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El chico que no estaba en la lista: el verano que pudo haber acabado con Fermín en Rumanía

Una casualidad llevó a Fermín a entrenarse con Xavi y otra hizo que un conocido del técnico estuviera en Linares

Fermín anota el doblete que lleva al Barça a buscar la victoria en Praga

Fermín anota el doblete que lleva al Barça a buscar la victoria en Praga / Champions

Dídac Peyret

Dídac Peyret

La carrera de Fermín para llegar al primer equipo del Barça no sigue un camino recto. Su historia está llena obstáculos, coincidencias insospechadas y momentos donde parecía tener un pie fuera. Cuando Xavi Hernández aterriza en el banquillo del Barça, Fermín todavía es poco más que un nombre perdido en el Juvenil. Su situación era la de tantos jóvenes de la cantera: escaso protagonismo y un futuro incierto.

En aquel contexto, Fermín sube un día a entrenar con el primer equipo casi por casualidad. No como una apuesta firme, sino como parte de esas convocatorias rutinarias para completar sesiones. “Envía a siete chavales… y muchas veces no significa que sea el que se fija el entrenador”, recordó Edu Polo, periodista que formó parte del staff del técnico en su última temporada en el programa 'Què T’hi Jugues'. Pero aquel día pasó algo distinto. Xavi se quedó con la cara de un centrocampista rubio, pequeño, que entendía el juego con naturalidad. “¡Hostias! Este chico juega bien”, pensó el entrenador.

Aquel entrenamiento termina siendo decisivo en esta historia per no en ese momento, donde Fermín seguirá inmerso en un juvenil donde no tiene continuidad y la temporada siguiente sale cedido al Linares. Lejos del foco mediático, empieza a construir su oportunidad. En el staff del Barça llegan noticias de su rendimiento, primero de manera difusa y luego con más insistencia. Incluso el seguimiento nace de forma accidental: “Por una casualidad de la vida, un conocido de Xavi en Andalucía le dice: ‘Tenemos aquí a Fermín en el Linares…’ y a partir de aquí le hacen el seguimiento”.

"Se hablaba de un equipo de Rumanía o de una cesión al Olot"

La segunda vuelta en Linares es notable, pero ni siquiera eso parecía suficiente. Cuando arranca la pretemporada siguiente y se confecciona la lista de jugadores del filial que entrenarán con el primer equipo, Fermín no está. No entra en los planes del club. Su destino parece lejos del Camp Nou. “Se hablaba de un equipo de Rumanía, se había hablado de la cesión al Olot en Segunda Federación”, explicaba Polo. Hasta que Xavi, que no ha olvidado ese primer entrenamiento y lo que le cuentan desde Linares vuelve a acordarse de él.

“Escucha, me acuerdo de él, ha hecho buena temporada, que venga”, decide el técnico. Una llamada fuera de guion que lo cambia todo. Fermín se presenta a entrenar y, desde el primer día, algo se activa dentro del cuerpo técnico. “Cuando llega Xavi dice: ‘¿Habéis visto a Fermín? Cómo entiende el juego, tiene algo diferente al resto’”.

Ya no hay marcha atrás. Xavi pide que siga con el grupo y acaba entrando en la gira de Estados Unidos, incluso sin sitio físico en la zona de jugadores. “No había plaza y él y Astralaga van detrás con los empleados”, contaba Polo. Dos más de los previstos. Dos decisiones que no estaban en el plan.

En ese punto, Xavi ya estaba convencido. “En cosas de entender el juego, de juego de posición, este chico lo tiene innato”, decía el técnico, comparándolo incluso con perfiles como el de Gündogan. El verano termina con Fermín con un sitio en la plantilla y un gol al Madrid que marcará un antes y un después en su carrera.