Se cumplen 25 años del motín del Hesperia

ALFONSO CALLEJAS

Catorce futbolistas despedidos de una plantilla de veintiséis y la salida del primer entrenador. Las consecuencias del motín no habían podido ser más contundentes. Así acabó uno de los episodios más tristes en la historia del Barça, una efeméride que este domingo cumple su primer cuarto de siglo.

El Hotel Hesperia fue el marco en el que hace ya 25 años la por entonces plantilla del Barça se plantó para realizar un manifiesto ante los medios de comunicación en el que se enfrentaban directamente al entonces presidente, Josep Lluís Núñez.

El conflicto de la plantilla con el propio club se había originado a raíz de que el club se negase a asumir los impuestos y las multas en las inspecciones de Hacienda, así como problemas al acordar los derechos de imagen. Era un jueves 28 de abril por la tarde y todos los integrantes de la plantilla a excepción de Schuster, Lineker y López López -a priori, de acuerdo con sus compañeros- comparecieron ante los medios, escoltados por el primer entrenador Luis Aragonés, para denunciar la postura ejercida por el club.

Los jugadores defendieron hasta siete puntos expuestos en un comunicado y, en boca principalmente del capitán José Ramón Alexanco -que ejerció de portavoz-, reivindicaron la unión de la plantilla "a pesar de los contínuos intentos del presidente y de la junta de dividirla". En ese sentido, la plantilla afirmaba haber perdido "toda la confianza en el presidente, que nos ha decepcionado como persona y humillado como profesionales". 

La plantilla también cargaba contra Núnez por otros varios motivos, denunciando que no tenía "ningún respeto a la afición" y que no existía relación entre los jugadores y él. Las consecuencias no se hicieron esperar y el conflicto desembocó en una 'operación salida' sin precedentes en la historia reciente del barcelonismo. Un total de 14 futbolistas -Urruti, Calderé, Rojo, Clos, Manolo, Covelo, Pedraza, Gerardo, López López, Víctor, Moratalla, Nayim, Schuster y Amarilla- abandonaron el club, mientras que otros siete -Hughes, Archibald, Fradera, Carlos, Martín, Vinyals y Villarrolla- no regresarían de sus respectivas cesiones.

Apenas una decena de futbolistas se mantendría como supervivientes de la criba inicial. Migueli -que no jugaría a lo largo de la siguiente campaña, Alexanco -al que Núñez puso la cruz-, Zubizarreta, Roberto, Urbano, Julio Alberto, Salva, Cristóbal -sería cedido-, Carrasco y Lineker serían los elegidos para mantenerse en el futuro proyecto de Johan Cruyff, que aterrizaría ese verano del '88 junto a un total de once futbolistas. Algunos como Aloisio o Manolo Hierro pasarían con más pena que gloria, mientras que otros como Bakero, Txiki, Eusebio o Salinas acabarían resultando decisivos para la confección final del 'Dream Team'.

RECUERDA EL MANIFIESTO DEL MOTÍN DEL HESPERIA:

cerrar
Sport

SPORT.es

Descarga gratis la app en tu móvil