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HISTORIAS DEL RIVAL

El día que Atlético y Barça se quitaron una Liga

Este sábado se vive el Atlético-Barça número 89 en Primera División en campo colchonero. El que se disputó hace casi 55 años, el 18 de abril de 1971, fue frustrante para ambos equipos

Gárate y Rexach se jugaban en el Atlético-Barça de 1971 la Liga... y el Pichichi

Gárate y Rexach se jugaban en el Atlético-Barça de 1971 la Liga... y el Pichichi / ARCHIVO

Lluís Payarols

Lluís Payarols

El tópico futbolístico de ‘empate y todos contentos’ ha sido motivo de infinidad de titulares periodísticos a lo largo de la historia. Sin embargo, en una ocasión ese resultado dejó a todos los protagonistas de aquel partido descontentos. La historia de los Atlético-Barça recuerda un día en el que esa igualada final privó a ambos clubes de ganar un campeonato de Liga.

El gran beneficiado de aquel resultado fue el Valencia CF, pese a perder el mismo día en Sarrià contra el Espanyol. Un partido que no finalizó cuando el árbitro quiso, sino cuando la hinchada che invadió el césped del recordado campo blanquiazul, una vez que se confirmó el final del partido que se disputaba en el estadio Manzanares, aún no denominado Vicente Calderón.

Una historia de alegría y frustración. Si hubiera ganado uno de los dos contendientes en el partido de Madrid, se hubiera proclamado campeón de aquella Liga gracias al ‘favor’ del Espanyol. No fue así. Posiblemente, nunca un empate supo tanto a derrota como aquel 1-1 entre colchoneros y blaugranas.

La Liga, cosa de tres

Situemos los hechos. El campeonato nacional de Liga de Primera División encaraba la última jornada de la temporada 70-71, la número 30. El líder era el Valencia, entrenado por Alfredo di Stéfano, con 43 puntos. Por detrás, el Barcelona de Vic Buckingham acechaba con 42 puntos, mientras que el Atlético de Marcel Domingo, con 41, también tenía opciones de título.

En aquella época, las victorias suponían 2 puntos y no 3 como sucede ahora. El Valencia ganaba el ‘goal average particular’ al Barça -0-2 en el Camp Nou y 1-1 en el Luis Casanova- pero lo perdía con el Atlético, al que venció en Mestalla por 1-0 pero contra quien cayó en el Manzanares por 3-0. Dados los enfrentamientos de la última jornada, era imposible que se produjera un triple empate final.

Estas eran las claves del simultáneo de la jornada 30 de la Liga 70-71

Estas eran las claves del simultáneo de la jornada 30 de la Liga 70-71 / ARCHIVO EL NOTICIERO UNIVERSAL

Por lo tanto, al equipo che le bastaba empatar en Sarrià para ser campeón 24 años después de su tercer título liguero. Atlético y Barça necesitaban ganar y esperar que los valencianistas perdieran. Solo un resultado perjudicaba a ambos en todos los casos: el empate. En el Manzanares, nadie quería la ‘X’.

“Si fuera por los espanyolistas, no hay ni uno que le dé el triunfo al Barcelona. Ni uno. Eso es lo que creo y estuve dos años en el Espanyol”, declaró Di Stéfano en las horas previas al Espanyol-Valencia. Curioso dilema para la afición blanquiazul, ya que su equipo se podía convertir en el juez de aquel campeonato. Atlético y Barça velaban armas soñando con el triunfo de los de Daucik en Sarrià.

El ‘boicot’ del Simultáneo

Y llegó aquella tarde soleada de domingo en Madrid y Barcelona. A las 16.30 horas arrancaron los dos partidos. No se permitió la transmisión en directo por TVE, por lo que solo los presentes y los radioyentes estaban informados de lo que sucedía. En Sarrià y en el Manzanares, con un ojo en el césped y otro en el marcador simultáneo Dardo, la gran fuente de información de la época en los recintos deportivos.

Aquel marcador, lleno de casillas con números y flechas de diferente color y en el que los partidos se representaban a través de una marca publicitaria concreta, debía ser una de las estrellas de la jornada. Las claves aparecían en la prensa deportiva del día. Así, los espectadores sabían que en la casilla junto a ‘Ike, tres largos de manga por talla’, saldría reflejado el resultado del Atlético-Barça. Junto a ‘Caspolén, champú científico’, el tanteo del Espanyol-Valencia. Pero los espectadores de Sarrià y el Manzanares se encontraron con una desagradable sorpresa: las casillas del partido del otro estadio se quedaron vacías. Se decidió no actualizarlas para no condicionar a los contendientes.

