Chumi, el central de los cien millones de euros

Ya suma tres entrenamientos seguidos con Valverde y está convenciendo al técnico azulgrana

El gallego fue el primero en renovar este verano con una cláusula para espantar los 'cantos de sirena'

Ernesto Valverde ha elegido a Chumi para ocupar los huecos en defensa que han dejado las lesiones de Vermaelen y Umtiti | Rubén Moreno

Su padre le empezó a llamar cariñosamente Chumi de pequeño y así se le ha quedado. Juan Brandariz Movilla es el central de moda en La Masia, el ‘elegido’, a tenor de los actos de Ernesto Valverde, para subir momentáneamente al primer equipo por las lesiones de Umtiti y Vermaelen. Es la oportunidad que sueña desde que en edad cadete fue reclutado por el club azulgrana tras brillar con el Deportivo de La Coruña en una Copa Coca-Cola oficiosamente considerada Campeonato de España. “Cuando me llamó el Barça pensé que era una broma”, dijo en ese momento  el chaval de A Larracha, un Concello coruñés de poco más de once mil habitantes. Pero no, era muy real.

Como también lo es ahora,  cuando disfruta con ganas de los rondos junto a los Messi, Luis Suárez y compañía. Y con su admirado Piqué, de quien se asemeja en la salida de balón, limpia, solvente, y su inteligencia táctica, aunque siempre se le ha relacionado más con Bartra y Varane, tipos de centrales que, como Chumi, logran desesperar a su marcador. Y es que el gallego tiene la primorosa virtud de saber por dónde le va a salir el delantero.

estudiante y surfero

Chumi es de los que, sin hacer ruido,  están ahí. Ahora tampoco era el favorito en las apuestas por ser el central del filial escogido. Sin estruendo, como cuando llegó a La Masia y encandiló a los responsables  no solo en el césped, sino también por ser muy buen estudiante, con disciplina, la misma que se autoimpone como jugador. Es exigente y le gustan los desafíos.

Capaz de surfear las encrespadas olas con su tabla, no le asusta ahora el reto del primer equipo, aunque le impone respeto, claro. Escucha estos días y absorbe como una esponja cada uno de los consejos que le dan el míster y los jugadores. Nunca se le han subido los humos, ni cuando fue el primero en imponerle este verano el club una cláusula de rescisión de cien millones de euros para espantar los ‘cantos de sirena', que los haberlos, los hubo. 

Si algún futbolista de La Masia ha progresado en estos últimos años, este es Chumi, el central de 19 años y 1,84 de altura que está convenciendo, y no es nada fácil, al ‘Txingurri’.

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