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El Barça se despierta a tiempo con una tormenta de goles

Olmo, Raphinha y Lamine impulsaron con sus goles a un Barça que solucionó en la segunda mitad un partido de entreguerras sin mucho esfuerzo

Resumen, goles y highlights del FC Barcelona 3 - 0 Real Oviedo de la jornada 21 de LaLiga EA Sports / LALIGA

Dídac Peyret

Dídac Peyret

Más de 40 días después, volvió el Barça a un Spotify Camp Nou que sigue en reformas, un estado que refuerza la sensación de limbo, como si el viejo estadio fuera testimonio de los nuevos tiempos. Ganó el Barça con el impulso de una segunda parte redonda tras los 45 minutos más insulsos de la temporada y se mantiene líder. Ni siquiera el vacío del gol norte, que recuerda a la época siniestra del covid, y una lluvia torrencial arruinó una fiesta pasada por agua.

A la espera de concretar una grada d’Animació, el culé animó sin estridencias a los suyos y se irritó con el colegiado Martínez Munuera. Le costó encontrar el ritmo a un Barça atravesado por las rotaciones, intermitente, frustrado por las interrupciones constantes del Oviedo.

Rotaciones importantes

Flick apostó por Cancelo en lugar de Balde, Eric se puso el traje de Koundé y Casadó acompañó a De Jong ante la ausencia de Pedri. Le costó al equipo ajustarse a los cambios y, durante el primer cuarto de hora, nadie hubiera adivinado que se medían en el Camp Nou el líder y el colista.

El primer impulso del estadio no llegó hasta el minuto 25 cuando lo despertó el equipo con la primera llegada: un centro de Casadó que a punto estuvo de conectar con Lewandowski. Sin Fermín, al Barça le faltaba nervio en un partido áspero, sin brillo ni oportunidades.

Ilyas, con un disparo desde fuera del área que pasó cerca del palo, avisó al Barça de que el Oviedo no solo venía a defenderse. Todos los problemas empezaban en Hassan que pareció Lamine en los primeros 45 minutos y destempló a Cancelo.

La respuesta azulgrana fue un paso bombeado de Lamine Yamal marca de la casa que remató Lewandowski con la coronilla sin la fuerza suficiente. El Barça fue un equipo descoordinado y precipitado. Solo en los últimos minutos arañó al Oviedo con un disparo de Raphinha que rechazó Aarón.

El Barça cambia el ritmo

El descanso le sentó bien al conjunto de Flick, que arrancó con otra marcha. Se afinó Olmo, el futbolista con más claridad del equipo cuando no está Pedri. En un partido donde estuvo espeso durante muchos minutos, tuvo una de sus apariciones fulgurantes. Un disparo marca de la casa, un derechazo ajustadísimo.

Todo empezó con una recuperación de Lamine que marcó el camino. La presión arriba del Barça cambió el encuentro, y así llegó también el segundo: apretó Raphinha, se equivocó David Costas y el brasileño picó el balón por encima de Aarón con delicadeza y precisión quirúrgica.

Lo celebró un liberado Raphinha, que estaba haciendo uno de esos partidos donde parece estar peleado consigo mismo. Los goles cambiaron la temperatura del encuentro. Se animó a cantar el estadio y empezó a llover de manera intensa provocando las idas y venidas de una afición desprotegida por la lluvia.

El gran momento de la noche

La mayoría no se perdieron el gran momento de la noche. Un gol insospechado de Lamine, que no acostumbra a regalar acciones acrobáticas. El delantero hizo una media chilena de futbol playa y lo celebró sentándose en una de las vallas con la insolencia de las estrellas del pop.

Sentenció el conjunto de Flick, que mejoró con los cambios: Koundé, Balde y Fermín dieron un nuevo impulso a un Barça que se desperezó a tiempo.

En un partido de entreguerras, el líder le recordó al Madrid que no tiene intención de desviarse de su misión. Lo celebró un Camp Nou empapado por una lluvia torrencial. El triunfo le salió muy barato esta vez al Barça de Flick.