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Máxima presión para el Barça: ¡a 8 puntos del Madrid!

Los de Hansi Flick empezarán el partido ante el Elche terceros y a una distancia de tres partidos del líder

Flick habla sobre Lamine y las lesiones en la plantilla azulgrana

Flick habla sobre Lamine y las lesiones en la plantilla azulgrana / x

Ivan San Antonio

Ivan San Antonio

Hansi Flick popularizó la expresión “shit november” (un noviembre de mierda) para explicar cómo se sentía tras sumar solo un punto de nueve posibles en la Liga la pasada temporada. El Barça, entonces, encadenó una racha de tres partidos consecutivos sin ganar en el torneo doméstico cayendo ante la Real Sociedad y Las Palmas y empatando ante el Celta. Más escondido, no se sabe exactamente por qué, quedó el “shit december”, en el que, lejos de reaccionar, el equipo siguió dejándose puntos en prácticamente cada jornada:solo ganó al Mallorca, empató ante el Betis y perdió ante Leganés y Atlético. En realidad no fue un mes malo, fueron dos en los que solo se sumaron cinco puntos de veintiuno posibles.

El bajón llega antes

Un año más tarde, las malas noticias no se han hecho esperar tanto para los blaugrana, que han adelantado de forma preocupante lo vivido en la primera campaña de Hansi Flick en el banquillo. El Barça ha disputado cinco encuentros en octubre y ha perdido tres de ellos, ante el PSG en la Champions, y en los desplazamientos ligueros al Sánchez Pizjuán y al Santiago Bernabéu. Sí ganó en casa al Girona y al Olympiacos en la Champions, pero las sensaciones, en conjunto, que ha dejado el equipo en el último mes son preocupantes. El precedente de la pasada campaña permite analizar con cierta tranquilidad lo que está pasando porque, por un lado, queda muchísima temporada y, por el otro, la reacción que tuvo el conjunto de Flick a partir del mes de enero le llevó a ganar tres títulos en un año que acabó siendo histórico.

Flick, en un partido en Montjuïc

Flick, en un partido en Montjuïc / Alejandro Garcia

El segundo año, sobre todo cuando el primero acabó como acabó cuando las expectativas no eran muy altas, es siempre más difícil. Al Barça ahora se le mide por lo visto en la 24-25 y, de momento, el presente pierde en prácticamente todas las comparaciones con el pasado. Tras diez jornadas, el equipo sumaba 27 puntos y era líder, mientras que hoy cuenta con cinco puntos menos, pero, más allá de los números, el foco está puesto en diferentes aspectos que no acaban de convencer como la preparación física, las muchas lesiones que está sufriendo la plantilla y un nivel de juego que se parece poco al de la pasada temporada, tanto a nivel colectivo como individual. Toca reaccionar rápido.

Y es que el cojín con el que contaba el Barça en el primer año de Flick permitió que el “shit november” y el “shit december” no dejara graves secuelas, pero esta temporada esa red de seguridad no existe. Más bien todo lo contrario tras caer ante el Real Madrid la semana pasada. De hecho, el Villarreal goleó ayer al Rayo Vallecano y se ha situado segundo en la tabla, mientras que el Atlético ganó al Sevilla e iguala a puntos en la clasificación con los blaugrana. Los tres puntos de nueve en las tres últimas jornadas obligan a lograr la victoria ante el Elche, que llega cómodo en la tabla, pero necesitado también de puntos tras sumar solo cinco de los últimos quince. De hecho, la victoria blanca ante el Valencia les sitúa, de forma provisional, a ocho puntos del líder.

Lamine Yamal, en el último entrenamiento del Barça

Lamine Yamal, en el último entrenamiento del Barça / Dani Barbeito

De hecho, los de Hansi Flick necesitan, incluso más que ganar, reencontrarse como equipo en el primer partido de un mes de noviembre en el que el calendario no da tregua con dos desplazamientos de Champions ante Brujas y Chelsea y otro de Liga a Vigo para jugar ante el Celta. Es urgente, también, recuperar a futbolistas como Raphinha y la mejor versión de Lamine, Olmo o Lewandowski.