‘Curta’: entusiasmo y amor propio

‘Curta’: entusiasmo y amor propio

Curta, en una imagen de su etapa azulgrana
Curta, en una imagen de su etapa azulgrana | Familia Puig

Potente zaguero entre 1942 y 1952, era de los que pasaba el balón o el delantero

El viernes 9 de julio se cumplieron 24 años del fallecimiento de uno de los ídolos barcelonistas de la posguerra. Destacó por su desmedido arrojo en la retaguardia y un corazón tan grande como su físico

Josep Puig Puig nació en Sant Martí de Llémena (Girona) el 22 de febrero de 1922. Fue un defensa de aquellos que imponían un gran respeto. Fuerte, contundente, atrevido... O pasaba el balón o el jugador, pero nunca ambos. Defendió la camiseta del FC Barcelona entre 1942 y 1952 y fue muy querido por el público de Les Corts. “El Barça me ha dado la satisfacción de haber tenido una serie de amigos que hoy, cuando ya no estás en lo alto del candelero siguen siendo amigos. ¿Y yo que le di? Todo lo que pude dar: entusiasmo y amor propio hasta el máximo”, dijo en 1955, ya como exjugador.

Sin embargo, Puig no entró en la historia azulgrana por su apellido, como entonces era lo habitual. Lo hizo con el apodo con el que fue conocido desde pequeño: ‘Curta’. Sus padres, Josep y Emília, que después de Josep llevaron al mundo a Joaquim y a Joan -también futbolista en el Anglès, Girona, Olot y Calella-, vivían en un prado en el que, al final, en la ‘curta’, se levantaba la casa. Por este motivo lo rebautizaron así. Durante mucho tiempo corrió la teoría que este apodo le venía dado porque siempre pasaba el balón ‘en corto’, raramente en desplazamientos de larga distancia, pero nada más lejos de la realidad. ‘Curta’ jugaba en función de lo que necesitaba el equipo en cada momento.

Los primeros años

Tomó contacto con el balón en la calle, con balones artesanales elaborados por la chiquillería. Con cinco años, sus padres se mudaron a Salt para trabajar en la fábrica textil Coma-Cros. Y en el equipo de la Federación de Jóvenes Cristianos fue donde empezó a destacar como delantero centro. El Salt se fijó en sus cualidades en 1937 y lo incorporó hasta 1940, pasando después al Girona (1940-41), donde fue contratado por 250 pesetas mensuales y formó pareja defensiva con Fèlix Farró, un mito de la entidad rojiblanca.

Sus grandes actuaciones con el Girona, destacando por sus cualidades físicas y técnicas, lo llevaron al FC Barcelona, donde jugó entre 1942 y 1952 y ganó tres Ligas: la primera con Pepe Samitier en el banquillo (1944-45) y las dos siguientes con el uruguayo Enrique Fernández (1947-48 y 1948-49). También saboreó la Copa Latina de 1949. Su debut oficial tuvo lugar en el primer partido de la Liga 1942-43, contra el Real Madrid (3-0) y, el último, también de Liga, lo jugó el 8 de abril de 1951 contra el Sevilla (4-0). Se alineó en 209 encuentros oficiales y anotó un gol.

El Barça, su club

El Barça lo marcó. Siempre habló maravillas de la entidad azulgrana, que consideraba su segunda casa. Hizo muchos amigos y su sentimiento hacia los colores fue indestructible. Jugar en los tiempos heroicos de la posguerra lo llevaron, junto a otros compañeros, a dar lo mejor de sí mismo en cada partido. Siempre tuvo el respeto y la admiración de sus compañeros porque se podía confiar al cien por cien en él.

‘Curta’ fue titular indiscutible entre 1942 y 1949. Una lesión en el menisco izquierdo, en un partido amistoso disputado en Girona en julio de 1951, le obligó a ser intervenido quirúrgicamente en dos ocasiones, consintiendo el bravo zaguero solo anestesia parcial. A partir de ahí fue perdiendo protagonismo y la competencia en la línea hizo que ya no volviera a recuperar su sitio A los 31 años tuvo que buscar una salida.

Pasó entonces por el Sabadell, donde jugó dos temporadas, hasta 1954. Y colgó las botas. Los problemas en la rodilla no acabaron de desaparecer y se vio forzado a la retirada. Tampoco pasaba por su cabeza seguir vinculado al fútbol desde la banda. El 6 de septiembre de 1955 se le tributó un homenaje en Les Corts contra el Austria de Viena (2-1). Fue internacional por España en tres ocasiones: Portugal, Irlanda y Suiza, debutando en 1947 bajo las órdenes del seleccionador Pablo Hernández Coronado y formando junto a sus amigos y compañeros del FC Barcelona César Rodríguez y Marià Gonzalvo.

Siguieron sus pasos

‘Curta’ se casó con Dolors Ribot y la pareja tuvo dos hijos: Francesc y Joan. El primero (Barcelona, 15 de octubre de 1946) siguió sus pasos y jugó de centrocampista, pasando por el Coma-Cros, Juvenil del FC Barcelona, Condal, Barça Atlètic, Rayo Vallecano y Sant Andreu.

El futuro de ‘Curta’, tras el fútbol, estuvo en una empresa de material de construcción (Mercader), en Torroella de Montgrí. No dejó el balón y encontró tiempo para seguir jugando con los veteranos del Barça y, en ocasiones, con los del Girona. Jubilado, regresó a Salt y en su última etapa abundaron las malas noticias: diabetes, amputación de una pierna y los dedos de la otra… La Agrupación siempre estuvo a su lado y le brindó ayuda hasta el final. ‘Curta’ falleció en una residencia de Girona el 9 de julio de 1997, ayer se cumplieron 24 años, y su óbito tuvo lugar en la Esglèsia Parroquial de Sant Cugat de Salt.

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