Atracón del Barcelona para cerrar el 2015

Los jugadores del Barça celebrando un gol
Los jugadores del Barça celebrando un gol | sport

El Camp Nou se llenó para disfrutar de una goleada que sirvió para cerrar el año a lo grande. El Betis llegó dispuesto a plantar cara desde el primer minuto, pero las lesiones y un penalti riguroso señalado sobre Adán por Vicandi Garrido les sacó del partido. El Barcelona no perdonó y acabó llevándose los tres puntos. El tridente no cierra ni por fiestas.

IVAN SAN ANTONIO

FICHA TÉCNICA

Barcelona-Betis

FC BARCELONA

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REAL BETIS

FC Barecelona

Bravo, Alves, Mascherano, Vermaelen, Mathieu (Adriano, 66'), Busquets (Bartra, 56'), Rakitic, Sergi Roberto (Munir, 85'), Messi, Suárez y Neymar.

Betis

Adán, Molinero, Bruno (Pezzella, 16'), Westermann (Digard, 35'), Vargas, Cejudo, Ceballos, N'Diaye, Petros, Wolkswinkel y Rubén Castro (Van der Vaart, 74').

Goles:

1-0, Westermann, en propia puerta (29'); 2-0, Messi (33'). 3-0, Suárez (46'). 4-0, Suárez (83').

Árbitro:

Vicandi Garrido. Amonestó a Dani Alves por el Barcelona y a Vargas, Petros y a Pezzela. Expulsó con la roja al técnico de Betis, Pepe Mel.

Incidencias:

Partido celebrado en el Camp Nou con la asistencia de 83.630 espectadores.

Los primeros compases sirvieron para ver que los de Luis Enrique no querían más sorpresas. Los episodios vividos ante el Valencia y el Deportivo en los últimos minutos hicieron reflexionar al equipo, que necesitaba volver a ganar en la Liga. La intensidad con la que salió el equipo, con Vermaelen, Mathieu y Sergi Roberto en el once titular, dando descanso a los habituales Piqué, Alba e Iniesta, fue enorme. Luis Suárez y Neymar empezaron a merodear el área de Adán con peligro, aunque no fue hasta la media hora cuando llegó el primer gol.

Sergio Busquets puso un balón en el área a Messi. Adán salió a despejar y lo hizo, tocando el balón claramente, pero golpeando con el hombro la cabeza del argentino. El árbitro señaló penalti. Fue tan riguroso como inexistente. Neymar, con Messi aturdido por el golpe, se encargó del lanzamiento. El brasileño envió el balón al palo y Westermann recogió el rebote con tan mala suerte que acabó marcando en su propia portería. El camino de la victoria ya estaba marcado.

Poco después llegó el segundo. Esta vez fue una maravilla de ingeniería fubolística. Dos paredes milimétricas seguidas entre Neymar y Messi. Leo solo tuvo que empujar a puerta tras deshacer ambos la defensa del Betis como si de un azucarillo se tratara. Aún pudo hacer Suárez el tercero tras otra obra de arte de Messi, que le dio un pase preciso, dejándole solo en el área. El uruguayo, tras driblar con el cuerpo a Adán, no acertó en el remate.

El segundo tiempo empezó como el primero, con un Barceona lanzando hacia la portería del Betis, sin opción a sorpresas desagradables. Cuesta demasiado para dormirse cuando no toca. Busquets robó un balón en zona defensiva del Betis y ahí el Barcelona no perdona. Cedió para Suárez y el delantero no falló ante la salida de Adán. Raso y a su derecha. 3-0 y solo había pasado un minuto de la segunda mitad. Con el marcador claro, contundente, el Barcelona empezó a pasárselo bien. Como niños en un parque y cargados de caramelos. La tuvo Messi al cuarto de hora tras una cesión de Neymar. Y la tuvo Neymar, la más clara que había tenido tras el penalti, pero volvió a estrellar el balón en la madera. Faltaba aún media hora y al Betis se le iba a hacer muy largo.

Neymar volvió a intentarlo poco después con un lanzamiento de falta a unos diez metros del área. Adán tuvo que intervenir para no encajar el cuarto. Envió a córner. El Betis intentaba más por incercia que por creérselo acercarse a la portería de Bravo, pero sin demasiado acierto. La diversión la seguía poniendo el Barça. Messi arrancó la ovación del Camp Nou comandando una contra que acabó, tras pasar por todo el frente de ataque el balón en otra madera, esta vez de Dani Alves. Al Betis le convenía más guardar la ropa que intentar recortar distancias. Cada vez que se crecía recibía una ocasión de gol por respuesta. Suárez erró un mano a mano ante Adán en el minuto 72.

Olía a goleada escandalosa y lo único que lo evitaba eran los palos y la suerte de Adán. Leo Messi, a un cuarto de hora para el final, pudo hacer el cuarto en un lanzamiento de falta magistral que solo la madera, por cuarta vez, evitó que se convirtiera en gol. Pero el tridente no entiende ni de rivales, ni de competiciones, ni de fechas ni de nada de nada. Solo entiende el lenguaje del gol. Y tras un baile (literal, no metafórico) de Neymar dentro del área, Suárez hizo el cuarto, que hacía justicia a lo visto sobre el terreno de juego. Neymar protagonizó la jugada del partido, cediendo al uruguayo en una baldosa.

El Barcelona se dio un atracón antes de fin de año, para acabarlo con el mejor sabor de boca posible. Con un tridente que juega a otra cosa, para nada parecida al del resto de los futbolistas que pueblan el mundo. El Barcelona no podía poner mejor cierre al 2015.

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