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Damià Abella: "Me siento 100% identificado con el caso de Gerard Martín"

Charlamos con el exjugador del Barça, actualmente técnico asistente del West Bromwich Albion y que dio un salto brutal cuando aterrizó a los 22 años en el club azulgrana

Damià Abella, en una imagen dirigiendo en el West Bromwich

Damià Abella, en una imagen dirigiendo en el West Bromwich / West Bromwich

Sergi Capdevila

Sergi Capdevila

En apenas unas cuentas semanas pasó de jugar en Segunda B con el Figueres a salir de titular al lado de Ronaldinho, Deco, Eto'o, Giuly o Puyol. La suya es una historia de llegar a la elite por la vía más difícil. Damià Abella captó la atención de Frank Rijkaard en el momento y el lugar adecuados. 

Actualmente es analista del West Bromwich Albion, donde intenta labrarse una carrera como entrenador. Lleva ya cuatro años en Inglaterra desde que aterrizara en 2021 de la mano de Xisco Muñoz en el Watford. Acabó su carrera de forma precipitada por las lesiones en el Middlesbrough y se le quedó la espinita. 

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Damià Abella, durante un entrenamiento / West Bromwich

EN PLENA 'LOCURA INVERNAL' EN INGLATERRA

Abella, inmerso en plena 'tourné' invernal de partidos con el West Brom, atiende a Sport para repasar su labor actual en Inglaterra, su paso por el Barça y sus aspiraciones.

Cuéntanos un poco de tu día a día en Inglaterra Damià, para que la gente sepa qué de aquel lateral reconvertido que se 'inventó' Rijkaard.

Yo llegué a Inglaterra en periodo de Brexit, en el que hay unas limitaciones grandes para acceder a según qué puestos. Yo accedí como analista, pero tengo más competencias que analista. Tanto en Watford como aquí desarrollo esas competencias de un modo u otro, ya sea analizando partidos, analizando al rival, llevando y dirigiendo tareas de dirección de campo. Bueno, hay diferencias de funciones. Tengo la suerte de que Ryan Mason, el actual entrenador con el que estoy, me aprecia, hay buena sintonía y, bueno, me llena mi propia ambición y eso es importante.

Entiendo que el inglés lo debes dominar bastante bien, estuviste tus dos últimos años de jugador, ahora llevas más de cuatro en esta otra etapa...

Tenía algo de base. Luego pasé por Inglaterra en Middlesbrough, como bien dices. Pero coincidió que el entrenador era español. Varios jugadores españoles o de habla española. Por 'suerte', en cuanto al inglés, tuve una lesión grave que me mantuvo muchos meses en el fisio y la gente que me ayudaba en la recuperación eran todos ingleses. Entonces, ahí saqué muchísimos recursos y ahí fue el aprendizaje principal. Tantos años aquí, rodeado diariamente del inglés, pues no es que tenga un nivel altísimo, pero digamos que más que suficiente.

No sé si cuando acabas tu carrera y pones punto y final estando en Inglaterra, ¿tienes en la cabeza volver con otro rol al fútbol inglés? ¿O es algo que luego surge y se da?

Es una pregunta que me encanta porque en ese momento, claro, yo tuve una lesión de cruzado anterior, la pierna izquierda y menisco, que me llevó a hacer cuatro operaciones en 16 meses. Y pese a que, en ese momento, antes de la lesión, me sentía perfecto, bien, en forma, intentaba volver, pero no lo conseguí. Y tuve que parar un poco, un año, al menos, que hice otras cosas. Pero parar un año para llenarme de nuevo. Sobre todo había algo dentro de mí que me sigue moviendo. Para mí no era suficiente el cuándo y cómo me retiro. Ese es un poco el foco y lo que me mantiene realmente vinculado y metido de nuevo en el fútbol, en este caso como técnico.

¿Cómo sale la oportunidad de ir a Inglaterra? ¿Nos cuentas qué estabas haciendo en ese momento? ¿Quién es el que te llama? ¿Cómo aparece esa opción?

