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El Barça demostró su 'tridente-dependencia' ante el humilde Villanovense

Luis Enrique presentó un once repleto de caras nuevas para dar descanso a sus figuras, a las que dosificó pensando en la Liga y la Champions. Revolucionó por completo su centro del campo, dando entrada a tres futbolistas del filial: Samper, Gumbau y el debutante Kaptoum. Y si no fueron más fue, probablemente, por la normativa de la RFEF, que obliga a alinear, como mínimo, a siete jugadores del primer equipo. De todas formas, tampoco eso influyó demasiado, pues el resto del once lo completaron hombres muy poco habituales en sus planes.

Ricard López

Villanovense

0-0

Barça

Villanovense

Fuentes; Cubi, Javi Sánchez, Trinidad, Tapia; Curro, Pajuelo, Calatrava (Jario, min.75), Elías (Antxo, mi.67); Casi (Juanfran, min.76) y Moraga.

Barça

Masip; Douglas, Bartra, Vermaelen, Mathieu; Gumbau, Samper, Kaptoum (Aitor Cantalapiedra, m.62); Munir, Sandro y Adriano.

Árbitro

Eduardo Prieto Iglesias (Colegio Navarro). Amonestó a Gumbau (m.58) y Trinidad (min.81).

Incidencias

Partido de ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey disputado en el estadio Romero Cuerda ante 10.500 espectadores. Lleno. Césped nuevo.

Los cambios afectaron a todas las líneas, incluida la portería, donde se estrenó esta temporada el tercer meta Jordi Masip. En defensa, destacó la presencia del brasileño Douglas Pereira, titular por primera vez desde hace casi un año. El lateral derecho azulgrana sólo había jugado de inicio un par de veces: ante el Málaga en la Liga (25 de septiembre de 2014) y ante el Huesca en la Copa (3 de diciembre). Y, una vez más, tampoco hizo méritos para justificar su fichaje

La ausencia del 'tridente' -Luis Suárez y Neymar se quedaron reponiendo fuerzas en Barcelona, al igual que el lesionado Messi- en esta ida de dieciseisavos de final de la Copa se notó demasiado ante un humilde rival de Segunda B. Sus recambios Sandro y, sobre todo Munir, no tuvieron su noche, desaprovechando una nueva oportunidad para reivindicar su calidad y sus goles. No fueron los únicos, pues el resto del equipo estuvo a la misma altura, incluyendo a los más 'veteranos' Mathieu, Bartra y Adriano, a quien apenas se vio en su nueva demarcación como mediapunta izquierdo.

Con un once tan insólito al Barça, lógicamente, le faltó conjunción, continuidad y armonía en su juego. Su fútbol fue deslavazado, discontinuo, apático, lento. Espeso, muy flojo. Sin ideas ni pegada. Tanto, que en toda la primera mitad sólo fue capaz de crear un par de ocasiones de gol: un disparo de Gumbau que salió rozando el poste (17'); y otro de Munir desde el borde del área pequeña que se fue a las nubes (30').

Toda la motivación y arrojo que le faltó al Barça sí la tuvo, en cambio, el Villanovense. El equipo extremeño, integrado por jugadores semi profesionales, que ni siquiera viven exclusivamente del fútbol, plantó cara al flamante campeón de Europa, Liga y Copa jugándole de tú a tú, llegando a ponerle seriamente contra las cuerdas en algunas fases del partido. Su primer aviso llegó en el 6', cuando Moraga, aprovechando una inocente pérdida de Vermaelen por un resbalón, disparó rozando el poste. Tras esa acción llegaron otras, como un chut envenenado de Elías despejado por Masip.

El Barça, incapaz de dar varios pases seguidos, y sin profundidad en ataque, vivió sus peores momentos superada la media hora. Sus contínuas pérdidas de balón daban pie a las contras del Villanovense, que estuvo a punto de adelantarse al filo del descanso, cuando Cubi remató de espuela al larguero un saque de esquina en la mejor acción de los locales. Y también en el 62' cuando Masip evitó un gol olímpico a la salida de otro córner.

El Barça reaccionó con tibieza con el paso de los minutos. Los extremeños acusaron el esfuerzo superada la hora de juego, momento en el que los de Luis Enrique empezaron a sacar sus garras. Sandro, el más incisivo y el único que se salvó de la quema en punta, sacó su orgullo con dos trallazos consecutivos desde la frontal del área (63' y 65'), que no acabaron el gol por muy poco.

El Villanovense no se arrugó, y siguió buscando un 1-0 que estuvo a punto de llegar en el 78', cuando Pajuelo, solo en el punto de penalti tras un inoportuno resbalón de Bartra, remató flojo y en semifallo un buen centro desde la derecha.

Ya al filo del final, el Barça acarició un triunfo que nunca mereció en un testarazo de Bartra (85') despejado por el meta Fuentes, que también se lució poco después despejando otro chut del canterano Aitor Cantalapiedra, que mostró su descaro en los minutos finales (90'). El Villanovense logró mantener su puerta a cero, y obtuvo un más que meritorio empate ante el todopoderoso Barça, con el que volverá a verse las caras el próximo 2 de diciembre en el Camp Nou, en el partido de vuelta. ¿Será David capaz de continuar plantando cara a Goliat?.

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