Cumbre Barça-Griezmann

Quiere conocer los motivos de su cambio de status, no contempla una salida pero todo queda abierto

Antoine espera explicaciones de Setién a quien le acusa de tomar las decisiones fáciles

 El francés no se muestra integrado en el juego del equipo y el Barça debe intentar recuperarlo para la causa | ZML

Griezmann no come en la mesa de Messi pero sí lo intentará en la de Josep Maria Bartomeu. No él personalmente, sino su hermana y representante (Maud Griezmann) que ha pedido al Barça una cumbre inminente para analizar la situación del delantero francés. Degradado en un abrir y cerrar de ojos de “indiscutible” a suplente, el galo quiere conocer de primera mano las intenciones del club.

El incendio ha adquirido ya unas dimensiones importantes, pero el entorno del jugador quiere actuar lo antes posible para evitar que el destrozo sea aún mayor. 

En principio, la voluntad del delantero sería la de esclarecer los motivos por los que ha perdido la titularidad y desagranar los planes de futuro que tiene el club con él. No obstante, la cumbre podría ser el desencadenante de una salida este verano, una postura que inicialmente no entra en sus planes.

El futuro de griezmann

El entorno del francés quiere transmitir al club los sentimientos contrapuestos de Antoine. Griezmann es consciente de que su adaptación está siendo más complicada de lo esperado pero, según fuentes próximas al jugador, de momento no está por la labor de tirar la toalla.

Eso no quita la decepción del ex del Atlético con Quique Setién. Su hermana trasladará al Barça el descontento del jugador con el trato del técnico. Griezmann cree que sacrificarle a él –en forma de cambio o de suplencia– es la opción fácil, ya que el francés no tiene los galones que sí poseen otros. 

En medio de tanto ruido,  Griezmann ha pedido a su entorno que se mantenga discreto y deje de opinar en público porque solo acaban afectando negativamente su imagen. Para rebajar tensiones, el galo colgó una foto en la que aparece sonriendo junto a su pareja. “Al mal tiempo, buena cara”, parecía querer decir el jugador. 

El delantero está pendiente de una reunión con Setién. “Entiendo que se pueda sentir mal y hablaré con él, pero no le pediré disculpas”, dijo el técnico. Dicha charla no hay constancia de que se haya celebrado.

Con la Liga difícil  pero todavía en juego y con la Champions como gran sueño, el francés sabe que un gol puede cambiarlo todo.

Así ha sido durante una temporada en la que ha mezclado picos goleadores con fases de sequía. Y en la que ha estado más lejos del radar cuando le han entrado los goles. En eso quiere centrarse de aquí a final de curso. 

En aprovechar las oportunidades que tenga y recuperar la tercera pieza del tridente junto a Messi y Suárez. En volver a sentirse importante como antes del parón cuando era un fijo en las alineaciones. Después ya habrá tiempo para debatir en qué mesa debe comer.

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