportunidad clara. Fue una situación táctica, aún no vivida por la joya palmeirense durante el torneo, en el que su equipo ha jugado siempre abierto y generando mucho volumen de juego ofensivo.

UN FINAL DE PARTIDO BOCHORNOSO

Cuando el clásico estaba en tiempo de descuento, dos aficionados radicales del Sao Paulo saltaron al terreno de juego... y uno de ellos con un puñal en la mano. Los propios jugadores tricolores redujeron a los exaltados que querían agredir a los jóvenes jugadores del Verdao.

El Palmeiras hizo un amago de retirarse a los vestuarios, pero, de forma incomprensible, el árbitro obligó a jugar los últimos tres minutos de descuento. Y el partido pudo terminar sin mayores contratiempos, con los jugadores del Verdao retirándose rápidamente del césped de la Arena Barueri para evitar mayores contratiempos.

El Palmeiras, con Endrick a la cabeza, está jugando bajo una gran presión de su propia torcida, que exige, por fin, poder ganar por primera vez el torneo formativo más importante del país. El haber llegado a la final, que se disputará el martes, ante el Santos ya es un paso previo muy destacable, ya que el equipo albiverde no lo conseguía desde 2003, cuando, entonces, acabó cayendo ante el Santo André en los penaltis.

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