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Los documentos inéditos de la dimisión que retrata el acoso del franquismo al Barça

Enrique Piñeyro, presidente del Barça impuesto por el régimen, dimitió tras el escándalo de Chamartín en 1943. El Real Madrid ganó (11-1) al Barça en la mayor encerrona de la historia del fútbol español

Vintage Marcet

Vintage Marcet / Sport

Jaume Marcet

Jaume Marcet

El Marqués de la Mesa de Asta fue presidente del Barça des del 13 de marzo de 1940 hasta el 20 de agosto de 1943 con un mes de paréntesis tras una primera intentona de dimisión.

Enrique Piñeyro fue un aristócrata y militar que no había sido nunca socio ni aficionado del Barça que fue designado a dedo como presidente blaugrana por la Federación Española de fútbol y el Comité Olímpico Internacional.

Su condición de persona afín al régimen franquista (participó en la guerra en el bando nacional) no le impidió ser consciente del trato injusto recibido por el Barça de las instituciones de la época. Ello le llevó a presentar su dimisión tras el clásico más vergonzoso de la historia.

Tal y como se denuncia en el libro de Xavier G. Luque y Jordi Finestras 'El Barça segrestat' el club blaugrana vivió sus años más difíciles en la posguerra. Frederic Porta y Manel Tomás en obras de referencia como 'Barça Inédito' o "El Clásico" añaden numerosos detalles que hay que tener en cuenta ante otras versiones revisionistas que faltan al rigor y la verdad histórica.

El Barça estuvo sometido al jugo implacable del franquismo des del final de la guerra civil. El club blaugrana perdió su autonomía ya que el régimen impuso a los presidentes de la entidad y anuló todas las señas de identidad que se habían construido en las décadas anteriores.

Enrique Piñeyro fue impuesto por el franquismo al Barça

Enrique Piñeyro fue impuesto por el franquismo al Barça / FCB

La designación de Enrique Piñeyro como presidente del Barça tuvo como objetivo controlar desde dentro una entidad a la que el régimen franquista tenía catalogada como de 'roja y separatista'. El Marqués de la mesa de Asta no era ni siquiera un aficionado al fútbol y fue presidente antes de convertirse en socio blaugrana.

Propuesta de socio de Enrique Piñeyro, aceptada después de ser proclamado presidente del FC Barcelona

Propuesta de socio de Enrique Piñeyro, aceptada después de ser proclamado presidente del FC Barcelona / Centre de Documentació i Estudis del FC Barcelona

En su mandato la senyera desapareció del escudo de un club que castellanizó su nombre pasando a denominarse Club de Fútbol Barcelona.

La primera dimisión de Piñeyro tuvo lugar tras lograr el Barça proclamarse campeón de España en 1942 y salvar el descenso en una promoción agónica contra el Murcia. Durante un mes Piñeyro no fue presidente del Barça pero la Federación Catalana decidió finalmente no aceptar su renuncia.

Un año después Piñeyro dimitió de manera irrevocable tras uno de los hechos más vergonzosos de la historia del Barça y del fútbol español.

Nos trasladamos a la temporada 1942-43. Ni el Barça ni el Real Madrid viven sus mejores momentos. El equipo blaugrana dirigido por Nogués acaba tercero en la liga mientras que el Real Madrid finaliza décimo en una liga de catorce equipos solo una posición por encima de la promoción. Ambos clubs se ven las caras en las semifinales del Campeonato de España donde los dos equipos tienen la oportunidad de acabar la temporada con un título.

El Barça gana el partido de ida (3-0) en un encuentro en el que se vive un ambiente pasional en Les Corts (6 Junio 1943). Los diarios madrileños exageran lo sucedido y calientan durante toda la semana de manera provocadora el ambiente y se crea un caldo de cultivo muy peligroso para la vuelta (13 junio 1943).

El 11-1 en Chamartín fue un resultado logrado de una manera bochornosa

El 11-1 en Chamartín fue un resultado logrado de una manera bochornosa / Marca

El 11-1 final no se puede explicar con argumentos futbolísticos ya que aquel Real Madrid estaba muy lejos de poder apabullar a nadie y la prueba es que acabó perdiendo la final contra el Athletic (1-0). Los intentos en estos últimos años de revisionar la historia y otorgarle épica y méritos deportivos a aquel partido están lejos del mínimo rigor histórico exigible.

El ambiente pre partido estaba tan caliente que todos los espectadores que acudían a Chamartín recibían un silbato para lograr generar un ambiente muy hostil para el Barça.

El árbitro de aquel encuentro Celestino Rodríguez acudió al vestuario blaugrana y avisó a los jugadores del Barça: "No toleraré ningún incidente como lo que pasó en Les Corts". La cosa no se acabó aquí ya que el jefe de la policía advirtió a los jugadores blaugranas que no disponía de efectivos suficientes para garantizar la seguridad del partido si ganaba el Barça.