La imagen del marcador simultáneo del Manzanares, con las casillas de 'Caspolén' vacías

La imagen del marcador simultáneo del Manzanares, con las casillas de 'Caspolén' vacías / VIDEOTAPE NODO

Así que algunos privilegiados, transistor a pilas en mano, podían seguir las novedades a través del Carrusel Deportivo de la Cadena SER, dirigido por Vicente Marco. O quizá con la transmisión de los dos partidos a través de Radio Peninsular de Barcelona, ‘la emisora comercial de Catalunya’, con las voces de Miguel Ángel Valdivieso y José Félix Pons. Radioyentes en los estadios, sometidos a las preguntas constantes de sus vecinos de localidad, ávidos de noticias frescas por el ‘silencio’ del simultáneo: “¿Cómo van? ¿Marca alguien?”.

Nervios y tensión

A las órdenes del árbitro asturiano Mariano Medina Iglesias –curiosamente, el mismo que pitó el partido inaugural del Manzanares en octubre de 1966- el Atlético formó con Rodri; Martínez Jayo, Melo, Quique; Adelardo, Ovejero; Ufarte, Irureta, Gárate, Alberto y Salcedo. Luis Aragonés suplió a Gárate, lesionado, tras el descanso, mientras que Capón entró por Adelardo en el minuto 78. Marcel Domingo tenía la duda de Calleja y no pudo contar con él.

Buckingham apostó de salida aquel día por Reina; Rifé, Gallego, Eladio; Torres, Marcial; Rexach, Fusté, Dueñas, Martí Filosia y Lluís Pujol. El técnico inglés del Barça realizó dos cambios ya avanzada la segunda parte. Asensi relevó a Dueñas en el minuto 63 y Pedro Mari Zabalza a Fusté, en el 76.

El once inicial que presentó el Barça la tarde del 18 de abril de 1971

El once inicial que presentó el Barça la tarde del 18 de abril de 1971 / FC BARCELONA

Las crónicas de la época relatan una primera parte de nervios e indecisión en ambos campos. El Valencia dependía de sí mismo pero no encontraba la forma de acercarse a la meta defendida por el espanyolista Bertomeu. En el Manzanares, más de lo mismo. El Atlético, que afrontaba el partido en medio de la eliminatoria de semifinales de la Copa de Europa contra el Ajax de Cruyff –victoria colchonera por 1-0 en la ida-, no podía batir al que años después fue su portero, Miguel Reina, padre del campeón mundial Pepe Reina. Y encima perdió por lesión en los últimos minutos de la primera parte a su goleador, José Eulogio Gárate quien, por cierto, se estaba jugando el Pichichi de aquella Liga con uno de sus rivales de aquel día, Carles Rexach.

Cuatro minutos de esperanza

Arrancó la segunda mitad antes en Madrid que en Barcelona, con lo que –salvo incidencias- el partido de Sarrià iba a ser el último en acabar. Los dos encuentros mantenían la misma tónica de igualdad hasta que en el Manzanares empezaron a cambiar las cosas. Saque de esquina ejecutado por Rexach al segundo palo, donde Martí Filosia conectó un cabezazo hacia la portería. El balón ya entraba, pero Teófilo Dueñas lo acabó de introducir en el marco de Rodri. Un 0-1 que era el primer paso que necesitaba el Barça… aunque el 0-0 de Sarrià aún no le permitía ser líder.

La alegría blaugrana duró muy poco. Apenas cuatro minutos. Fue el tiempo que necesitó el Atlético para anotar el 1-1, en una internada de Luis Aragonés –sustituto de Gárate- con un disparo que sorprendió a Reina. Los vítores de la afición rojiblanca prácticamente se juntaron con la noticia de que en Sarrià, Lamata acababa de batir a Abelardo y adelantaba al Espanyol frente al Valencia. Justo lo que necesitaban Atlético y Barça. Un gol más de uno de ellos y serían campeones.

