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El 'rey león' Messi salvó un punto en el descuento

Más que un partido, lo que esta noche hicieron Athletic y Barça en San Mamés fue una oda al fútbol. Un espectáculo que atrapó al público del minuto uno al 90, sin tiempo casi para pestañear, como pasa con las mejores novelas y películas de acción. Un encuentro para mostrar a aquellos que no se explican cómo este deporte puede apasionar a tantos y tantos millones de personas en todo el mundo. El Barça estuvo sublime. Jugó mejor, lo dio todo y nunca se rindió. Pero la mala suerte se cebó en él. Sólo así se explica que no acabara ganando a uno de los mejores rivales que ha tenido en los últimos años.

Ricard López

No se podía esperar otra cosa que fútbol con mayúsculas teniendo en cuenta los contendientes -leones y culés-, el escenario -la denominada, y con razón, "Catedral" del fútbol- y el ambiente, con unas gradas repletas hasta la bandera a pesar del incesante chaparrón que cayó todo el día en Bilbao.

Messi, único delantero nato de inicio

Pep Guardiola sorprendió a su 'maestro' Marcelo Bielsa presentando su enésima alineación distinta. Y completamente inesperada. ¿Cuántas combinaciones será capaz de hacer el técnico azulgrana antes de repetir once esta temporada?. Esta vez, su 'movimiento' de ajedrez consistió en dar entrada a Xavi e Iniesta, a los que había dado descanso en los dos últimos encuentros ante el Mallorca (5-0) y el Viktoria Pilsen (0-4), formando en la media junto a Busquets. Y en punta, un solo delantero nato: Leo Messi, apoyado por Cesc y Adriano, que adelantaron su posición. El recién recuperado Alexis y Villa empezaron en el banquillo, mientras que el canterano Cuenca, que destacó como extremo diestro ante baleares y checos, fue descartado.

Recital del minuto 1 al 90

La primera mitad fue de traca, un intercambio de golpes continuo. El Barça hizo circular el balón a una velocidad endiablada ante un rival que, una vez más, hizo honor a su apelativo de 'leones'. El Athletic resistió las embestidas, y sólo la falta de acierto privó a los azulgranas de golear. Adriano avisó en el 3', poniendo a prueba a Gorka después de hacer una doble pared con Xavi. Y De Marcos replicó en el 13', obligando a lucirse a Valdés con un disparo desde la frontal.

Herrera dio el primer golpe

Iniesta volvió a intentarlo en el 18', pero sólo un minuto después, cuando mejor jugaba el Barça, llegó el primer 'mazazo'. Mascherano resbaló mientras marcaba a Muniain en la banda, lo que permitió a éste encarar solo el lateral del área... y una vez allí, cedió el balón a Ander Herrera que, con un certero chut ajustado al palo, marcó desde la media luna (1-0, 19'). Un gol en el que la mala suerte se cebó con el 'jefecito' y, por ende, de un Barça que de ninguna manera merecía ir perdiendo.

Golazo 'estilo Premier' de Cesc

El tanto no amedrentó a los de Guardiola. Al contrario. Alves acarició el empate en el 22', cuando Gorka volvió a salvar a los 'leones' con su intervención. Pero el meta del Athletic no pudo hacer nada muy poco después. El 1-1, en el 23', fue un tanto al más puro 'estilo' Premier League. Una jugada directa, de esas que poco se suelen ver en este Barça. Abidal, convertido en extremo izquierdo, se sacó un centro de la nada, y Cesc, solo en el punto de penalty, cabeceó de forma impecable a la red. Por un momento, pareció que el de Arenys llevara la camiseta del Arsenal, más que la del Barça. Por el tipo de jugada, de gol, la lluvia, la magia de San Mamés... por todo.

El Barça se creció tras el empate. Messi (25') e Iniesta, en el 29', tuvieron el segundo en sus botas. Pero la diosa fortuna fue siempre esquiva. Y en la segunda parte, aún más. Con el campo cada vez más anegado de agua, el balón circuló más lento, y a ello se empezó a sumar el cansancio por el derroche físico. Pero a pesar de eso, ambos equipos siguieron luchando como jabatos.

Piqué marca el 1-2 en propia meta

Cumplida la hora de juego, Guardiola dio descanso a Xavi y en su lugar entró Alexis. Con el chileno en punta, Cesc bajó a la media, y el Barça continuó asediando. Adriano, en el 67', chutó rozando la escuadra. Pero, igual que ocurrió en la primera parte, cuando más merecía el segundo el Barça... llegó el 2-1 del Athletic. Fue una jugada todavía más desgraciada que la del 1-0. Todo nació de una mala cesión de Mascherano desde la media a Valdés, que acabó en córner. El Athletic lo sirvió. Y en un palmo de terreno, dentro del área pequeña, se produjo un cúmulo de despropósitos: Abidal rechazó en corto, el balón rebotó en Llorente... y Piqué, al intentar rechazarlo pegado a Valdés, casi sobre la línea, lo introdujo en su propia portería (2-1, 79').

Leo, al rescate

Con todo en contra, y sufriendo un castigo tan duro como inmerecido, el Barça sacó fuerzas de flaqueza. Un ejemplo de pundonor y fe en sí mismo. En una acción casi calcada a la del 2-1, Iraola estuvo a punto de marcarse el 2-2. Pero su mal rechace salió a córner. Ahí podría resumirse la diferencia entre unos y otros. Lo que al Athletic le entraba, al Barça no. Villa -que entró por Adriano- y Messi pudieron marcar. Pero Gorka lo paraba todo.

Y cuando ya parecía que los azulgranas sufrirían su primera derrota de la temporada, en pleno descuento, se obró el milagro en la 'Catedral'. Una serie de malos rechaces dentro del área local acabó con el balón en la bota salvadora de Messi. Y ahí el argentino no suele perdonar. Sin pensárselo dos veces, envió el balón donde -esta vez sí, ¡por fin!-, ya no pudo llegar Gorka. Era el 2-2 (91'). Una recompensa demasiado corta para los méritos de este gran Barça. El Madrid es ahora líder a tres puntos, sí. Pero queda mucha Liga por delante. Y con esta actitud y este fútbol se puede aspirar a todo. Exactamente igual que en los últimos años.

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