Al Bernabéu con Neymar...

Al Bernabéu con Neymar...

El Tata Martino lo tiene claro: Neymar estará en el once del Bernabéu del próximo domingo. Por mucho que la caverna mediática utilice sus altavoces para pregonar una falta de confianza del Tata Martino hacia Neymar –hasta el partido del Osasuna venía de ser titular en los últimos cuatro partidos– o un supuesto enfado del brasileño por no saltar al campo –al delantero lo único que le molestó es que tras calentar le instaran a sentarse otra vez en el banquillo– y por mucho que el entorno intente abrir debates sobre quién de los atacantes está más en forma para acompañar a Messi, la única realidad es que el técnico argentino ya ha elegido los once jugadores que saltarán en el Bernabéu y Neymar está entre ellos .

En todo caso no se trata de ninguna sorpresa porque Martino ya dio varias pistas durante estos días sobre el equipo que alineará ante el Real Madrid. Para empezar dejó bien claro que cuando se enfrente con equipos de entidad que quieran también el balón el equipo cambiará su dibujo para saturar el mediocampo, es decir, aparecerán en escena los jugones –Sergio Busquets, Xavi, Iniesta, Cesc y Messi– y también dejó muy claro que el partido ante el Osasuna no  le influenciará a la hora de hacer la alineación del domingo “porque ya la tengo casi decidida desde hace días”.

Y esa decisión acabó de consumarse el miércoles tras el partido del Barcelona ante el Manchester City donde el equipo jugó un partido muy serio logrando el pase a cuartos con solvencia y brillantez. Esa alineación –era la primera vez que Martino confeccionaba este once después de 44 partidos oficiales– se ganó a pulso repetir en el clásico. De hecho, Martino dosificó algunas piezas el pasado fin de semana con el objetivo de que los elegidos  llegasen al partido ante el Real Madrid en la mejor forma posible. 

Así pues, Piqué se quedó fuera de la lista debido a unas pequeñas molestias y al hecho de que estaba a una tarjeta de cumplir el ciclo de sanción –ayer ya se ejercitó con total normalidad–, Cesc se quedó en el banquillo –es el centrocampista con más minutos esta temporada y necesitaba un respiro– y Neymar tampoco saltó al campo –aunque en su caso estuvo calentando en la banda–.

Tres hombres que entrarán en el once que intentará el asalto al Bernabéu. Ese equipo llamado a devolver a la Liga en un puño será el mismo que jugó en el Camp Nou ante el Real Madrid en la primera vuelta, con la única excepción de Adriano que será reemplazado por Alba en la banda izquierda. Será, como hemos comentado anteriormente, el mismo que superó a City en el Camp Nou. 

Un once que arroja pocas dudas, aunque algunos disientan en la inclusión de Neymar. Para aquellos incrédulos solo hay que recordar que el brasileño siempre ha dado lo mejor de sí mismo en los partidos importantes –gol en la Supercopa de España ante el Atlético de Madrid, gol contra el Madrid y asistencia de gol ante el City en Manchester– además de haber liderado el equipo durante la ausencia de Messi a finales del año pasado.

Es cierto que los problemas extradeportivos le han afectado sobremanera a Neymar, pero también que Martino no tiene ninguna queja sobre el compromiso y profesionalidad del jugador que tras pasar por un regreso de lesión complicado está empezando a ver la luz. El Tata quiere recuperarlo sí o sí para este tramo final de temporada, consciente que si Neymar alcanza su mejor nivel, el equipo puede aspirar aún a los tres títulos.

Y es que los técnicos consideran que el brasileño es un jugador mucho más adecuado para moverse entre defensas cerradas y que dejen pocos espacios, como se presume que será la retaguardia blanca. Alexis y Pedro necesitan partidos mas abiertos para poder desplegar sus virtudes, mientras que Neymar es capaz de desenvolverse mejor en espacios reducidos y a la hora de hacer combinaciones más precisas en un palmo de terreno.

Es cierto que uno de los ‘handicaps’ del brasileño es que no tiene la agresividad defensiva de Alexis o Pedro para frenar al lateral, pero ya demostró ante el Madrid o el Manchester que no se le caen los anillos si tiene que perseguir al jugador de turno para evitar que suba la pelota con tranquilidad.

Así pues, el debate seguramente seguirá en el entorno hasta el día del partido y también fuera del vestuario, pero lo que es  evidente es que dentro lo tienen muy claro. Los jugones y los cracks juntos son una apuesta ganadora.