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FC BARCELONA

El Barça de Flick: Del "shit november" a un diciembre en el diván

El Barça suma cinco puntos de los últimos 18 en LaLiga contra rivales de la parte baja en algunos casos

Olmo lamenta una ocasión fallada

Olmo lamenta una ocasión fallada / JAVI FERRÁNDIZ

Dídac Peyret

Dídac Peyret

El Barça vive instalado en una montaña rusa. Su arranque de temporada invitaba a pensar en grande. No había mayor promesa de gloria que ganar en la misma semana al Bayern y al Madrid con un fútbol arrollador. Los primeros meses del Barça de Flick fueron la viva imagen de la juventud: un equipo enérgico y alegre que atropellaba a sus rivales

La imagen del equipo provocó que se desatara un estado de euforia, mezcla de perplejidad y entusiasmo, hasta que llegó el mes de noviembre y dos derrotas (Real Sociedad y Las Palmas) y un empate (Celta) provocaron el malestar de Flick. “Shit november is over” (el noviembre de mierda se ha acabado”) llegó a decir. 

Diciembre de contrastes

Unos días después, ya en diciembre, el Barça goleó al Mallorca. Pero volvió a dar muestras de fragilidad ante el Betis (2-2). Por el camino, encuentros tan esperanzadores como en Dortmund, donde el Barça volvió a mostrar una cara convincente en la Champions, el torneo donde es segundo y sí está logrando una regularidad. 

No así en LaLiga, donde volvió a dejar una imagen cruel, de absoluta impotencia, de nuevo el día menos pensado. Esta vez ante un Leganés, que como ya ocurrió con Las Palmas, desnudó al Barça en su campo y delante de su afición.

La derrota volvió a subrayar una realidad incómoda para el Barça de Flick: cuando no juega al cien por cien puede perder contra cualquiera. Lo reconoció Pedri tras el encuentro: salieron al campo sin la tensión necesaria. Lo aprovechó el Leganés, primero con un gol de estrategia, donde a base de pantallas a los defensas del Barça, logró que Sergio González rematara solo en un córner. Segundos antes, Iñaki Peña había salvado al equipo en un mano a mano. Dos acciones que fueron un retrato preciso de un Barça tierno, incapaz de ser consistente cada dos días. 

Marcus Sorg, que dirigió al Barça en ausencia del sancionado Flick, cogió el hilo de Hansi para dar explicaciones: la juventud de la plantilla hacen del Barça un equipo poco sólido

Con el marcador en contra, la falta de puntería condenó al equipo. Lewandowski, Raphinha y Olmo tuvieron oportunidades claras que no convirtieron y el nerviosismo se instaló en un Barça cada vez más precipitado. Los cambios en lugar de ser un revulsivo confundieron aún más a un Barça sin luz ni acierto. Los números son demoledores: 5 puntos de los últimos 18 y contra rivales de la parte baja en algunos casos. Tras el “shit november” el Barça ha empezado diciembre en el diván.

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