Didac Lee: "El móvil acabará siendo el cordón umbilical entre el club y el socio"

Didac Lee: "El móvil acabará siendo el cordón umbilical entre el club y el socio"

Didac Lee trabaja en la cara digital del FC Barcelona
Didac Lee trabaja en la cara digital del FC Barcelona | sport

Barcelona acaba de acoger el congreso de telefonía mundial y el Barça es líder en nuevas tecnologías, ¿pero qué supone en el día a día, cómo se traduce en la realidad?

Tener muchos seguidores en las redes sociales es solo una consecuencia de algo más importante: es un termómetro del sentimiento global sobre el Barça. Es un reflejo de la realidad, y la realidad es que el Barça es el club más querido del mundo. Nuestro objetivo es doble: por un lado, global, llegando a cada vez más gente en el mundo con elementos que les mantengan vinculados a nuestro club (contenidos, aplicaciones, redes sociales); y por otro, local, de los socios, que mayoritariamente viven en Catalunya.

¿No hay riesgo de dejar fuera a los socios de más edad?

Cuando diseño aplicaciones, yo siempre pienso en mi madre: ¿cómo usaría ella la tecnología que queremos desarrollar? Hace cinco años, ella tenía un teléfono que solo servía para llamar y ahora tiene uno que parece una central nuclear. Los ‘smartphones’ son democráticos y permiten que todos los socios se puedan relacionar mejor con el club. Por ejemplo, el 30 por ciento de los asientos que se liberan con el ‘seient lliure’ ya se hacen con el móvil. También tenemos el pasaporte infantil y el Mobile Ticket, y dentro de poco, en cuestión de semanas, también el abono se llevará en el móvil. El móvil será el cordón umbilical entre el club y el socio. Eso lo tenemos clarísimo: y que el socio no se preocupe, porque todas las aplicaciones son para todos. Si lo usa mi madre, lo usa todo el mundo. 

A otros, en cambio, les interesa saber cuándo podrán tener ‘wi-fi’ en el Camp Nou.

Hay una negociación en curso y próximamente habrá novedades muy interesantes. Es un tema complejo y que supone una fuerte inversión, y con una infraestructura enorme. Nos ha llevado mucho tiempo y  queremos que cuando salga, salga bien. Es complejo, entre otras razones, por el volumen: imagínate a miles de aficionados enviando fotos de alta resolución al mismo tiempo.

El impacto del club en las redes crece mucho en Asia. ¿Renuncian a otros mercados? 

No, lo que ocurre es que en Asia hay un recorrido increíble: no hay ligas domésticas fuertes y todo el mundo es de otro equipo, el fútbol es un deporte emergente y la población es bastante joven y usa la tecnología de forma habitual. Sudamérica, por ejemplo, también es un gran mercado, pero todo el mundo tiene ya un equipo propio. 

¿Qué supone ser líder en las redes sociales? ¿No es algo demasiado abstracto?

En 2010, la facturación del área digital del Barça era de cinco millones de euros. Ahora es de 30 y va a seguir creciendo: más entradas vendidas, más ‘merchandising’, más patrocinios, más licencias digitales para un vídeojuego o una aplicación. El valor de la web y los canales sociales del club se ha triplicado en los últimos tres años. Tener una fuerte presencia en la Red también ayuda a buscar nuevos y mejores patrocinios: no es lo mismo pagar por usar el logo del Barça, simplemente, que tener acceso a millones de personas gracias a la fuerza del Barça.

¿Qué clubs amenazan ese liderazgo?

No solemos mirar a otros clubes porque los referentes no están en el fútbol, sino en otros sectores. Por ejemplo, para mí uno de los grandes referentes es Disney: ellos tienen Disneyland, nosotros el Camp Nou. Ellos venden ‘merchandising’, nosotros también. Ellos hacen sus películas; nosotros, contenidos. Ellos tienen a Mickey Mouse, nosotros a Messi y a otras estrellas. Pero mi prioridad sigue siendo ser el club más global del mundo y que el socio tenga la vida más fácil posible gracias a la tecnología.