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Y tan amigos

Leo Messi y Luis Suárez firmaron tablas en el clásico entre Argentina y Uruguay

Los dos delanteros blaugrana monopolizaron los goles con un tanto y una asistencia por cabeza

Argentina y Uruguay empataron en el Clásico del Río de la Plata | sport

Leo Messi y Luis Suárez firmaron tablas en un clásico eléctrico entre Argentina y Uruguay. Una asistencia y un gol por barba sellaron el 2-2 final. El argentino tiró de la allbiceleste superando el planteamiento inicial de un Lionel Scaloni que le apartó del juego los primeros 45 minutos. El '10' emergió el segundo tiempo para servir el 1-1 a Sergio Agüero y establecer el 2-2 definitivo desde el punto de penalti. El uruguayo regaló el 0-1 a Cavani y anotó el 1-2 con un magistral lanzaimento de falta.

FICHA TÉCNICA

Amistoso

ARG

2-2

URU

Argentina

Andrada, Saravia, Pezzella, Otamendi, Tagliafico, Paredes (Nico Gonzálelz, 79'), De Paul (Guido Rodríguez, 88'), Acuña (Domínguez, 68'), Messi, Dybala (Lautaro Martínez, 76') y Agüero.

Uruguay

Campaña, Cáceres, Coates (González, 16'), Godín, Viña, Fede Valverde (Betancourt, 76'), Torreira, Vecino, Lozano (Rodríguez, 87'), Cavani (Laxalt, 56') y Luis Suárez.

Goles

0-1 M.34 Cavani. 1-1 M.63 Agüero. 1-2 M.69 Luis Suárez. 2-2 Messi (91').

Árbitro

Roi Rainshriber (israelí). TA: Nico González (92') / Cavani (39'), Vecino (43'), Godín (53')

Incidencias

Partido amistoso disputado en el Blomfield Stadium de Jaffa (Israel) ante 29.000 espectadores.

El inicio del encuentro estuvo marcado por el respeto mútuo que se profesan estos dos históricos del fútbol mundial. Como no podía ser de otra forma. 

Uruguay empezó mandando territorialmente ante una Argentina que buscaba la velocidad de sus puntas. Pero pronto se equilibraron las fuerzas y el dominio fue alternándose con Messi y Luis Suárez buscando convertirse en protagonistas.

El argentino, demasiado escorado a la banda derecha, tuvo dificultades para conectar con el balón. Entró en juego en cuentagotas y solo dispuso de una oportunidad, a balón parado, para poner en apuros a Campaña.

El uruguayo se mantuvo agazapado, como siempre, amenazando con el desmarque, hasta que encontró su momento. Fue en el minuto 34. Ganó la espalda a Tagliafico para controlar un balón picado por Torreira y servir de primeras el gol en bandeja a Cavani.

Fue una aparición fugaz pero demoledora que permitió al combinado charrúa retirarse al descanso en ventaja. Hasta ese momento, el encuentro solo había dado para una inoportuna lesión, de Coates.

Argentina mostró un futbol discreto que rebajó el 'souffle' de la reciente victoria ante Brasil (0-1). La albiceleste estuvo desdibujada, con Agüero alejado del área y Dybala ejerciendo de falso nueve.

Al delantero de la Juventus le anularon un gol por aquellas cosas de las nuevas consignas arbitrales, que sancionan toda mano, voluntaria o involuntaria. Una pena.

Messi se aplicó a la tarea de ejercer de capitán, dando órdenes a diestro y siniestro, pero solo Leandro Paredes parecía comprenderle.

El juego de la albiceleste careció de continuidad. También el de la celeste. La diferencia que decantó la balanza en favor de Uruguay al descanso fue esa agresividad que siempre muestran los charrúas y que instala sobre el césped esa sensación permanente de peligro.

Scaloni da el timón a Messi

El escenario cambió por completo al regreso de vestuarios. Scaloni modificó su esquema para que Messi ganara protagonismo

Llevó a Dybala a banda derecha, abrió la posición de Acuña por la izquierda y situó a Messi por el centro, cerca de Agüero.

El blaugrana pudo bajar a buscar el cuero entre líneas y Uruguay empezó a sufrir en defensa. Dio un primer aviso de falta directa que Campaña desbarató con dificulltades. Y sirvió un saque de falta milimétrico a la cabeza de Agüero, para que el delantero del City reestableciera la igualdad en el marcador.

Pero si la figura de Messi emergía en Argentina, en Uruguay apareció la de Luis Suárez, que no quiso ser menos que su amigo y compañero en el Barça. El 'Pistolero' puso de nuevo por delante a su equipo con un golazo de falta que él mismo había provocado.

Fue una inyección de aire para un combinado charrúa que sufrió ante el acoso albiceleste. Messi, desatado, servía un balón tras otro entre líneas a sus compañeros. Pero Agüero y Dybala no afinaron la puntería.

Campaña se empeño en amargarle la noche al 'Kun', pero nada pudo hacer para evitar que Messi estableciera el empate al transformar un penalti por manos de Martín Cáceres en el descuento. Leo y Luis, tablas y tan amigos.

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