Cuando yo arranco de nuevo con los cursos de entrenador entro en el Figueres como asistente. El primer entrenador se va a Peralada, que era el filial del Girona entonces, y Aitor y cogemos el equipo. Estuve media temporada en el Figueres, en Tercera División y de ahí cuando acabo el curso de entrenador, paso a ser seleccionador catalán sub-18 y coordinador de la Federación Catalana, del Área Deportiva digamos. En esa época ya estaba empezando a buscar mi entrada como primer entrenador o asistente en el fútbol profesional. Y en una de estas reuniones fue con el Watford, con Xisco. Buscaba a alguien que conociera la Liga, la Championship. Alguien que él tuviera relación, amistad y confianza, que dominara el inglés. El club buscaba esa figura. Bueno, se dieron las condiciones para que yo pudiera optar a ese puesto. Y luego cuando a Xisco le tocó salir de Watford tuve la suerte de que el club estaba contento con mi trabajo y pude seguir.

Dentro de tu hoja de ruta no sé si tienes en mente algo quizá más ambicioso, entre comillas, llegar a ser primer entrenador, dar un salto...

En un futuro, cuando se den las circunstancias, cuando aparezca la opción y sea una buena opción, pues el objetivo es dar otro paso. Pero, obviamente, no es algo que ni puedas planear a corto plazo porque el fútbol es todo cuestión de tiempo. Hay muchos condicionantes, pero mi siguiente paso sí que creo que tiene que ser ya primer entrenador cuando se den las circunstancias.

El Barça me permitió ser y dedicarme al fútbol profesional

¿Cómo influye o cómo afecta, entre comillas, el paso que tuviste en el Barça? Al final, tú en el Barça estás relativamente poco tiempo, pero dentro de tu nómina, de tu palmarés, de tu pedigrí, digamos, has jugado con estrellas, tienes títulos de aquella temporada...

El paso por el Barça fue un paso precioso, intenso. Lo vivo casi como en tercera persona, es difícil de explicar. Inesperado, también te diría, pero un aprendizaje enorme. El paso que me permitió realmente ser y dedicarme al fútbol profesional incluso en Primera División un puñado de años. En ese sentido, creo que te marca muchísimo, creo que te ves envuelto por un entorno que te marca también la manera de entender el fútbol. Seguramente no tenía el nivel para sostenerme mucho más tiempo que el que estuve, pero es un aprendizaje precioso, incluso a nivel de conceptos y la manera de entender el fútbol dentro de la Liga Española, pero incluso ya si separas países, España y Reino Unido, pues hay cosas que se ven distintas y el fútbol es otro tipo de fútbol. Verte influenciado por uno o por otro es muy interesante, en este caso del Barça, cómo repiten pase para atraer jugadores, cómo buscan ciertas oportunidades, cómo el fútbol entiende la globalidad desde atacar por dentro, por fuera, espacios, pero constantemente mirar lejos, mirar cerca la figura del tercer hombre, entender lo que está sucediendo en el juego, es algo que ya está muy extendido en el mundo del fútbol, pero realmente el nivel de perfección y excelencia que el Barça y la metodología Barça en los últimos años se ha exportado, incluso en másterss de formación, es algo espectacular.

Me decías algo inesperado. Te quería preguntar también, recordando esa etapa en el Barça, cómo surge, porque tú llegas relativamente tarde, creo que tenías 22 años. ¿Cómo se produce y luego, en tan poco tiempo, cómo eres capaz de entrar en dinámica con Rijkaard en un primer equipo tan potente?

En principio ficho para ir al filial, en un filial donde Messi llevaba a muy pocos meses, estaba Oriol Riera, estaba Joan Verdú, estaba Rodri, estaba Rubén Peña, estaba Cristian Hidalgo, había jugadores que tenían cierta capacidad de poder debutar con el primer equipo. Así que llego para dar un poco de empaque a ese grupo que tal vez tenían menos experiencia o poca experiencia en Segunda B. Fue la temporada de lesiones de cruzados, Edmilson, Gabri, Larson, Mota, bueno. Cuando cayeron Edmilson y cayó Gabri, hubo un problema en defensa. Y en la primera parada de selecciones o la segunda, no sé si fue septiembre o octubre, se jugó un amistoso con los jugadores que estábamos de filial y los que quedaban de primer equipo sin ir con las selecciones, contra el Olympique de Marsella, y en esos entrenamientos previos Rijkaard me vio entrenar y me dijo ¿tú has jugado de lateral alguna vez? Y digo 'no'. Me puso de lateral, cumplía más un perfil de jugador de amplitud porque jugaba de extremo normalmente en el filial. Un lateral que doblaba, que subía, que apoyaba. Y bueno, ahí me puso y nada, dos, tres semanas y a debutar de titular. Fue una apuesta de Rijkaard que en un momento de necesidad le salió bien y yo estoy encantado de que él fuera valiente de apostar por mi y me diera esa oportunidad.

