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El Barça se queda a medias en San Mamés

Tras una decepcionante primera parte, el equipo de Valverde reaccionó en la segunda, pero le faltó pólvora en ataque

Ter Stegen, nuevamente brillante, frustró todas las ocasiones de gol del Athletic y mantuvo vivo al Barça

Así ha sido el gran partido de Ter Stegen | LaLiga

FICHA TÉCNICA

LaLiga Santander

ATH

0-0

FCB

Athletic Club

Herrerín; De Marcos, Yeray, Iñigo Martínez, Balenziaga; Beñat (San José, min. 56), Dani García; Susaeta (c) (Munian, min. 63), Raúl García, Yuri e Iñaki Williams (Kenan Kodro, min. 89).

FC Barcelona

Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Lenglet (Vermaelen, min. 87), Semedo; Busquets, Rakitic, Arturo Vidal (Aleñá, min. 63); Messi (c), Coutinho (Dembélé, min. 72) y Luis Suárez.

Árbitro

Del Cerro Grande (comité madrileño). Amonestó con cartulina amarilla a Dani García (min. 51), Lenglet (min. 71), Busquets (min. 77) y expulsó a De Marcos por doble amonestación (min. 68 y 90).

Incidencias

Partido de la jornada 23 de LaLiga Santander disputado en el estadio de San Mamés ante 47.587 espectadores.

Ni frío ni calor en San Mamés: fue la sensación que dejó el Barça en su paso por La Catedral: después de una primera parte para olvidar, en la que los jugadores de Valverde jugaron a merced del Athletic, reaccionó el conjunto azulgrana en la reanudación, pero no lo suficiente como para llevarse el triunfo de Bilbao. 

Fue un partido extraño, en el que el Barça ofreció su versión más plana. Solo por momentos, en el inicio de la segunda parte, fue un equipo reconocible, ofensivo y ambicioso. Tanto en el arranque del partido como en el final, estuvo más cerca de perder que de ganar un encuentro que tuvo suspense incluso después del pitido final, cuando el árbitro, Del Cerro Grande, consultó un posible penalti sobre Semedo que finalmente descartó

En el arranque,el Barça se dejó sorprender por la intensidad de un equipo especialista en imprimir un ritmo altísimo a sus partidos en San Mamés: el Athletic empezó a mil revoluciones por minuto frente a un Barça lento y disperso, espeso en la salida de balón y demasiado blando en ataque. 

Con una actitud encomiable y apoyado por su público, el Athletic tuvo contra las cuerdas al Barça durante casi toda la primera parte: a los diez minutos, Yuri ya dio el primer aviso con un disparo cruzado que acarició el palo izquierdo de Ter Stegen.

ter stegen, oro puro

El portero alemán fue el esquelto de un Barça irreconocible que jugaba a merced del Athletic: siguió percutiendo el equipo de Garitano, muy cómodo con el 4-2-3-1 que dibujó su entrenador. Susaeta, con un gran remate de rosca, estuvo a punto de hacer explotar a San Mamés: hubiera sido un golazo, pero lo evitó Ter Stegen con una espectacular mano cambiada.

Apenas había noticias del Barça en ataque, más allá de algunas progresiones de Semedo en la banda izquierda y de las apariciones esporádicas de un Messi muy prudente. Desenfocado, Luis Suárez gastó demasiada energía peleándose con los centrales. Y Coutinho volvía a ser un jugador intrascendente. 

Fiel a su juego rápido y directo, con Williams como estilete y Raúl García multiplicándose en todo el frente de ataque (el navarro es uno de esos jugadores que se convierten en un auténtico dolor de cabeza para el rival y para el árbitro), el Athletic amenazaba con amargar la noche al Barça. En el ecuador de la primera mitad fue precisamente Raúl García quien rozó el gol con un remate de chilena. 

El Barça solo es estiró tímidamente cuando el partido se acercaba al descanso. Lo hizo agarrado a la inspiración de Messi, que a pesar de no estar al cien por cien, protagonizó lo poco que ofreció el Barça en ataque en el primer acto, moviéndose en la zona de la media punta. 

la mejoría del barça

En la reanudación, sin embargo, el panorama del partido cambió radicalmente. El Barça dio un paso adelante. Empezó a gobernar el partido con autoridad, adueñándose claramente del balón. Se desinfló el Athletic, cansado después de un inicio tan fulgurante, y empezó a jugarse muy cerca del área de Herrerín.

Messi dispuso de una falta al borde del área que salió ligeramente por encima del larguero de Herrerín: para entonces, en los primeros compases de la segunda parte, el Barça había invadido el campo rival, jugando con diez futbolistas en terreno del Athletic, dándole la vuelta al partido como un calcetín. 

VALIENTE VALVERDE

Valverde leyó la situación y apostó por Aleñá como sustituto de Arturo Vidal, un jugador intenso en lo defensivo pero poco creativo con el balón en los pies. Respondió Garitano con la entrada de otro jugador eléctrico, Muniain en lugar de Susaeta. 

El Athletic lo fió todo a su capacidad para contragolpear: estuvo a punto de adelantarse en el marcador con un disparo de media distancia de San José, sustituto de Beñat en el centro del campo, y poco a poco fue encontrando en la figura de Muniain a su mejor argumento ofensivo. 

Atacaba el Barça, pero sin profundidad ni último pase. Tampoco tuvo remate el equipo de Valverde, que echó de menos la mejor versión de Suárez, el desborde de Coutinho y la velocidad de Dembélé. Los jugadores de segunda línea tampoco pudieron pisar el área del Athletic

Valverde siguió alimentando el ataque del Barça con la entrada de Dembélé, pero los ultimos minutos del partido fueron un intercambio de golpes. Resucitó el Athletic, más cómodo en el correcalles, mientras el Barça no acababa de encontrar su sitio en el partido. 

Ter Stegen volvió a ser providencial a falta de diez minutos para el final, cuando evitó un gol cantado de Williams que San Mamés ya celebraba con una mano extraordinaria: el rendimiento del alemán fue lo mejor que ofreció el Barça en Bilbao.

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