El Barça no pudo competir en Chamartín en un clásico vergonzoso

El Barça no pudo competir en Chamartín en un clásico vergonzoso / Archivo

La presión a la que estaban sometidos los jugadores culés no finalizó aquí ya que varios policías se dirigieron a los jugadores que entrenaba Nogués en estos términos: "Perros catalanes, hijos de puta, si no perdéis la eliminatoria iréis todos a la prisión". Los jugadores del Barça pidieron no disputar el partido y la respuesta desde los mandos policiales fue de nuevo muy 'correcta':"A callar, obedecer, jugar y a perder.."

Esta encerrona no acabó aquí y además de que el árbitro se inventara fueras de juego inexistentes y permitiera la dureza local expulsó de manera injusta a Benito. Los espectadores, al margen de llegar a límites insospechados de gritos, insultos y abucheos estiraban las camisetas de los jugadores del Barça que se acercaban por las bandas y lanzaban piedras y objetos constantes al portero del Barça.

El guardameta Lluís Miró se alejaba de su portería para no ser agredido y no hizo esfuerzos para evitar una goleada que podría haber sido incluso más exagerada.

Lluís Miró fue portero del Barça entre 1939 y 1943

Lluís Miró fue portero del Barça entre 1939 y 1943 / Archivo

De tal manera que el partido llegó al descanso con un vergonzoso 8-0. Los jugadores decidieron retirarse y no reingresar al terreno de juego pero una de las autoridades del régimen presentes en el palco bajó a los vestuarios y fue más que contundente: "O salen al campo o van directamente a la cárcel".

Los jugadores no tuvieron más remedio que volver al campo y no lucharon por maquillar el resultado ya que querían que el escándalo fuera una evidencia a ojos de todo el mundo. El masajista Ángel Mur senior llegó a encararse con unos policías que no tenían suficiente con la humillación en el campo y gritaban al banquillo blaugrana "perros catalanes, rojos y separatistas". Ante todo ello el presidente del Barça bajó del palco para intentar poner paz.

En el acta interna del club que se escribía tras cada partido se definió así el vergonzoso 11-1: "Partido que es preferible no comentarlo pero si se puede decir que de lo sucedido no se recuerda cosa ni remotamente parecida en los anales del extenso historial futbolístico nacional".

Lo que no esperaba el marqués de la Mesa de Asta es que las autoridades decidieran tras el partido sancionar de manera equidistante al Real Madrid y Barça con 2.500 pesetas de multa por los incidentes sucedidos. Enrique Piñeyro no era dudoso de sus simpatías con el régimen pero estos hechos acabaron con su paciencia y decidió dimitir.

El acta del 16 de junio de 1943 en la que dimite la junta directiva del Barça

El acta del 16 de junio de 1943 en la que dimite la junta directiva del Barça / Centro Documentación FC Barcelona

En el acta de la junta directiva que hoy sacamos a la luz pública en Sport el presidente del Barça aseguraba que "la campaña que durante una semana se ha hecho por la prensa contra el Barcelona que culminó en la bochornosa jornada de Chamartín del domingo pasado y la enorme sorpresa que me ha producido la imposición a este club de una multa duplicada ..hacen que esta presidencia ponga todos los cargos del consejo directivo y el mío propio a su disposición con carácter irrevocable..."

La segunda parte del acta oficial de la junta directiva del Barça del 16 de Junio de 1943

La segunda parte del acta oficial de la junta directiva del Barça del 16 de Junio de 1943 / Centro Documentación FC Barcelona

El presidente impuesto por el franquismo estaba tan indignado con lo sucedido que se atrevió incluso a denunciar la encerrona vivida por el Barça en el campo del Real Madrid y su posterior escarnio: "Es de dominio público lo sucedido en el campo de Chamartín y habiendo resaltado la injusticia que cree significa la nueva e importante sanción con que ha sido castigado el club..."

Enrique Piñeyro no iba a renegar de su ideología cercana al régimen y con su dimisión seguiría en cargos de responsabilidad cercanos al poder establecido pero sus años de dedicación al Barça provocaron que tuviera un detalle de decencia ante las injusticias sufridas por el club.

la tercera parte del documento del acta de la junta directiva del 16 de junio de 1943

la tercera parte del documento del acta de la junta directiva del 16 de junio de 1943 / Centro Documentación FC Barcelona

En el Real Madrid también hubo cambio de presidente tras el clásico más vergonzoso de la historia. Con Santiago Bernabéu los lazos entre el club madridista y el régimen franquista fueron a más con numerosos episodios memorables como el caso Di Stéfano.

Bernabéu llegó a pedir perdón por lo sucedido en el 11-1 y el régimen franquista decidió organizar dos amistosos entre el Barça y Madrid catalogados como ?los partidos de la paz'. Una paz siempre en beneficio del club blanco.

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