¿Te has preguntado alguna vez tu carrera, hacia dónde hubiera ido, si no hubiera habido ese salto inesperado, esa llamada de Rijkaard y esa promoción?

Desde luego. Me lo he preguntado muchas veces. Yo creo que seguramente mi paso hubiera sido un Segunda División puntero después de esta temporada en el filial del Barça, si no hubiera debutado en el primer equipo. Yo creo que hubiera sido un momento lógico para mí, pero claro, no sé en qué posición me hubieran movido, si me hubieran fichado primero de extremo. Mi cesión posterior del Barça al Racing fue como extremo. Después de una lesión, en el Betis empecé lateral, alterné extremo-lateral. Mi posición teórica perfecta hubiera sido un carril, pero nadie jugaba en la línea de cinco con carriles ofensivos en ese momento. Lo de Pablo Machín en Girona, por ejemplo. Esa posición hubiera sido perfecta para mí.

Rijkaard, entonces, entiendo que es una figura clave, que siempre le guardarás cariño. ¿Has seguido hablando con él con el tiempo, por curiosidad?

No, no mantuve ese contacto, pero le tengo un aprecio, un cariño enorme. Alguna vez más le he visto y le das un abrazo sincero. No es fácil, al final, mantener relación porque pese a que quieras a la persona y le estés agradecido, tener relación con esa persona de manera constante es complicado. Igual con los jugadores. Hay jugadores que hace muchos años que no veo y cuando nos vemos, me hace mucha ilusión, pero no en el Barça, en cualquier otro equipo en el que ha estado.

Al principio creo que no sentí la presión, pero luego quizás con el paso de los partidos te cuestionas si tienes el nivel, entra un poco de vértigo

El caso de Rijkaard, además, es como que ha desaparecido mucho del mapa. Ha conseguido salir totalmente de la órbita.

La última vez que le vi creo que fue alguna cosa con el Milan, que estaba él con Gullit y alguno más que hacían algún acto. Y la verdad es que tienes razón, salió de la órbita, salió del deporte, incluso de la primera línea. Y bueno, entiendo que también uno tiene que tomar esas decisiones cuando siente que es suficiente. La carrera que ha tenido es súper exitosa, bonita, intensa, corta, y me imagino que lo habrá disfrutado muchísimo. Extremadamente respetuoso, y lo digo para bien. Como jugador y como entrenador que he estado con muchos entrenadores, tengo que decirte que de las personas con más sensibilidad en el trato con el jugador que he visto en un entorno profesional de fútbol. La sutileza, la manera de decir las cosas, alguna vez sí que subió el tono, pero más para zarandear al equipo cuando no estaba un poco, nunca para culpar.

Entonces, tú pasas de jugar en un Segunda B con jugadores semiprofesionales a hacerlo al lado de Ronaldinho, Giuly, Eto'o...eso debió ser un shock también heavy, ¿no?

Al principio te diría que no sientes la presión. Yo lo que sentí es emoción, como de estar realmente metido, motivado, estás viviendo la experiencia de tu vida, así es como yo lo vi. Cuando pasaron X partidos, unos cuantos, y la cosa iba bien, es cuando a mí me apareció un poco más la presión. No digo el vértigo, pero, ostras, era pensar me voy a dedicar a esto, pero igual a un nivel mucho más alto de lo que yo hubiera podido imaginar, ¿no? Y ya hablo de nivel de exposición, nivel económico, todo. Pues ahí es cuando viene un poco de vértigo, que en mi caso, reconozco, me afectó un poco, no porque perdí la cabeza, sino porque a lo mejor me autocuestionaba, no sé si esto es para mí, este nivel. Pero sí es cierto que luego fui al Racing de Santander y ahí pues lo viví igual de bien, pero con naturalidad diciendo 'aquí sí'.

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Damià, en un once del Barça / EFE

¿Vuelves sabiendo que es casi imposible seguir en el Barça y hacerte hueco?

