FC Barcelona
Así es el día a día de un agente de futbolistas: glamour por fuera, sacrificio por dentro
Más allá del tópico del lujo y la presión, en SPORT radiografiamos la jornada real de un agente de futbolistas

El lado oculto del negocio del fútbol: la vida de un agente desde dentro
Ser agente de futbolistas probablemente sea uno de los oficios más enigmáticos del fútbol moderno. Desde fuera, muchos lo asocian con trajes caros, coches de alta gama, hoteles de cinco estrellas y comidas interminables en restaurantes de lujo. Sin embargo, la realidad es muy diferente. Detrás del supuesto glamour, hay sacrificio, madrugones y muchos kilómetros recorridos —sí, en coche y no en avión privado—. Porque, mientras algunos disfrutan de un fin de semana tranquilo, hay agentes que un sábado a las ocho de la mañana están en el campo de tierra de un cadete, observando a un chaval que apenas empieza a soñar con ser profesional.
En este reportaje, nos adentramos —bajo condición de anonimato— en la rutina de un representante que prefiere mantenerse en la sombra, alejado de los focos y los titulares.
Perdone que empiece así, pero… ¿por qué ha decidido mantener el anonimato?
No me gusta aparecer en prensa, y lo digo sinceramente. Hay muchos agentes que se jactan de no hablar con los medios, pero son los primeros en filtrar información. Yo no conozco a ninguno que no tenga trato con periodistas. Al final, todos necesitamos tener nuestro espacio para explicar las cosas desde nuestro punto de vista. Los jugadores y entrenadores hablan en rueda de prensa, pero los agentes no tenemos ese lugar.
Pues para no querer aparecer en prensa empezamos bien... Porque esto es una entrevista en toda regla. Entonces, ¿cree que la relación prensa-agente es un tema tabú?
En parte podría parecerlo, aunque yo no lo considero así. La prensa hace su trabajo, que es averiguar detalles de operaciones o movimientos de jugadores. El mío no es esconderlos, sino cerrarlos con éxito. Si una operación se filtra, en el 99% de los casos no me importa. Las filtraciones perjudican más a los clubes que a los agentes.
¿Alguna vez se ha frustrado una operación suya por culpa de la prensa?
Nunca. Algún club me ha preguntado si era cierto que otro equipo estaba interesado en mi jugador, pero eso es normal. Yo también lo hago. De hecho, muchas veces la prensa me ayuda a estar más conectado y saber qué se mueve en el mercado. Forma parte de nuestro día a día.
Me citó a las once de la mañana. ¿De verdad empieza su jornada a esa hora?
(Ríe) ¿Y quién dice que no te cité a esa hora porque antes tenía cosas que no podías ver ni escuchar? Me levanto sobre las ocho, voy al gimnasio y luego organizo mi día. No me gusta molestar a mis jugadores a diario. Tienen una rutina intensa y prefiero que me vean como una figura de confianza, no como una sombra constante. Hoy hice una excepción y hablé durante prácticamente una hora con un futbolista que no está teniendo minutos y está desanimado.
¿Y qué hace en esos casos?
Primero intento entender por qué no juega. Mi trabajo no es solo mover jugadores, también es detectar las causas. Podría llamar al director deportivo y pedir explicaciones, pero muchas veces lo correcto es educar. Por eso le aconsejé que hablara directamente con el entrenador y que cada uno expusiera su punto de vista. Mi jugador debe ser capaz de decir que siente que se esfuerza y no recibe minutos; el entrenador, a su vez, debe explicarle con sinceridad el motivo de su decisión. Con mis futbolistas soy claro. Si hacen algo mal se lo digo y si hacen algo bien, también. En la vida es inevitable oír cosas que no gustan, por mucho que incomoden. Mejor un cara a cara honesto que alimentar rumores o frustraciones.
¿Y después de eso, qué ha hecho?
He tenido una reunión por Zoom con un asistente de dirección deportiva de un club italiano. Aún no nos conocíamos, pero quería ofrecerle un perfil que creo que podría encajar en su equipo. Finalmente no fue lo que esperábamos. Aunque no me lo ha dicho de manera directa, me ha quedado claro que buscaban un jugador con características distintas, pero ya hemos abierto una puerta. En este trabajo, todo contacto cuenta.
Entonces, aunque no haya resultado, ya ha avanzado algo.
Exacto. La gente cree que una reunión significa un fichaje, pero antes hay decenas de llamadas y evaluaciones. El trabajo real está en esa fase previa. Antes de cerrar un fichaje hay mil cosas que la gente no ve.
