Empate a nada que bien vale un subcampeonato

Empate a nada que bien vale un subcampeonato

El Barça chutó solo una vez a puerta y sin ningún peligro en todo el partido; lo que cuenta es que logró el objetivo

En los últimos minutos se limitó a tocar el balón en el centro del campo sin mirar a la portería contraria, mientras el Coliseum fue una fiesta 'azulona'

Objetivo cumplido aunque con un precio a pagar en cuanto a imagen. Al Barça le valía con un punto si el Atlético no vencía y certificó en el Coliseum la segunda plaza matemática que le permitirá jugar la próxima Supercopa de España y sumar unos cuantos millones a sus delicadas cuentas. Pero fue un empate a nada, muy pobre en juego y con un paupérrimo balance de un solo disparo a puerta, además muy inocente de Ferran Torres, en todo el partido. A este equipo hay que exigirle más.

FICHA TÉCNICA
LaLiga

GET

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BAR

ALINEACIONES

Getafe

David Soria; Damián, Djene, Okay, Jorge Cuenca, Olivera; Aleñá (Gonzalo Villar, 66'), Arrambarri, Maksimovic (Florentino, 79'); Enes Ünal (Óscar, 74') y Borja Mayoral (Sandro, 66').

Barça

Ter Stegen; Dani Alves, Mingueza, Lenglet, Balde (Mika, 90'); Busquets, Gavi, Riqui Puig; Ferran Torres, Aubameyang (Ansu, 60') y Memphis (Luuk, 71').

Goles

No hubo.

Árbitro

Gil Manzano (Extremeño). TA: Lenglet (35'), Busquets (56'), Olivera (87').

Incidencias

Partido de la Jornada 37 de LaLiga Santander disputado en el Coliseum Alfonso Pérez de Getafe ante 13.072 espectadores. El Barça vistió con la segunda equipación morada por el Día Internacional contra la LGTBI-fobia que se celebra el 17 de mayo.

El Barça llegó a Getafe con lo puesto y Xavi Hernández, recuperado el 4-3-3, tuvo que hacer encaje de bolillos, sobre todo en una línea defensiva inédita con Alves, Mingueza, Lenglet y el lateral del filial, Balde. Regresó Busquets a una medular en la que, ahora sí, entró Riqui de inicio, y arriba, la apuesta fue por Ferran, Auba y Memphis, el tridente que llegó en el mercado invernal.

Un punto. Es lo que necesitaba el conjunto azulgrana para amarrar la segunda plaza, ni que fuera de manera virtual. Ese mismo punto le daba la vida al 'Geta' en forma de salvación matemática, así que se esperaba un partido de asumir pocos riesgos. Y así fue.

El Barça se diluye y no encuentra soluciones

Arrancó el Barça con la posesión del balón y la intención, muy pocas veces conseguida, de ser profundo ante un rival parapetado atrás con línea de cinco y las ideas muy claras: recuperación y proyección rápida de los carrileros, amén de la fortaleza a balón parado. Buenas intenciones en el primer tramo de partido, apenas veinte minutos, pues el juego decayó de manera alarmante hasta convertirse en insoportable y agradecer la llegada del 'cooling break'. Xavi lo aprovechó para dar instrucciones tácticas, en especial a Riqui Puig, con el que mantuvo un aparte.

Lejos de despertar, el que reaccionó fue el Getafe. El primer disparo a puerta fue del exazulgrana Aleñá a los 36 minutos, un chut lejano que replicó en la siguiente acción Enes ünal y en ambos se mostró seguro Ter Stegen. Mucho menos lo estuvo el alemán antes del descanso, cuando no logró blocar un balón alto, se le escapó y la repleta grada del Coliseum reclamó pena máxima al turco Ünal. Hubo contacto, pero no suficiente.

Todo siguió igual

Ni un tiro entre los tres palos de los de Xavi en todo el primer tiempo. Sin cambios en la reanudación, al menos Ferran Torres hizo usar los guantes a David Soria solo empezar. Eso sí, un flojo intento de vaselina que quedó en nada.

Control y más control sin ninguna lucidez ni peligrosidad. Más sensación de acercarse al gol continuó dando el equipo 'azulón', tampoco sin excesos, pero al menos con algo de empuje. Entró Ansu Fati por Aubameyang. Media hora más para el de Guinea-Conackry. Después, fue el turno de Luuk por un Memphis que se retiró lesionado.

Ansu al menos lo intentó. El resto, ni eso. Los últimos minutos sobraron. La afición local, feliz por la salvación matemática, con cánticos de 'Getafe es de Primera' , mientras el Barça se fue pasando el balón por el centro del campo a la espera del pitido final. No fue un partido para rememorar, pero se cumplió el propósito.

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