Así tituló la crónica del partido nuestro compañero Guillermo Sánchez en 'El Noticiero Universal'

Así tituló la crónica del partido nuestro compañero Guillermo Sánchez en 'El Noticiero Universal' / ARCHIVO EL NOTICIERO UNIVERSAL

En ambos partidos quedaba prácticamente media hora de juego. 30 minutos eternos para el Valencia en Sarrià y casi fugaces para Atlético y Barça en el Manzanares. Los rojiblancos, reclamando un posible penalti de Rifé a Salcedo… lo mismo que hicieron los barcelonistas en una acción de Melo sobre Lluís Pujol, el gran ‘Pujolet’, en los primeros compases de la segunda mitad. En ambas acciones, Medina Iglesias decidió no señalar la pena máxima.

Una invasión de alegría

Y cuando en el Espanyol-Valencia se jugaban los últimos compases, llegó a Sarrià la noticia de que el partido del Manzanares había acabado. Di Stéfano, desde el banquillo, alzaba sus dedos índice preguntando a la grada si el 1-1 era definitivo –recuerden que no ‘funcionaba’ el marcador simultáneo-, en una imagen icónica de aquel día. Los miles de valencianistas presentes en el estadio blanquiazul invadieron el césped, por lo que Ángel Franco Martínez, el árbitro del encuentro, se vio obligado a darlo por acabado. ¡El Valencia, perdiendo, era campeón de Liga!

Di Stéfano, preguntando desde el banquillo de Sarrià si el Atlético-Barça había acabado 1-1

Di Stéfano, preguntando desde el banquillo de Sarrià si el Atlético-Barça había acabado 1-1 / EFE

En Madrid, los jugadores se saludaban compartiendo decepción. El técnico rojiblanco, Marcel Domingo, llegó a afirmar que “el Barcelona ha venido a nuestro campo no a ganar la Liga, sino a impedir que sea campeón el Atlético de Madrid. Es incomprensible que se encierre en la defensa. Nosotros jugamos a ser campeones”.

Su homólogo barcelonista, Vic Buckingham, fue más diplomático. “No tengo nada que objetar al empate. Felicito al Valencia de corazón, ¿por qué no? Y no me ha sorprendido nada la victoria del Espanyol”, manifestó el británico, traducido en la rueda de prensa por el entonces gerente del Barça, Armand Caraben, gran ‘culpable’ pocos años después de la llegada de Johan Cruyff al club. El único consuelo para ambos equipos fue un trofeo individual, el Pichichi, que compartieron Gárate y Rexach, empatando a los mismos 17 goles que llevaban antes del choque de aquella tarde.

Sonrisas y lágrimas

La fiesta estaba en Barcelona, mientras que los contendientes del Manzanares tenían que pensar en sus siguientes retos, con un claro cara y cruz. El Atlético acusó el esfuerzo del partido contra el Barça en el partido de vuelta de las semifinales de la Copa de Europa. El Ajax de Cruyff levantó la eliminatoria en Amsterdam por un claro 3-0. Y en la Copa del Generalísimo, disputada una vez acabó la Liga, la suerte emparejó otra vez a colchoneros y barcelonistas en las semifinales, que se jugaron a finales de junio.

José María García entrevistó a Carles Rexach en el encuentro en el que el Atlético y Barça se quitaron una liga

José María García entrevistó a Carles Rexach en el encuentro en el que el Atlético y Barça se quitaron una liga / TVE

Al equipo de Buckingham le valió el 0-1 de la ida en el Manzanares, con gol de Marcial Pina, quien años después fue del Atlético. En la vuelta, en el Camp Nou, 1-1 con gol inicial de Dueñas y empate de Gárate. El Barça acabó ganando aquella edición de la Copa en el Santiago Bernabéu, derrotando precisamente al campeón de Liga, el Valencia, que se quedó sin doblete. Un 4-3 en la prórroga con el recordado gol de Alfonseda que acabó de decantar la contienda.

Los barcelonistas mitigaron en parte la decepción de aquel partido del 18 de abril de 1971, que incluso sirvió de base argumental para un cortometraje de 1997 titulado precisamente ‘Campeones’, original de Antonio Conesa. Aquel día en que Atlético de Madrid y Barça anularon sus respectivas opciones de ser campeones de Primera División porque no supieron ganar. Y es que nunca un empate fue tan negativo...