Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

FC BARCELONA

El Barça se divierte en Jeddah y aplasta a un inexistente Athletic

El conjunto azulgrana, sin despeinarse mucho, pasó por encima de un pobre Athletic que no llegó a presentarse en el partido

El Barça se divierte en Jeddah y aplasta a un inexistente Athletic

El Barça se divierte en Jeddah y aplasta a un inexistente Athletic / SPORT

Carlos Monfort

Carlos Monfort

Un imperial y muy acertado Barça pasó por encima de un Athletic irreconocible en el estadio King Abdullah de Jeddah. El equipo de Hansi Flick, sin necesidad de grandes alardes, firmó una goleada por 0-5 y dejó encarrilado su camino hacia la final, confirmando su gran momento de forma. Mientras tanto, el conjunto dirigido por Ernesto Valverde nunca logró entender qué exigía el encuentro y acabó superado de principio a fin por un Barça pragmático y tremendamente eficaz.

El estadio presentó una entrada discreta, con gran cantidad asientos vacíos en las gradas. Aun así, un público saudí mayoritariamente azulgrana se organizó para acompañar al equipo durante todo el encuentro y la animación fue sorprendente viendo el escenario del encuentro.

El partido, como de costumbre en las competiciones importantes, arrancó con un ritmo pausado y con mucho respeto entre ambos conjuntos, pero el peligro siempre fue azulgrana. La primera acción clara llegó tras una buena acción individual de Roony Bardghji, que abrió a banda para Raphinha y permitió a Pedri firmar el primer disparo a puerta. Fue el primer aviso de un Barça cómodo con balón que intentó avisar a Unai Simón de la intensa y desesperante noche que le esperaba.

A medida que pasaban los minutos, el Athletic empezaba a sufrir y el Barça encontraba los espacios cada vez con más facilidad. Fue en el minuto 22 de partido cuando el marcador se abrió tras una gran jugada de Roony por la derecha que terminó anotando Ferran Torres tras un mal control de Fermín. El intento de disparo del onubense no fue limpio, pero el rebote cayó al 'tiburón', que con un solo control envió el balón a la red.

El segundo gol, apenas ocho minutos más tarde, llegó a cargo de Raphinha, que volvió a percutir por banda y puso un pase diagonal perfecto que cruzó toda el área para que Fermín apareciera desde la segunda línea y, con un gran golpeo de pierna izquierda, ampliara la ventaja para confirmar su excelente estado de forma. Pero el vendaval no se detuvo ahí. Roony Bardghji, solo cuatro minutos más tarde, volvió a marcar diferencias con un gran amago y un disparo con la derecha que Unai Simón no pudo retener. Poco después, en el 38, Raphinha se sumó a la fiesta enviando un potente disparo a la escuadra derecha imposible para el guardameta rojiblanco.

Sin desgastarse mucho, en un abrir y cerrar de ojos, el Barça culminó una primera mitad que se cerró con una imagen que resumió la noche. Roony Bardghji controló un balón largo con el tacón, a lo Neymar, dejando claro que el Barça se divertía en Jeddah y que su pase a la final estaba más que encarrilada. Sin embargo, el equipo de Flick ha demostrado en infinitas ocasiones que no sabe lo que es rendirse y, nada más salir de nuevo al césped, en el minuto 52 de partido, Raphinha anotaba su segundo gol con un tiro cruzado imposible para Unai Simon y confirmaba el festival azulgrana. A partir de ahí, el técnico alemán, inteligente y previsor, aprovechó para mandar a la gran mayoría del banquillo a ejercitarse y dio entrada a Dani Olmo, Lamine Yamal, Rashford o Gerard Martín. Pedri, jugador muy querido en el país saudí, recibió una ovación mayúscula al marcharse al banquillo y que dejó en pie a los 50.141 aficionados saudís.

Con el 0-5 en el marcador, Unai Gómez tuvo la ocasión más clara del Athletic y, de forma incomprensible, falló solo ante Joan Garcia en una acción que resumió a la perfección el partido del conjunto rojiblanco, ausente de principio a fin en el King Abdullah de Jeddah. Mientras tanto, el Barça avanzó con paso firme, encadenó su decimotercera victoria consecutiva tras la caída en el Bernabéu y lanzó un mensaje claro al rival que se cruce en la final: este equipo está más fuerte que nunca y no piensa regalar nada. Ganar el título no será sencillo para nadie.