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La economía, los números, la defensa... todos los motivos por los que el Barça destituyó a Peñarroya

El club azulgrana cesó el entrenador egarense este pasado domingo tras otro partido para el olvido en Fontajau

Joan Peñarroya: "Yo soy el máximo responsable del equipo, asumimos que no hemos estado a la altura"

Marc del Río

Marc del Río

Marc del Río

Arranca una de las semanas más trascendentes de toda la temporada en el Barça de basket. El club decidió poner punto final este pasado domingo a la etapa de Joan Peñarroya como entrenador del primer equipo, tras el enésimo bochorno de la temporada, esta vez ante un Bàsquet Girona que zarandeó al conjunto culé, derrotándolo por 18 puntos de diferencia (96-78).

Fue la gota que colmó el vaso y que precipitó la destitución de un Peñarroya ratificado a final del pasado curso tras una campaña decepcionante, en una decisión muy arriesgada y contraria a la que se tomó con Roger Grimau un verano antes. Dicho riesgo, con las dudas que podía generar su continuidad al frente del equipo, queda en evidencia ahora, cuando no han transcurrido ni tan siquiera dos meses de la temporada 25/26.

Una gestión con muchas incógnitas

La gestión del Barça con Peñarroya dista mucho de haber sido la mejor en muchos sentidos. De entrada, su continuidad en algunos momentos de la pasada campaña, como la apuesta por él este último verano, respondía a términos económicos y a esa necesidad de no descuadrar mucho las cuentas del basket azulgrana, con un posible despido y su correspondiente finiquito. Ni dos meses han pasado, y el Barça debe acometer ahora ese gasto, más el salario de su nuevo entrenador, que no será tan barato como los de Grimau o el propio Peñarroya.

Joan Peñarroya fue cesado como técnico del Barça

Joan Peñarroya fue cesado como técnico del Barça / Valentí Enrich

Unos números inadmisibles en el Barça

El egarense es la primera víctima de un inicio de temporada pobre que un equipo de la talla del azulgrana, por mucha bajada de presupuesto que haya sufrido, no se puede permitir. En Euroliga, el Barça cuenta con balance positivo (5-4), pero ya acumula dos derrotas como local en los cuatro partidos continentales que ha jugado en el Palau. El discurso del club en cuanto a la Liga Endesa era de una "mejora obligatoria" respecto a lo que se vio el pasado año, pero la situación en ACB es trágica, con un equipo que, a día de hoy, está a una victoria de las posiciones de Copa, pero a una derrota del 17º lugar, el primero de la zona de descenso. El Barça se la ha pegado en cuatro de los primeros seis partidos ligueros del curso, y pese a que esa alternancia entre Liga Endesa y Euroliga es complicada y exigente, Valencia Basket y Real Madrid cuentan con el mejor balance de victorias y derrotas en la ACB (5-1).

Sergio Scariolo y Joan Peñarroya charlaron antes del Clásico

Sergio Scariolo y Joan Peñarroya charlaron antes del Clásico / Dani Barbeito

Una defensa débil que no ha evolucionado

Con Peñarroya al frente del equipo, el desempeño defensivo de sus jugadores siempre ha sido la gran asignatura a mejorar. El Barça ha sido incapaz de mostrar solidez defensiva dos semanas seguidas, y eso ha contribuido a esa sensación de montaña rusa por la que ha transitado el conjunto catalán. El acierto ofensivo estaba ahí en una gran cantidad de partidos, pero en cuanto desaparecía, el Barça era vulnerable ante cualquier equipo. Peñarroya deja su puesto con una media de 87,1 puntos encajados en Liga Endesa y 88 en Euroliga. La producción ofensiva en ambas competiciones ha estado por debajo de esas cifras (84,3 en ACB y 87,2 en EL), algo que explica la situación en la que se encuentra actualmente el equipo.

Sería injusto fiarlo todo a la mala defensa y obviar que, pese a las graves lesiones con las que ha tenido que lidiar el técnico catalán, el equipo ha contado con pólvora en su ataque. Las adaptaciones de perfiles nuevos al equipo como fueron en su momento Kevin Punter o Chimezie Metu, o Tornike Shengelia y Will Clyburn esta temporada, fueron rápidas y positivas. Pero en los últimos tres partidos disputados por el cuadro azulgrana, ha habido algo que, definitivamente, se ha roto.

Tornike Shengelia, junto a su exetrenador, Joan Peñarroya

Tornike Shengelia, junto a su exetrenador, Joan Peñarroya / Valentí Enrich

Muy malas sensaciones en los tres últimos partidos

Si es inadmisible encajar 34 puntos en casa en el primer cuarto ante UCAM Murcia, parece imposible que se pueda conceder la misma cifra pocos días después, en el mismo escenario, y ante un Real Madrid que se había apuntado los últimos ocho Clásicos. Pero se volvió a calcar la misma anotación encajada. Pocas cosas imposibles existen en esta vida, pero debería ser improbable un tercer partido consecutivo recibiendo 30 o más puntos en el cuarto inicial. Pero no, el Barça volvió a hacer el ridículo en defensa concediendo 30 puntos ante un Girona que había anotado 16, 12, 10, 23, y 18 tantos en sus primeros compromisos ligueros. La sensación de que en sus últimos días al frente del equipo, a Joan Peñarroya le han podido hacer la cama sus jugadores, es más que evidente. Los números hablan por sí solos.

En definitiva, la cúpula azulgrana sufrió en primera persona el pasado viernes la indignación de la parroquia azulgrana tras caer por novena vez consecutiva ante el Real Madrid, con cánticos pidiendo la dimisión de Josep Cubells. En Girona, con el responsable de la sección presente en Fontajau, el 'palo' fue definitivo, y tras contar ya con ocho derrotas combinando ACB y Euroliga cuando todavía no se ha llegado ni al ecuador del mes de noviembre, el Barça decidió 'cortar la cabeza' de su entrenador. Un Peñarroya, por cierto, al que hay que agradecerle su buen trato con los medios en todo momento, pese a todas las dificultades vividas en su etapa al frente del equipo, y esa función de portavoz de la sección que le tocó desempeñar en excesivas ocasiones.