Y para comer, ¿dónde ha ido? Imagino que con directivos en un restaurante de lujo…
(Ríe) Ojalá. Hoy he comido con mi madre y mi sobrino. No era lo que esperabas, ¿verdad? La gente asocia ser agente de futbolistas con lujo y nadie ve que solo son dos o tres afortunados. El resto vivimos con normalidad y somos gente normal y corriente que come en la mesa de al lado tuyo en cualquier menú de mediodía.
Parece que también se guarda tiempo para usted.
A ratos. Este trabajo tiene etapas frenéticas y otras muy tranquilas. Hay veranos en los que apenas veo a mi familia por estar viajando por Europa, y otros en los que me puedo tirar tres o cuatro días sin trabajar. No hay un patrón fijo. Supongo que es la gracia de este oficio, aunque en muchas ocasiones preferiría tener un trabajo con horarios como los demás. Eso sí, hay mucha adrenalina y eso me encanta. Trabajar al límite es increíble --especialmente cuando la operación te sale bien--.
Me lo dice como si alguna vez hubiera fallado por ir demasiado al límite.
Sí, en una ocasión. A veces los clubes no tienen la misma manera de trabajar que tú y eso te puede jugar malas pasadas. No todos están dispuestos a llegar al límite en momentos de tensión y eso genera que opten por un plan B. Tenía una oferta irrechazable de un equipo por un jugador mío pero tanto el jugador como yo creíamos que otro club que meditaba hacer una oferta similar podía convenirle más. Finalmente el equipo que queríamos no hizo la oferta y el que ya la había hecho la retiró porque no estaba dispuesto a esperar. Fue duro pero terminamos encontrando un equipo a última hora.
Me había citado a las seis, pero cambió la hora a las siete. ¿Ha cerrado otro negocio?
No exactamente. He tenido una llamada con un intermediario que quiere mover a uno de mis jugadores.
¿Por qué necesita un intermediario si usted ya representa al jugador?
Porque en este negocio las relaciones personales lo son todo. A veces no se trata solo de tener un jugador interesante, sino de conocer a la persona adecuada. Un intermediario puede tener acceso a un director deportivo con el que ya ha trabajado. Si siempre le ofrece buenos futbolistas, esa puerta seguirá abierta y el director deportivo verá su jugador con otros ojos. Si le llama cada semana para ofrecerle jugadores o le ha vendido un jugador como estrella que ha resultado ser un 'fraude', ese director deportivo dejará de confiar en usted.
¿Usted confía en este intermediario que le ha llamado?
No lo conozco, así que confío lo justo. Pero de eso se trata, de conocer gente nueva, de crear redes. Puede que esta operación no salga, pero quizás la siguiente sí.
Usa mucho la palabra “ayudar”. ¿No cree que todos buscan más bien ganar dinero?
No me molesta que alguien gane dinero si el resultado es bueno para todos. Si alguien logra sacar un gran traspaso para mi jugador, los dos habremos hecho un buen negocio. No me importa compartir beneficios si eso significa mejorar su carrera.
Pero hay agentes que se entrometen para robar jugadores, ¿le ha pasado?
No, aunque sé que puede ocurrir cualquier día. La competencia es feroz. Basta con ir a una ciudad deportiva cualquier fin de semana para ver a representantes hablando con padres a escondidas. Es parte del juego, aunque estoy muy en desacuerdo con ciertas prácticas que algunas agencias de representación están utilizando.
Y cuando termine la entrevista, ¿qué hará?
Irme a cenar con mi mujer, si usted me lo permite (ríe). Es quien más sufre mis llamadas y mis viajes. Al final, también hay que cuidar lo personal.
- Real Madrid - Manchester City, en directo: Champions League hoy, en vivo
- Lo que no se vio del Madrid - City: Guardiola 'meó' con la suya, Zidane estuvo en el Bernabéu y el club silenció la pitada
- Así queda la clasificación de la Champions League tras la jornada 6
- El superordenador de Opta deja al Barça fuera del top 8 de la clasificación de la Champions
- Flick: 'Lamine ha tenido una pequeña decepción, pero es normal
- Gonzalo Pérez Jácome, alcalde de Ourense, sobre el Athletic Club: 'Es una discriminación intolerable; hasta podría ser ilegal
- Lo que no se vio del Barça - Eintracht: Ovación a Ter Stegen, Koundé y CAT, Eric haciendo de capitán...
- La convocatoria del Madrid para recibir al Manchester City...con Mbappé
