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FC Barcelona

Brindis copero para Casadó

El canterano, que tan solo suma una titularidad en los últimos nueve encuentros, busca una nueva oportunidad para reivindicarse frente al Racing en los octavos de la Copa

Marc Casadó explica cuál fue su reacción al enterarse que jugaría con el primer equipo

Casadó se ha ganado la confianza de Flick / @imaginersapp

Adrià Fernández

Adrià Fernández

La Supercopa ya es pasado y el FC Barcelona debe centrarse en la Copa. Este jueves (21:00 horas) disputa los octavos de final del torneo del 'KO' contra el Racing de Santander en El Sardinero. Hansi Flick realizará algunas rotaciones en el once inicial para dar minutos a algunos de los menos habituales. Tras un injusto ostracismo, Marc Casadó tratará de volver a reivindicarse en un nuevo partido y estrenarse como blaugrana en el 2026.

Será un partido a cara o cruz, pero con el apretadísimo calendario que le viene al Barça en las próximas semanas, el técnico alemán deberá hacer equilibrios en su alineación. Aprovechando que el rival juega en LaLiga Hypermotion (aunque no hay que olvidar que es líder), Flick puede permitirse dar descanso a algunos de los jugadores que mayor carga acumulan.

En esta ecuación, la variable de Marc Casadó puede adquirir todo el protagonismo en El Sardinero. Cancelo podría debutar, pero no apunta a hacerlo como titular, por lo que si Flick quiere darle descanso a Koundé, podría repetir la fórmula que ejecutó en el lateral diestro contra el Guadalajara en los dieciseisavos de la Copa. El '17' blaugrana, reubicado en el carril derecho de la defensa, posición desempeñó durante el último tramo de la temporada 2023/24 con el Barça Atlètic y Rafa Márquez de técnico.

Por otra parte, y más probablemente, también podría situarse en la sala de máquinas. No olvidemos que De Jong será baja después de ver la tarjeta roja en la final de la Supercopa. Así, en el caso de que Flick también quiera reservar a Pedri, Casadó podría encajar en el centro del campo como pivote o en la segunda altura acompañando a Marc Bernal.

Dos meses complicados

El 2026 no ha comenzado con buen pie para Casadó, aunque tampoco venía de un destacable 2025. Son diez los partidos en los que nuestro protagonista no ha llegado a vestirse de corto esta temporada y se quedó sentado en el banquillo. Tres de ellos, los últimos y de manera consecutiva: derbi liguero contra el Espanyol, semifinales de la Supercopa frente al Athletic Club y la final de dicho torneo ante el Real Madrid.

De hecho, tan solo suma una titularidad en los últimos nueve partidos del Barça en este curso. Además de los tres 'ceros' comentados anteriormente, también hay que sumar los que tuvo frente al Eintracht y al Betis; además de momentos testimoniales contra el Villarreal (11'), Osasuna (2') o Atlético de Madrid (16').

Su presencia en esta nueva temporada ha bajado en picado, pero no por ello se ha cruzado de brazos. Suma 786 minutos vistiéndose de corto y tan solo supera los registros de Christensen (515'), Bardghji (413'), Marc Bernal (215'), Dro (148'), Jofre Torrents (110'), Ter Stegen (90'), Gavi (66') y Toni Fernández (45'). Todos ellos, futbolistas que por diferentes circunstancias (lesiones, adaptaciones o ascensos al primer equipo) han tenido un protagonismo reducido.

Decidido y convencido

Si tiramos de hemeroteca, recordaremos que su protagonismo bajo las órdenes del técnico alemán fueron 'in crescendo' durante 2024, pero con el alta médica de De jong y el cambio de año en el calendario, Flick apostó por el neerlandés para la base del centro del campo. Casadó, que había realizado un primer tramo de temporada excelente, dio un paso atrás. Además, la lesión que sufrió en marzo contra el Atlético de Madrid en el ligamento colateral externo de la rodilla derecha le dejaron en el dique seco para lo que restaba de curso: se perdió las últimas jornadas de Liga, la fase final de la Champions y las últimas rondas de la Copa. Triplete nacional y en verano, vuelta a empezar y vuelta a demostrar.

Hizo caso omiso a los rumores que le situaban fuera del club de su vida. Marc siempre lo tuvo claro: le había costado mucho llegar al primer equipo y tendría la paciencia necesaria para volver a demostrar que tiene cabida en el equipo. Su barcelonismo por bandera no le permitía tirar la toalla tan rápidamente. Este jueves, salvo giro de guion inesperado, volverá a ser importante en su Barça