¡Empieza la remontada!

¡Empieza la remontada!

No hay más tiempo que perder. El Barça se dejó en el Coliseum Alfonso Pérez el escaso margen al error que todavía conservaba. Los seis puntos que diferencian en la tabla a los blaugrana respecto al Real Madrid exigen un golpe de efecto de inmediato, un resultado capaz de restañar las heridas abiertas y que contribuya a lanzar un mensaje nítido a todos aquellos que empiezan a frotarse las manos con un posible cambio de ciclo en el fútbol español. La plantilla ha salido al paso para advertir que aquí nadie arroja la toalla, la Liga continúa a tiro y el Rayo Vallecano debe ser el primero en constatarlo en sus propias carnes. Es el primer paso para iniciar el camino de la escalada.

El barcelonismo tiene elementos objetivos más que razonables para confiar en una remontada en la clasificación. El panorama es complejo y nada fácil, pero contempla tres escenarios que alimentan la esperanza culé. En primer lugar porque nadie puede cuestionar la solvencia de la actual plantilla. Se ha ganado a pulso todo el crédito del mundo... y más. Pero también es justo tener en cuenta que el Real Madrid debe afrontar un tramo de calendario bastante más exigente que el disputado hasta la fecha. En estas próximas semanas, el conjunto de Mourinho deberá rendir visita a dos rivales de lo más incómodos. Y el tercer punto que planea en el horizonte más inmediato advierte que la hora de la verdad cada vez está más cerca. El gran duelo se aproxima y el cara a cara del 10 de diciembre contribuirá a despejar buena parte de las dudas. El clásico será trascendental como pocas veces.

Esta noche frente al Rayo, los de Guardiola deberán hacer sus primeros deberes. Solo vale un triunfo para reducir diferencias, volver a colocarse a un solo partido y esperar la jornada del fin de semana. Ahí el nivel de exigencia tendrá que ser mayor. Por descontado, el Camp Nou tampoco puede dejar escapar ni uno solo de los tres puntos que pondrá en juego frente al Levante. Pero el barcelonismo tendrá su mirada puesto en El Molinón. El Sporting ya sabe lo que es darle un buen susto al Real Madrid y se confía en que Preciado y sus jugadores sean capaces de apretar un poco más los primeros puestos de la clasificación.

Será el gran aperitivo antes del Real Madrid-Barça que se disputará en el Santiago Bernabéu. Estos últimos días se ha recordado de forma insistente que el conjunto de Guardiola le tiene tomada la medida a la escuadra merengue en su propio feudo. Por último, el equilibrio en el calendario se retomará mientras el Barça afronta el Mundial de Clubs en Japón. En esas fechas, el Real Madrid jugará su compromiso liguero con absoluta normalidad y se enfrentará al Sevilla en el Sánchez Pizjuán. Otro examen de esos que ponen a prueba el estado de forma de cualquier rival.

El calendario en estas últimas semanas antes de despedir el 2011 parece de lo más propicio para asaltar el liderato del Real Madrid. Sin embargo, lo primordial pasa por recuperar el tono de juego que el Barça ha exhibido en estos últimos años. El equipo se ha acostumbrado a alternar grandes recitales con encuentros más que discretos que han acabado con el pequeño desastre frente al Getafe. Ahora deberán pagarse las consecuencias de semejante error. Son seis puntos de diferencia que deberán solventarse en base al duelo directo y a un tropiezo madridista. Queda mucho campeonato por delante y ha llegado el momento de demostrar que el presunto cambio de ciclo tendrá que seguir esperando hasta nuevo aviso.