Esa media temporada en el Racing Santander, como extremo, lo hice bien, lo hice bien y llamé la atención de equipos importantes. Te diría que incluso entré en listas largas de selección española, sin nunca estar convocado, pero sí que estaba en la órbita. Bueno, esa temporada, por desgracia, tenía una lesión de cadera que todavía no se había diagnosticado y tenía que estar cada día con analgésicos. Acabó la temporada, nos salvamos y me dijeron que tenía cuatro meses de baja. Eso hizo que se cayeran unas ofertas, pero cuajó la del Betis. La operación fue un traspaso de poco dinero del Barça al Betis con una opción de al final de esa temporada el Barça devolvía ese dinero. Por desgracia, me tuvieron que operar y me pasé en blanco casi toda la temporada y se esfumó lo de volver.

¿Te gusta la propuesta de Flick, lo que has visto? ¿Vas siguiendo al equipo?

Me parece muy interesante porque tú ves la historia reciente del Barça, y por reciente digo desde Johan Cruyff, que marca un poco lo que es la filosofía Barça. Johan Cruyff no es Pep Guardiola, ni es Luis Enrique, ni es Xavi Hernández, ni es Flick, ni es Quique Setién, por decir nombres. Pero yo entiendo que Flick es fiel a los principios que tú como espectador, socio o persona que quiera al Barça quieres ver en el juego del Barça, en cuanto a filosofía. Intenta ser dominante, intenta dar espectáculo, intenta ser presionante, intenta jugar desde atrás, jugar un fútbol ofensivo. Eso, para mí, lo cumple Flick. Y además, con una generación joven, sin quejarse de los problemas institucionales o de la plantilla de bajas que pueda tener. Obviamente, si le falta Raphinha o le falta Lewandowski o le falta Gavi, pues lo va a mencionar, lo puede decir, pero no se queda anclado en eso. Realmente, busca recursos, saca a Marc Bernal, saca a Marc Casado. Y si mañana hay una baja y tiene que mirar al que tiene 18 años, 17, 19, 20 o 21 o 22 confía en él, lo va a hacer. Yo creo que la grandeza del Barça, lo pienso sinceramente, lo que hace el Barça, Més que un Club, es la metodología de la cantera.

Yo con 20 años estoy jugando todavía en Primera Regional

Ves un paralelismo entre tu historia en el Barça y la de Gerard Martín. Perfiles que llegáis de un fútbol semiprofesional y dais un salto tan grande. Sin venir de canteras tan TOP.

Pues me veo muy identificado en su caso. La verdad es que sí. Y me alegro muchísimo que le esté viendo también. Claro que somos jugadores distintos, él es mucho mejor técnicamente de lo que yo era. Yo seguramente era mejor físicamente de lo que él es. Tenemos diferentes virtudes. Pero tiene una cosa muy buena, que yo creo que eso es lo que hace que este caso un poco atípico se consiga mantener, que se sostenga. Y es que tiene una capacidad adaptativa. Es un tío inteligente. Igual que Eric. Son jugadores con capacidad de adaptación, de entender las necesidades, de cumplir lo que te pide el entrenador, pero sobre todo de entender y de adaptarse a un contexto muy difícil. Y hacerlo bien. Yo al principio, cuando lo veía jugar, pensaba a ver cómo va a ir. Le veía alguna limitación. Y esa limitación ya es que casi ya no se la veo. Creo que su capacidad adaptativa ha sabido sacar su lado bueno y minimizar sus debilidades.

¿Cuándo estabas en Figueres en tu cabeza pasaba dedicarte al fútbol, era el objetivo principal?

Esto da para otra entrevista. Yo con 17 años, segundo año de juvenil, jugaba en la categoría más baja que existía entonces, en el Peralada. La temporada siguiente empiezo la carrera de INEF en Barcelona, por casualidades de la vida llego a la Fundación Ferran Martorell a prueba. Yo ni sabía que existía la División de Honor. Y me quedo y juego bien. Mi primer año de amateur juego en un equipo que se llamaba Caprabo en Primera Regional. Es decir, yo con 20 años jugaba en Primera Regional. El Peralada sube a Tercera, voy con ellos. Estoy media temporada, va bien, me voy al Valencia y no me acabo de ubicar. Y con 21 años me planteo qué hacer con mi vida porque no voy a ir fuera a jugar a Segunda B en medio de la carrera universitaria. Acabó yendo al filial del Figueres, subo al primer equipo, juego media temporada y ahí veo que quizás me puedo dedicar a esto. Ficho por el Barça B y en un par de meses debutó con el primer equipo en Champions. No lo cambio porque pude vivir experiencias que otro jugador profesional no puede vivir. Estar en una residencia de estudiantes, vivir la vida universitaria.