Cuando el Barça borró al Athletic

El 7-0 de febrero de 2001 es lo más cerca que estuvo el Barça de vengar el 12-1 de febrero de 1931

Nunca había sufrido el equipo vasco semejante avalancha de juego y efectividad sobre un campo. El equipo de Serra Ferrer llegó al descanso 6-0 y le anularon un gol legal

Luis Enrique marcó tres goles al Athletic en el 7-0 del 3 de febrero de 2001 en el Camp Nou
Luis Enrique marcó tres goles al Athletic en el 7-0 del 3 de febrero de 2001 en el Camp Nou | Josep Maria Arolas

En la historia de los Barça-Athletic de Liga en feudo azulgrana destaca el disputado el 3 de febrero de 2001: 7-0. El próximo miércoles se cumplirán 20 años de un duelo en el que el equipo azulgrana convirtió seis goles en 39 minutos y saldó (a medias) la goleada que los leones endosaron al Barça el 8 de febrero de 1931, también en un partido de Liga: 12-1, el marcador más escandaloso registrado todos los tiempos en el torneo doméstico. El fútbol brindó ese día la oportunidad de un desquite histórico al Barça, que llegó al intermedio cobrando el 50% de la deuda (6-0). En la segunda mitad, pese a firmar una diana más, le faltaron otras cinco para el cobro completo. De todas formas, aunque no con goles, el Barça ha ido pasando cuentas al Athletic en forma de títulos durante los últimos años: tres Copas del Rey y una Supercopa de España. El Athletic, por su parte, se vengó con dos Supercopas de España.

Recital

Volviendo al 7-0 de 2001, la derrota más abultada del Athletic en la Liga (en la Copa 1959-60 cayó 8-1 en Chamartín), el Barça de Llorenç Serra Ferrer acumuló el decimoséptimo partido sin perder (12 victorias y cinco empates) y dio un recital contra el conjunto vasco, dirigido por Txetxu Rojo, que tenía como segundo a Ernesto Valverde. El partido fue un festival. Luis Enrique firmó un hat-trick (minutos 6, 25 y 33) —le anularon un gol en el 42 por un fuera de juego inexistente—, Cocu anotó un doblete (26 y 44) y Abelardo (30) y Overmars (67) marcaron un gol. El Barça remató 20 veces a portería y firmó 31 jugadas de ataque.

Rivaldo y Kluivert, dos auténticos especialistas del área, se quedaron sin ver puerta en uno de los festivales anotadores más deseados por la afición barcelonista, que lo celebró haciendo la ola. El brasileño pudo anotar en varias acciones, especialmente en un lanzamiento de falta en el minuto 85, y el neerlandés pudo hacerlo en el minuto 52 si hubiera superado al portero Lafuente en un mano a mano. El Barça, que con Serra Ferrer dibujaba un 4-2-3-1, formó con Hesp; Gabri, Abelardo, Frank de Boer, Sergi; Guardiola (62. Xavi), Cocu (71. Gerard); Luis Enrique, Rivaldo, Overmars (71. Alfonso); y Kluivert. El Barça, por otra parte, se quedó a tres goles de su récord goleador en la Liga: 10-1 al Nàstic de Tarragona (temporada 1949-50).

Serra Ferrer, tras la exhibición de su equipo, aseguró que “hemos jugado un partido para grabarlo y exponerlo”. Definió el primer tiempo de “espectacular” porque “nuestro juego ha rozado la perfección”. Txetxu Rojo, por su parte, reconoció la superioridad barcelonista: “El Barça ha merecido ganar por esta diferencia. Nosotros lo hemos hecho todo mal y, ellos, todo bien”. Y admitió que “si esto fuera baloncesto hubiera cambiado a todo el equipo en el descanso”. Solo cambió a una de las figuras, Etxebarria: tenía cuatro tarjetas amarillas y lo reservó pensando en la próxima jornada, en la que el Athletic recibía al Madrid en San Mamés. 

Tras el 5-0, obra de Luis Enrique, el banquillo del Barça, con Serra Ferrer a la cabeza, salió a celebrar el tanto del asturiano. Un hecho que no gustó a Rojo: “¡Ya vale de levantarte!”, le soltó a Serra Ferrer. Y añadió: “¿Es que quieres más? ¿No tienes bastante con este resultado?”, explicó Marca en la edición del domingo 4 de febrero. El técnico azulgrana comentó el incidente asegurando que “he salido al banquillo, como me imagino que hace el Athletic cuando marca… No he contestado a nadie y no me siento culpable de nada”. Rojo también echó balones fuera: “Es posible que me haya sentido molesto, pero no me he enganchado con nadie”.

Sufrimiento

En cualquier caso, un marcador de escándalo que escoció, y mucho, al Athletic. Sin embargo, cosas del fútbol, en la siguiente jornada de Liga los vientos soplaron en direcciones opuestas. El equipo catalán fue barrido por el Racing de Gregorio Manzano en El Sardinero (4-0) y el conjunto vasco se impuso al Madrid (1-0) en San Mamés. El Barça, en su segunda temporada por la cruel travesía por el desierto, no ganó nada y tras una dolorosa derrota en Pamplona (3-1), dando además muy mala imagen con las expulsiones de Simao, De la Peña y Sergi, tocó fondo.

El cese de Serra Ferrer dejó al equipo en manos de Carles Rexach a finales de abril de 2001. El curso, sin embargo, acabó con una alegría: la clasificación para la Champions como cuarto clasificado en la Liga gracias al inolvidable hat-trick de Rivaldo contra el Valencia la noche del 17 de junio. El último gol del brasileño, en el minuto 88, sigue en las retinas de la afición: envío de Frank de Boer, no alcanza a interceptar Baraja de cabeza y, de chilena, desde la media luna, Rivaldo, tras acomodarse el balón con el pecho, soltó un derechazo ganador en el aire para superar a Cañizares. Un gol que Charly y el presidente Joan Gaspart (que sufrió una lipotimia en el palco) celebraron como si no hubiera mañana.

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